Es un hermoso soneto que nos compartes, lleno de fuertes sentimientos...
Debería pulir detalles y presentarla a clásica competitiva. Es un bello soneto que merece un premio. Tal ves.... no sé:
De tus dedos las yemas son sextantes
que a las rosas encauzan mi quebranto,
tu mirada, tu savia dice tanto...,
tanto nunca te quiero como antes.
Un racimo de lirios tremulantes
son las lágrimas blancas de tu llanto,
y la risa en tus labios de amaranto
es un cóctel de dalias y brillantes.
Ya el otoño en la brisa se recorta,
¡cómo avanza la noche sin frontera!,
¿mi tristeza?, ¿ni quién me la soporta?
Pero nada me afecta si a tu vera,
esta noche de frío nada importa
pues eterna es en ti la primavera.
Las yemas de tus dedos son sextantes
que encauzan a las rosas mi quebranto.
La savia en tu mirada dice tanto...,
tanto te quiero como nunca antes.
Un racimo de lirios tremulantes
son las lágrimas blancas de tu llanto,
y la risa en tus labios de amaranto
es un cóctel de dalias y brillantes.
Ya el otoño en la brisa se recorta,
¡cómo avanza la noche sin frontera!,
¿y mi tristeza?, ¿quién me la soporta?
Pero nada me importa aquí a tu vera,
ni la noche, ni el frío..., ¡nada importa!,
porque eterna es en ti la primavera.
¡Hola, Dragón! El premio son vuestras visitas, compañero. Nada lo iguala.
Para empezar, quería felicitarte por la versión que haces del poema. ¡Bravo! Versión métricamente inmaculada, y que suena muy bien.
Muy loable ese monorritmo melódico sostenido en los 14 versos, empresa nada sencilla.
Realmente observo que tu propuesta está encaminada a conseguir ese ritmo monolítico en tercera y sexta, y en este sentido mi opinión es que nada mal hace al poema la alternancia acentual, es más, le dota —si las combinaciones son acertadas (que no digo que en mi poema se logre)— de un carácter más espontáneo, sin perder para nada de eufonía en el recitado. Vamos, que el hecho de que coexistan en el poema heroicos, melódicos y un par de sáficos, no lo veo como un problema.
Te dejo seguidamente mis humildes comentarios a la propuesta que me regalas:
Tu primer verso es más sustancioso que el mío, ese "fraccionamiento" del dedo, con
De tus dedos, es muy de mi gusto. Es cierto que prefiero comenzar el poema con versos sintácticamente nítidos, sin hipérbaton mediante.
El verso con que cierro el primer cuarteto, es mi preferido. La repetición en anadiplosis de
tanto, junto con el hipérbaton, me resultó excéntrico en una primera lectura, pero en lecturas posteriores se libró de la quema.
En rojo te indico los versos que considero pierden cierta coherencia en pro de conseguir el melódico sostenido. En verde, los que me parecen muy bellos, y una alternativa perfecta a lo presentado (el primero y los dos versos de cierre). La insistencia en "importa" me aporta sentimiento y emoción.
Al no presentar ninguno de los dos poemas defectos métricos, me parece que la elección de uno o de otro es una cuestión de gustos, más que otra cosa. De todas maneras, tu propuesta (la organización sintáctica, y la supresión de la reiteración fonética en "importa") me lleva a la reflexión. ¡Gracias por ello!
Un saludo agradecido, y sigue bien.