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La primavera

kalkbadan

Poeta que considera el portal su segunda casa
A mi bella, a la que debo tanto...
LA PRIMAVERA

Las yemas de tus dedos son sextantes
que encauzan a las rosas mi quebranto.
La savia en tu mirada dice tanto...,
tanto te quiero como nunca antes.

Un racimo de lirios tremulantes
son las lágrimas blancas de tu llanto,
y la risa en tus labios de amaranto
es un cóctel de dalias y brillantes.

Ya el otoño en la brisa se recorta,
¡cómo avanza la noche sin frontera!,
¿y mi tristeza?, ¿quién me la soporta?

Pero nada me importa aquí a tu vera,
ni la noche, ni el frío..., ¡nada importa!,
porque eterna es en ti la primavera.


Kalkbadan
Madrid, 23 de octubre de 2015


 
Última edición:
Otro brillante soneto de impecable ejecución el que nos brindas hoy, Andreas.

Esa dedicatoria que veo encabezando el poema es muy significativa en cuanto a que has puesto tus sentimientos más genuinos en estos versos, y no hay sino que fijarse en el último verso del primer cuarteto para saber a lo que me refiero.

Has hecho aquí, amigo, un gran despliegue de belleza poética con esas definiciones tan hermosas que haces en el segundo cuarteto y con ese brillante final de los tercetos haciendo alusión a la estación por donde navegamos ahora en esta parte del hemisferio y rematando, en el último verso, con un precioso homenaje a ese objeto de la dedicatoria con el broche rutilante con el que cierras : "porque eterna es en ti la primavera".

Vuelvo a agradecerte mucho que nos regales tan buena poesía.

Un abrazo.

A mi bella, a la que debo tanto...
LA PRIMAVERA

Las yemas de tus dedos son sextantes
que encauzan a las rosas mi quebranto.
La savia en tu mirada dice tanto...,
tanto te quiero como nunca antes.

Un racimo de lirios tremulantes
son las lágrimas blancas de tu llanto,
y la risa en tus labios de amaranto
es un cóctel de dalias y brillantes.

Ya el otoño en la brisa se recorta,
¡cómo avanza la noche sin frontera!,
¿y mi tristeza?, ¿quién me la soporta?

Pero nada me importa aquí a tu vera,
ni la noche, ni el frío..., ¡nada importa!,
porque eterna es en ti la primavera.


Kalkbadan
Madrid, 23 de octubre de 2015

 
A mi bella, a la que debo tanto...
LA PRIMAVERA

Las yemas de tus dedos son sextantes
que encauzan a las rosas mi quebranto.
La savia en tu mirada dice tanto...,
tanto te quiero como nunca antes.

Un racimo de lirios tremulantes
son las lágrimas blancas de tu llanto,
y la risa en tus labios de amaranto
es un cóctel de dalias y brillantes.

Ya el otoño en la brisa se recorta,
¡cómo avanza la noche sin frontera!,
¿y mi tristeza?, ¿quién me la soporta?

Pero nada me importa aquí a tu vera,
ni la noche, ni el frío..., ¡nada importa!,
porque eterna es en ti la primavera.


Kalkbadan
Madrid, 23 de octubre de 2015

Muy bello, fue un placer leerte. Primavera que fulge por todos lados. Saludos.
 
Es un hermoso soneto que nos compartes, lleno de fuertes sentimientos...
Debería pulir detalles y presentarla a clásica competitiva. Es un bello soneto que merece un premio. Tal ves.... no sé:

De tus dedos las yemas son sextantes
que a las rosas encauzan mi quebranto,
tu mirada, tu savia dice tanto...,
tanto nunca te quiero como antes.

Un racimo de lirios tremulantes
son las lágrimas blancas de tu llanto,
y la risa en tus labios de amaranto
es un cóctel de dalias y brillantes.

Ya el otoño en la brisa se recorta,
¡cómo avanza la noche sin frontera!,
¿mi tristeza?, ¿ni quién me la soporta?

Pero nada me afecta si a tu vera,
esta noche de frío nada importa
pues eterna es en ti la primavera.
 
Última edición:
A mi bella, a la que debo tanto...
LA PRIMAVERA

Las yemas de tus dedos son sextantes
que encauzan a las rosas mi quebranto.
La savia en tu mirada dice tanto...,
tanto te quiero como nunca antes.

Un racimo de lirios tremulantes
son las lágrimas blancas de tu llanto,
y la risa en tus labios de amaranto
es un cóctel de dalias y brillantes.

Ya el otoño en la brisa se recorta,
¡cómo avanza la noche sin frontera!,
¿y mi tristeza?, ¿quién me la soporta?

Pero nada me importa aquí a tu vera,
ni la noche, ni el frío..., ¡nada importa!,
porque eterna es en ti la primavera.


Kalkbadan
Madrid, 23 de octubre de 2015

Sinceramente te digo, estimado y admirado poeta que, aunque es de altos vuelos tu poesía anida en mi alma, y vuela en mi cielo...gracias por la generosidad de compartirla, Los tercetos broche de oro, un cierre perfecto.
Un abrazo.
Isabel.
 
Otro brillante soneto de impecable ejecución el que nos brindas hoy, Andreas.

Esa dedicatoria que veo encabezando el poema es muy significativa en cuanto a que has puesto tus sentimientos más genuinos en estos versos, y no hay sino que fijarse en el último verso del primer cuarteto para saber a lo que me refiero.

Has hecho aquí, amigo, un gran despliegue de belleza poética con esas definiciones tan hermosas que haces en el segundo cuarteto y con ese brillante final de los tercetos haciendo alusión a la estación por donde navegamos ahora en esta parte del hemisferio y rematando, en el último verso, con un precioso homenaje a ese objeto de la dedicatoria con el broche rutilante con el que cierras : "porque eterna es en ti la primavera".

Vuelvo a agradecerte mucho que nos regales tan buena poesía.

Un abrazo.

¡Hola Juan!
Me alegra saber que te gustó el poema.
Fíjate que el primer verso del primer cuarteto me sonó extraño en una primera lectura, y ya en las siguientes se me afianzó como el verso que más me gustaba del poema.
Soy yo quien te agradece tu presencia y tu siempre atenta lectura, compañero.
Un abrazo, y sigue bien.

Andreas
 
Es un hermoso soneto que nos compartes, lleno de fuertes sentimientos...
Debería pulir detalles y presentarla a clásica competitiva. Es un bello soneto que merece un premio. Tal ves.... no sé:

De tus dedos las yemas son sextantes
que a las rosas encauzan mi quebranto,
tu mirada, tu savia dice tanto...,
tanto nunca te quiero como antes.

Un racimo de lirios tremulantes
son las lágrimas blancas de tu llanto,
y la risa en tus labios de amaranto
es un cóctel de dalias y brillantes.

Ya el otoño en la brisa se recorta,
¡cómo avanza la noche sin frontera!,
¿mi tristeza?, ¿ni quién me la soporta?

Pero nada me afecta si a tu vera,
esta noche de frío nada importa
pues eterna es en ti la primavera.

Las yemas de tus dedos son sextantes
que encauzan a las rosas mi quebranto.
La savia en tu mirada dice tanto...,
tanto te quiero como nunca antes.

Un racimo de lirios tremulantes
son las lágrimas blancas de tu llanto,
y la risa en tus labios de amaranto
es un cóctel de dalias y brillantes.

Ya el otoño en la brisa se recorta,
¡cómo avanza la noche sin frontera!,
¿y mi tristeza?, ¿quién me la soporta?

Pero nada me importa aquí a tu vera,
ni la noche, ni el frío..., ¡nada importa!,
porque eterna es en ti la primavera.

¡Hola, Dragón! El premio son vuestras visitas, compañero. Nada lo iguala.
Para empezar, quería felicitarte por la versión que haces del poema. ¡Bravo! Versión métricamente inmaculada, y que suena muy bien.
Muy loable ese monorritmo melódico sostenido en los 14 versos, empresa nada sencilla.
Realmente observo que tu propuesta está encaminada a conseguir ese ritmo monolítico en tercera y sexta, y en este sentido mi opinión es que nada mal hace al poema la alternancia acentual, es más, le dota —si las combinaciones son acertadas (que no digo que en mi poema se logre)— de un carácter más espontáneo, sin perder para nada de eufonía en el recitado. Vamos, que el hecho de que coexistan en el poema heroicos, melódicos y un par de sáficos, no lo veo como un problema.
Te dejo seguidamente mis humildes comentarios a la propuesta que me regalas:
Tu primer verso es más sustancioso que el mío, ese "fraccionamiento" del dedo, con De tus dedos, es muy de mi gusto. Es cierto que prefiero comenzar el poema con versos sintácticamente nítidos, sin hipérbaton mediante.
El verso con que cierro el primer cuarteto, es mi preferido. La repetición en anadiplosis de tanto, junto con el hipérbaton, me resultó excéntrico en una primera lectura, pero en lecturas posteriores se libró de la quema.
En rojo te indico los versos que considero pierden cierta coherencia en pro de conseguir el melódico sostenido. En verde, los que me parecen muy bellos, y una alternativa perfecta a lo presentado (el primero y los dos versos de cierre). La insistencia en "importa" me aporta sentimiento y emoción.

Al no presentar ninguno de los dos poemas defectos métricos, me parece que la elección de uno o de otro es una cuestión de gustos, más que otra cosa. De todas maneras, tu propuesta (la organización sintáctica, y la supresión de la reiteración fonética en "importa") me lleva a la reflexión. ¡Gracias por ello!

Un saludo agradecido, y sigue bien.
 
Última edición:
Sinceramente te digo, estimado y admirado poeta que, aunque es de altos vuelos tu poesía anida en mi alma, y vuela en mi cielo...gracias por la generosidad de compartirla, Los tercetos broche de oro, un cierre perfecto.
Un abrazo.
Isabel.

¡Hola Isabel!
Gran detalle el tuyo por leer los dos últimos poemas publicados en este foro.
Muy agradecido por tu huella, compañera.
Un abrazo fuerte, y feliz otoño.
 
A mi bella, a la que debo tanto...
LA PRIMAVERA

Las yemas de tus dedos son sextantes
que encauzan a las rosas mi quebranto.
La savia en tu mirada dice tanto...,
tanto te quiero como nunca antes.

Un racimo de lirios tremulantes
son las lágrimas blancas de tu llanto,
y la risa en tus labios de amaranto
es un cóctel de dalias y brillantes.

Ya el otoño en la brisa se recorta,
¡cómo avanza la noche sin frontera!,
¿y mi tristeza?, ¿quién me la soporta?

Pero nada me importa aquí a tu vera,
ni la noche, ni el frío..., ¡nada importa!,
porque eterna es en ti la primavera.


Kalkbadan
Madrid, 23 de octubre de 2015


Genial , apreciado Andreas.
El talento de tu pluma no deja de sorprenderme.
Qué belleza hay en este soneto,poeta. Primavera y amor, buena pareja
Abrazos y aplausos
 
Genial , apreciado Andreas.
El talento de tu pluma no deja de sorprenderme.
Qué belleza hay en este soneto,poeta. Primavera y amor, buena pareja
Abrazos y aplausos

¡Gracias Luis por tu paso y comentario!
Gracias por visitar los dos últimos poemas publicados en este foro y dejar tu opinión.
Encantado de que gustaran, compañero.
Un abrazo, y buen domingo.
 
Jolin, se me había escapado este poema, a veces no me entero.

A ella le va a encantar, y seguro que le importa una m... la métrica,
que lo que importa son otras cosas, esas que dices en el poema,
además de que las únicas medidas que nos importan son las de la cintura que se van perdiendo, ajaj
ya me voy o seguire haciendo el chorra como siempre.

Un besito Andreas.
 
Jolin, se me había escapado este poema, a veces no me entero.

A ella le va a encantar, y seguro que le importa una m... la métrica,
que lo que importa son otras cosas, esas que dices en el poema,
además de que las únicas medidas que nos importan son las de la cintura que se van perdiendo, ajaj
ya me voy o seguire haciendo el chorra como siempre.

Un besito Andreas.
Jaja!
Ese tiene que ser el objetivo: transmitir emociones.
Gracias por tu paso, Elenita, y feliz miércoles.
 
A mi bella, a la que debo tanto...
LA PRIMAVERA

Las yemas de tus dedos son sextantes
que encauzan a las rosas mi quebranto.
La savia en tu mirada dice tanto...,
tanto te quiero como nunca antes.

Un racimo de lirios tremulantes
son las lágrimas blancas de tu llanto,
y la risa en tus labios de amaranto
es un cóctel de dalias y brillantes.

Ya el otoño en la brisa se recorta,
¡cómo avanza la noche sin frontera!,
¿y mi tristeza?, ¿quién me la soporta?

Pero nada me importa aquí a tu vera,
ni la noche, ni el frío..., ¡nada importa!,
porque eterna es en ti la primavera.


Kalkbadan
Madrid, 23 de octubre de 2015


Grato placer
fue pasar a leer
estas líneas en soneto.
Reciba mi respeto,
estimado poeta.
 
A mi bella, a la que debo tanto...
LA PRIMAVERA

Las yemas de tus dedos son sextantes
que encauzan a las rosas mi quebranto.
La savia en tu mirada dice tanto...,
tanto te quiero como nunca antes.

Un racimo de lirios tremulantes
son las lágrimas blancas de tu llanto,
y la risa en tus labios de amaranto
es un cóctel de dalias y brillantes.

Ya el otoño en la brisa se recorta,
¡cómo avanza la noche sin frontera!,
¿y mi tristeza?, ¿quién me la soporta?

Pero nada me importa aquí a tu vera,
ni la noche, ni el frío..., ¡nada importa!,
porque eterna es en ti la primavera.


Kalkbadan
Madrid, 23 de octubre de 2015

Dicen que jamás dura una flor dos primaveras
pero a veces lo dudo, amigo,sobre todo
cuando leo algunos poemas.
Un abrazo grande
 
Dicen que jamás dura una flor dos primaveras
pero a veces lo dudo, amigo,sobre todo
cuando leo algunos poemas.
Un abrazo grande

¡Rosario! Disculpa por la tardanza... Se me quedó descolgado tu comentario, tu hermoso comentario.
Curiosamente esta flor se embellece con cada una de ellas. Roguemos suerte y pasión al tiempo.

Un fuerte abrazo, y que brote fuerte en ti la primavera.
 

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