La princesa de la puerta

pablo7972

Poeta que considera el portal su segunda casa
[video=youtube;uImGPVsthzY]http://www.youtube.com/watch?v=uImGPVsthzY[/video]

La princesa de la puerta

Sus goznes, rehenes
del óxido arrebujado
me trasladan a corazón abierto
el retemblar del viejo patio
que en la medianoche es hermano,
cuando viajan las estelas baldías
y yermas de mis ojos sosegados
desde sus riscos y lomas
a mis quebradas y escarpados
como araña hilada
a un badajo sonámbulo.


De la nostalgia presiento el regreso
con su agreste fusta ágil contra los labios,
y bajo el polvo adusta se adormece
la cara alunada de los guijarros,
y de los pájaros sus fantasmas enmudece
el son de una nana de palabras al aire
recitada a capella por un orfeón de grajos,
y la pátina de mil tardes resplandece
sobre la osamenta de un adiós que yace
y sordomudo no siente el tacto de mi mundo
que lo abrazará palpitando por siempre,
desafiando el tiempo enemigo
brindo con tu saliva y la mía, mendigos
por lo eterno de los días y fastos.



Parálisis en mis cabellos y manos
ansiando la turgidez de esa palabra
oreada desde el ósculo varado
entre nuestros labios apretados
por el tiempo con su rígida malla,
y de la liana del árbol de los recuerdos
tensos se descuelgan mis pies al cabo,
reflejándolos la fúnebre luna partida
para un ágape de dos comensales sin vida
a que sólo asisten el abismo y sus ángeles
y migajas salpresadas de mi pluma y alma,
serpientes de anteojos celando los cadáveres
de este poema por entre el quicio de la entrada.

Y el dintel barítono reverbera bisílabos
los ecos de tu última palabra
desde un ayer sin pisadas ni rastros
por donde los enanitos de nuestra fábula
siguen regresando sin vigilar su espalda
y la audacia de la noche los guarda extraños
desclavando las raíces y el tronco a dentelladas
de un sol sin pétalos, ni primaveras, ni cara
germinado por el azar de un viento caprichoso
que lo atrajo a mi jardín solariego tal día dichoso,
y por años piden auxilio sus muñecas ahogadas
en la charca de las esperanzas, lodo y fango.



Y una litera ajardinada se molesta
de las zarzas que osan besarla
como las ortigas frescas de la tierra
brioso masaje de la mañana en mi garganta,
leña mojada y una mustia amapola
reñida con la muerte deja su aureola
para mi diva eterna, su alfombra roja.


Tras la puerta que espera tu regreso,
se asfixia dentro el quejido suspenso
del príncipe de madera visto desde unos versos
y un par de zapatos salpicados por los suelos.

Adiós... tu palabra.

Y nunca más
he vuelto a cerrar
aquella puerta,
Princesa,
que dejaste abierta
al salir por ella.







Serpiente de anteojos -> Cobra india, especie venenosa de ofidio


barcode2-150

 
Última edición:
la esperanza sabe marchitarse sin medir fronteras, grato leerte besos lokis
[video=youtube;uImGPVsthzY]http://www.youtube.com/watch?v=uImGPVsthzY[/video]

La princesa de la puerta

Sus goznes, rehenes
del óxido arrebujado
me trasladan a corazón abierto
el retemblar del viejo patio
que en la medianoche es hermano,
cuando viajan las estelas baldías
y yermas de mis ojos sosegados
desde sus riscos y lomas
a mis quebradas y escarpados
como araña hilada
a un badajo sonámbulo.


De la nostalgia presiento el regreso
con su agreste fusta ágil contra los labios,
y bajo el polvo adusta se adormece
la cara alunada de los guijarros,
y de los pájaros sus fantasmas enmudece
el son de una nana de palabras al aire
recitada a capella por un orfeón de grajos,
y la pátina de mil tardes resplandece
sobre la osamenta de un adiós que yace
y sordomudo no siente el tacto de mi mundo
que lo abrazará palpitando por siempre,
desafiando el tiempo enemigo
brindo con tu saliva y la mía, mendigos
por lo eterno de los días y fastos.



Parálisis en mis cabellos y manos
ansiando la turgidez de esa palabra
oreada desde el ósculo varado
entre nuestros labios apretados
por el tiempo con su rígida malla,
y de la liana del árbol de los recuerdos
tensos se descuelgan mis pies al cabo,
reflejándolos la fúnebre luna partida
para un ágape de dos comensales sin vida
a que sólo asisten el abismo y sus ángeles
y migajas salpresadas de mi pluma y alma,
serpientes de anteojos celando los cadáveres
de este poema por entre el quicio de la entrada.

Y el dintel barítono reverbera bisílabos
los ecos de tu última palabra
desde un ayer sin pisadas ni rastros
por donde los enanitos de nuestra fábula
siguen regresando sin vigilar su espalda
y la audacia de la noche los guarda extraños
desclavando las raíces y el tronco a dentelladas
de un sol sin pétalos, ni primaveras, ni cara
germinado por el azar de un viento caprichoso
que lo atrajo a mi jardín solariego tal día dichoso,
y por años piden auxilio sus muñecas ahogadas
en la charca de las esperanzas, lodo y fango.



Y una litera ajardinada se molesta
de las zarzas que osan besarla
como las ortigas frescas de la tierra
brioso masaje de la mañana en mi garganta,
leña mojada y una mustia amapola
reñida con la muerte deja su aureola
para mi diva eterna, su alfombra roja.


Tras la puerta que espera tu regreso,
se asfixia dentro el quejido suspenso
del príncipe de madera visto desde unos versos
y un par de zapatos salpicados por los suelos.

Adiós... tu palabra.

Y nunca más
he vuelto a cerrar
aquella puerta,
Princesa,
que dejaste abierta
al salir por ella.







Serpiente de anteojos -> Cobra india, especie venenosa de ofidio

 
Versos magníficos, expresando su profunda nostalgia de un modo muy creativo, entre lo simil y ricas metáforas. Un placer el leerte. Todas las estrellas, reputación, y un abrazo desde Argentina


[video=youtube;uImGPVsthzY]http://www.youtube.com/watch?v=uImGPVsthzY[/video]

La princesa de la puerta

Sus goznes, rehenes
del óxido arrebujado
me trasladan a corazón abierto
el retemblar del viejo patio
que en la medianoche es hermano,
cuando viajan las estelas baldías
y yermas de mis ojos sosegados
desde sus riscos y lomas
a mis quebradas y escarpados
como araña hilada
a un badajo sonámbulo.


De la nostalgia presiento el regreso
con su agreste fusta ágil contra los labios,
y bajo el polvo adusta se adormece
la cara alunada de los guijarros,
y de los pájaros sus fantasmas enmudece
el son de una nana de palabras al aire
recitada a capella por un orfeón de grajos,
y la pátina de mil tardes resplandece
sobre la osamenta de un adiós que yace
y sordomudo no siente el tacto de mi mundo
que lo abrazará palpitando por siempre,
desafiando el tiempo enemigo
brindo con tu saliva y la mía, mendigos
por lo eterno de los días y fastos.



Parálisis en mis cabellos y manos
ansiando la turgidez de esa palabra
oreada desde el ósculo varado
entre nuestros labios apretados
por el tiempo con su rígida malla,
y de la liana del árbol de los recuerdos
tensos se descuelgan mis pies al cabo,
reflejándolos la fúnebre luna partida
para un ágape de dos comensales sin vida
a que sólo asisten el abismo y sus ángeles
y migajas salpresadas de mi pluma y alma,
serpientes de anteojos celando los cadáveres
de este poema por entre el quicio de la entrada.

Y el dintel barítono reverbera bisílabos
los ecos de tu última palabra
desde un ayer sin pisadas ni rastros
por donde los enanitos de nuestra fábula
siguen regresando sin vigilar su espalda
y la audacia de la noche los guarda extraños
desclavando las raíces y el tronco a dentelladas
de un sol sin pétalos, ni primaveras, ni cara
germinado por el azar de un viento caprichoso
que lo atrajo a mi jardín solariego tal día dichoso,
y por años piden auxilio sus muñecas ahogadas
en la charca de las esperanzas, lodo y fango.



Y una litera ajardinada se molesta
de las zarzas que osan besarla
como las ortigas frescas de la tierra
brioso masaje de la mañana en mi garganta,
leña mojada y una mustia amapola
reñida con la muerte deja su aureola
para mi diva eterna, su alfombra roja.


Tras la puerta que espera tu regreso,
se asfixia dentro el quejido suspenso
del príncipe de madera visto desde unos versos
y un par de zapatos salpicados por los suelos.

Adiós... tu palabra.

Y nunca más
he vuelto a cerrar
aquella puerta,
Princesa,
que dejaste abierta
al salir por ella.







Serpiente de anteojos -> Cobra india, especie venenosa de ofidio

 

Poema escrito mi estimado Pablo con tu sensibilidad acostumbrada.
es triste ver cómo lo que teníamos se va y nunca vuelve para deleitarnos
de nuevo con su presencia. Te dejo un saludo y un abrazo y te agradezco
con el alma este maravilloso regalo. Un abrazo, te dejo reputación.
 
Mi estimado Pablo, tu vocabulario es maravilloso, además me robaste unas lágrimas en estos versos leídos al compás de mis latidos paulatinos que abrazan tu nostalgia. Espero que este amor tan fuerte te regale también vida para seguir adelante.

Un gran gusto leerte. Un abrazo!
 
Mi querido amigo Pablo ¡Al fin sale tu maravilloso trabajo! te felicito por tu talento
poético, por tu ingenialidad y tu forma de escribir, cierto es que cuando se va lo que
tenemos nos queda una profunda tristeza y más si no vuelve.
Me ha encantado amigo mio, todas las estrellas para tu buena inspiración,
y toda mi admiración porque reput, no me deja esta máquina.
Un abrazo y un beso de tu amiga Tere.
 
Hermoso lo que pintas Querido Pablo, una cierta melancolía de saberse distante de esa princesa,
muy lindos, cualquiera se sentiria dichosa de estas letras, querido amigo; mas te diré, si tu has sido capaz de construir un mundito tan hermoso, seguro que podrás vivir en él mucho tiempo, donde no es necesario cuidarse las espaldas,
ahhhhhhhhhhhh, me has transmitido esa nostalgia.


Tras la puerta que espera tu regreso,
se asfixia dentro el quejido suspenso
del príncipe de madera visto desde unos versos
y un par de zapatos salpicados por los suelos.

Adiós... tu palabra.

Y nunca más
he vuelto a cerrar
aquella puerta,
Princesa,
que dejaste abierta
al salir por ella.


Tu poema me recordó una canción, te la dejo espero te guste. Muchos abrazosssssssssssssssssssssssssssss
[video=youtube;n5MQnxLW9uY]http://www.youtube.com/watch?v=n5MQnxLW9uY[/video]
 
Última edición:
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La princesa de la puerta

Sus goznes, rehenes
del óxido arrebujado
me trasladan a corazón abierto
el retemblar del viejo patio
que en la medianoche es hermano,
cuando viajan las estelas baldías
y yermas de mis ojos sosegados
desde sus riscos y lomas
a mis quebradas y escarpados
como araña hilada
a un badajo sonámbulo.


De la nostalgia presiento el regreso
con su agreste fusta ágil contra los labios,
y bajo el polvo adusta se adormece
la cara alunada de los guijarros,
y de los pájaros sus fantasmas enmudece
el son de una nana de palabras al aire
recitada a capella por un orfeón de grajos,
y la pátina de mil tardes resplandece
sobre la osamenta de un adiós que yace
y sordomudo no siente el tacto de mi mundo
que lo abrazará palpitando por siempre,
desafiando el tiempo enemigo
brindo con tu saliva y la mía, mendigos
por lo eterno de los días y fastos.



Parálisis en mis cabellos y manos
ansiando la turgidez de esa palabra
oreada desde el ósculo varado
entre nuestros labios apretados
por el tiempo con su rígida malla,
y de la liana del árbol de los recuerdos
tensos se descuelgan mis pies al cabo,
reflejándolos la fúnebre luna partida
para un ágape de dos comensales sin vida
a que sólo asisten el abismo y sus ángeles
y migajas salpresadas de mi pluma y alma,
serpientes de anteojos celando los cadáveres
de este poema por entre el quicio de la entrada.

Y el dintel barítono reverbera bisílabos
los ecos de tu última palabra
desde un ayer sin pisadas ni rastros
por donde los enanitos de nuestra fábula
siguen regresando sin vigilar su espalda
y la audacia de la noche los guarda extraños
desclavando las raíces y el tronco a dentelladas
de un sol sin pétalos, ni primaveras, ni cara
germinado por el azar de un viento caprichoso
que lo atrajo a mi jardín solariego tal día dichoso,
y por años piden auxilio sus muñecas ahogadas
en la charca de las esperanzas, lodo y fango.



Y una litera ajardinada se molesta
de las zarzas que osan besarla
como las ortigas frescas de la tierra
brioso masaje de la mañana en mi garganta,
leña mojada y una mustia amapola
reñida con la muerte deja su aureola
para mi diva eterna, su alfombra roja.


Tras la puerta que espera tu regreso,
se asfixia dentro el quejido suspenso
del príncipe de madera visto desde unos versos
y un par de zapatos salpicados por los suelos.

Adiós... tu palabra.

Y nunca más
he vuelto a cerrar
aquella puerta,
Princesa,
que dejaste abierta
al salir por ella.







Serpiente de anteojos -> Cobra india, especie venenosa de ofidio








Y la princesa se puso sus botas de montar, y subió a lomos de su rocinante, y le dijo: “Y ahora como si fueras en busca del tesoro de un cazador, has de correr como un auténtico podenco, y corta por mí el viento, que yo debo encontrar mi tesoro, debo ir a su encuentro y hallar al príncipe de madera. Después de atravesar, montañas, cordilleras y lagos, le encontró al final de la larga escarpada, dormitaba a los pies de un árbol en una casa abandonada, ella le besó en la frente, y devolvió la vida al príncipe de madera, como a Pinocho, y…….atravesaron esa puerta abierta…Colorín, colorado, para este bello cuento, en forma de poesía, un final feliz, quiere la Morado.


 
Versos magníficos, expresando su profunda nostalgia de un modo muy creativo, entre lo simil y ricas metáforas. Un placer el leerte. Todas las estrellas, reputación, y un abrazo desde Argentina

Gracias por todo, Gladys, Abrazos para ti y para tu delicado comentario a esta princesa.
 
Lo disfruté mucho. Me parece inexplicable que parezca que tus poemas están moldeados con mis gustos, para mí tus poemas son de los mejores que leo en este foro.

Un saludo amigo, disculpa por no entrar mucho acá, pero ya nos leeremos.
 
Enorme de principio a fin,
Pablo, me encantan tus cascadas de palabras y la profundidad de tu caudal
Besos y estrellas
Feliz fin de semana
Eva
 
El recuerdo y las ruinas.
Es bastante impresionante como ves y describes lo que sientes.
He estado con vértigos y he tenido que esperar para poder leer tus poemas; no son para una mente embotada.
Un placer compañero deleitarse en tus estelas sentimentales.
Me ha encantado.
 
Y nunca más
he vuelto a cerrar
aquella puerta,
Princesa.
Querido poeta. Plablo Rodriguez. Nos deja una obra maravillosa. espléndida. bordadada de bellas metáforas que lo hacen más hermoso. Es grato leer que dejas la puerta abierta , eso quiere decir que tienes un corazón inmenso, donde no cabe el desaire ni el resentimiento, y la nostalgia la aceptas como todo un caballero, con optimismo y valentía, ha sido un grán placer leer esta obra poética de altura con un léxico muy rico. Le dejo todo mi cariño. Abrazos.
 
Última edición:

Poema escrito mi estimado Pablo con tu sensibilidad acostumbrada.
es triste ver cómo lo que teníamos se va y nunca vuelve para deleitarnos
de nuevo con su presencia. Te dejo un saludo y un abrazo y te agradezco
con el alma este maravilloso regalo. Un abrazo, te dejo reputación.


Muchísimas gracias por tu reputación y magnífico comentario. Ya lunes, te deseo una grandísima semana propicia para todo lo que te propongas.
 
Mi estimado Pablo, tu vocabulario es maravilloso, además me robaste unas lágrimas en estos versos leídos al compás de mis latidos paulatinos que abrazan tu nostalgia. Espero que este amor tan fuerte te regale también vida para seguir adelante.

Un gran gusto leerte. Un abrazo!

Siento habértelas robado,, no quería, te las devuelvo?? si eso se puede, toma :::triste:::
, son lo más parecido a lagrimitas que por aquí hay. Besos, compañera
 
Adiós... tu palabra.

Y nunca más
he vuelto a cerrar
aquella puerta,
Princesa,
que dejaste abierta
al salir por ella.





Acabo de leer un bello poema pleno de melancólicas imágenes y bellos versos.
Me ha gustado mucho leerte
Soy nueva, me alegró encontrarte poeta.

Ana María
 
[video=youtube;uImGPVsthzY]http://www.youtube.com/watch?v=uImGPVsthzY[/video]

La princesa de la puerta

Sus goznes, rehenes
del óxido arrebujado
me trasladan a corazón abierto
el retemblar del viejo patio
que en la medianoche es hermano,
cuando viajan las estelas baldías
y yermas de mis ojos sosegados
desde sus riscos y lomas
a mis quebradas y escarpados
como araña hilada
a un badajo sonámbulo.


De la nostalgia presiento el regreso
con su agreste fusta ágil contra los labios,
y bajo el polvo adusta se adormece
la cara alunada de los guijarros,
y de los pájaros sus fantasmas enmudece
el son de una nana de palabras al aire
recitada a capella por un orfeón de grajos,
y la pátina de mil tardes resplandece
sobre la osamenta de un adiós que yace
y sordomudo no siente el tacto de mi mundo
que lo abrazará palpitando por siempre,
desafiando el tiempo enemigo
brindo con tu saliva y la mía, mendigos
por lo eterno de los días y fastos.



Parálisis en mis cabellos y manos
ansiando la turgidez de esa palabra
oreada desde el ósculo varado
entre nuestros labios apretados
por el tiempo con su rígida malla,
y de la liana del árbol de los recuerdos
tensos se descuelgan mis pies al cabo,
reflejándolos la fúnebre luna partida
para un ágape de dos comensales sin vida
a que sólo asisten el abismo y sus ángeles
y migajas salpresadas de mi pluma y alma,
serpientes de anteojos celando los cadáveres
de este poema por entre el quicio de la entrada.

Y el dintel barítono reverbera bisílabos
los ecos de tu última palabra
desde un ayer sin pisadas ni rastros
por donde los enanitos de nuestra fábula
siguen regresando sin vigilar su espalda
y la audacia de la noche los guarda extraños
desclavando las raíces y el tronco a dentelladas
de un sol sin pétalos, ni primaveras, ni cara
germinado por el azar de un viento caprichoso
que lo atrajo a mi jardín solariego tal día dichoso,
y por años piden auxilio sus muñecas ahogadas
en la charca de las esperanzas, lodo y fango.



Y una litera ajardinada se molesta
de las zarzas que osan besarla
como las ortigas frescas de la tierra
brioso masaje de la mañana en mi garganta,
leña mojada y una mustia amapola
reñida con la muerte deja su aureola
para mi diva eterna, su alfombra roja.


Tras la puerta que espera tu regreso,
se asfixia dentro el quejido suspenso
del príncipe de madera visto desde unos versos
y un par de zapatos salpicados por los suelos.

Adiós... tu palabra.

Y nunca más
he vuelto a cerrar
aquella puerta,
Princesa,
que dejaste abierta
al salir por ella.







Serpiente de anteojos -> Cobra india, especie venenosa de ofidio



MI LOQUILLO QUE TRASPASA FRONTERAS
todo de ti es PERFECTO,
últimadamente te he estado encontrando con OBRAS DE ARTE,
y que obras que se levantan y vuelan directito al corazón.
Tus versos son únicos, bien logrados y con un sentimiento increible,
OTRA VEZ, me dejas con los ojos humedos
y una sonrisa a medio dibujar...
HERMOSO MUY HERMOSO MI LOQUILLO,
mis felicitaciones y todo mi cariño desde BOLIVIA...

TE PINTO EL FIRMAMENTO ENTERO DE ESTRELLAS
Y TE DECORO ESTE DÍA CON ROSAS Y CLAVELES
Y UNAS CUANTAS SONRISAS
SOLO PARA TI....

besoteeeeeeeeeeeeeeeeee y un abrazo de oso...




TKM :)
 
Me encanta como escribes amigo, mucha emoción y sentimiento dejas en tus letras.
Versos pintados por imágenes y lírica preciosas que trasladan. Belleza de poema y linda música lo acompaña. Mucho te provocó y provoca esa diosa a la que esperas con la puerta abierta a tu sentir, me gustan las puertas abiertas, que corra el aire por la estancia, que entre y salga con libertad, y se renueven los pensamientos y sentimientos. Un abrazo Pablo, precioso poema !!!!!

XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX a la belleza y creatividad poética.

http://www.youtube.com/watch?v=axUu8oI_C4E&list=FLPcKI79R-sqGFb_DTIdnMIA&index=6&feature=plpp_video
 
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La princesa de la puerta

Sus goznes, rehenes
del óxido arrebujado
me trasladan a corazón abierto
el retemblar del viejo patio
que en la medianoche es hermano,
cuando viajan las estelas baldías
y yermas de mis ojos sosegados
desde sus riscos y lomas
a mis quebradas y escarpados
como araña hilada
a un badajo sonámbulo.


De la nostalgia presiento el regreso
con su agreste fusta ágil contra los labios,
y bajo el polvo adusta se adormece
la cara alunada de los guijarros,
y de los pájaros sus fantasmas enmudece
el son de una nana de palabras al aire
recitada a capella por un orfeón de grajos,
y la pátina de mil tardes resplandece
sobre la osamenta de un adiós que yace
y sordomudo no siente el tacto de mi mundo
que lo abrazará palpitando por siempre,
desafiando el tiempo enemigo
brindo con tu saliva y la mía, mendigos
por lo eterno de los días y fastos.



Parálisis en mis cabellos y manos
ansiando la turgidez de esa palabra
oreada desde el ósculo varado
entre nuestros labios apretados
por el tiempo con su rígida malla,
y de la liana del árbol de los recuerdos
tensos se descuelgan mis pies al cabo,
reflejándolos la fúnebre luna partida
para un ágape de dos comensales sin vida
a que sólo asisten el abismo y sus ángeles
y migajas salpresadas de mi pluma y alma,
serpientes de anteojos celando los cadáveres
de este poema por entre el quicio de la entrada.

Y el dintel barítono reverbera bisílabos
los ecos de tu última palabra
desde un ayer sin pisadas ni rastros
por donde los enanitos de nuestra fábula
siguen regresando sin vigilar su espalda
y la audacia de la noche los guarda extraños
desclavando las raíces y el tronco a dentelladas
de un sol sin pétalos, ni primaveras, ni cara
germinado por el azar de un viento caprichoso
que lo atrajo a mi jardín solariego tal día dichoso,
y por años piden auxilio sus muñecas ahogadas
en la charca de las esperanzas, lodo y fango.



Y una litera ajardinada se molesta
de las zarzas que osan besarla
como las ortigas frescas de la tierra
brioso masaje de la mañana en mi garganta,
leña mojada y una mustia amapola
reñida con la muerte deja su aureola
para mi diva eterna, su alfombra roja.


Tras la puerta que espera tu regreso,
se asfixia dentro el quejido suspenso
del príncipe de madera visto desde unos versos
y un par de zapatos salpicados por los suelos.

Adiós... tu palabra.

Y nunca más
he vuelto a cerrar
aquella puerta,
Princesa,
que dejaste abierta
al salir por ella.







Serpiente de anteojos -> Cobra india, especie venenosa de ofidio



Pablo
A partir de los letras viajo hasta los recuerdos, aquellos paisajes llenos de vida; testimonio del tiempo vivido...los sonidos, los colores, los olores, se quedan en la memoria todo parece confluir con los destellos del amor... luego el tiempo nos lleva hasta ese punto donde un adiós nos trastorna el entorno y entonces vemos el otro lado del día, contemplamos a la luna y nos identificamos con ella, el paisaje se torna exento de primavera...más el corazón palpitante deja su puerta abierta a la mínima posibilidad...
El tiempo transcurre y nos ubicamos en el presente, contemplamos el instante tan distinto y lejano de aquel primaveral sueño y sin embargo aunque luzca todo gris y las enredaderas hayan crecido, la puerta de se mantiene abierta, contra toda circunstancia, sosteniendo la esperanza de que ese adiós algún día desaparezca...
Una poesía que he disfrutado al máximo.
Mis felicitaciones, estrellas y un abrazo.
Lamento no poder dejar reputuación
Ana
 
Mi querido amigo Pablo ¡Al fin sale tu maravilloso trabajo! te felicito por tu talento
poético, por tu ingenialidad y tu forma de escribir, cierto es que cuando se va lo que
tenemos nos queda una profunda tristeza y más si no vuelve.
Me ha encantado amigo mio, todas las estrellas para tu buena inspiración,
y toda mi admiración porque reput, no me deja esta máquina.
Un abrazo y un beso de tu amiga Tere.

Gracias por tu visita, Tere, no te preocupe la rep. Me has dado muchas ya. Besos y abrazos, que no te cunda la tristeza de mi poema, no la dejes entrar por tu puerta, no.
 
Hermoso lo que pintas Querido Pablo, una cierta melancolía de saberse distante de esa princesa,
muy lindos, cualquiera se sentiria dichosa de estas letras, querido amigo; más te diré, si tu has sido capaz de construir un mundito tan hermoso, seguro que podras vivir en él mucho tiempo, donde no es necesario cuidarse las espaldas,
ahhhhhhhhhhhh, me has transmitido esa nostalgia.


Tras la puerta que espera tu regreso,
se asfixia dentro el quejido suspenso
del príncipe de madera visto desde unos versos
y un par de zapatos salpicados por los suelos.

Adiós... tu palabra.

Y nunca más
he vuelto a cerrar
aquella puerta,
Princesa,
que dejaste abierta
al salir por ella.


Tu poema me recordó una canción, te la dejo espero te guste. Muchos abrazosssssssssssssssssssssssssssss
[video=youtube;n5MQnxLW9uY]http://www.youtube.com/watch?v=n5MQnxLW9uY[/video]


Pues he vuelto a poner ahora la canción, melancólica también, la música tiene un poder de sugerencia y convicción que creo que no tiene límites apenas. El límite lo tenemos nosotros en cualquierr caso, según sea tu perspicacia y sensibilidad más te hunde o te enerva, o te ensimisma. Un mundo lleno de nostalgias que parece haber llegado a ti, Sheyla. Me encanta mirar esa puerta abierta de la foto. Aunque yo sé lo que hay tras ella. Abrazos y besos
 
Y la princesa se puso sus botas de montar, y subió a lomos de su rocinante, y le dijo: “Y ahora como si fueras en busca del tesoro de un cazador, has de correr como un auténtico podenco, y corta por mí el viento, que yo debo encontrar mi tesoro, debo ir a su encuentro y hallar al príncipe de madera. Después de atravesar, montañas, cordilleras y lagos, le encontró al final de la larga escarpada, dormitaba a los pies de un árbol en una casa abandonada, ella le besó en la frente, y devolvió la vida al príncipe de madera, como a Pinocho, y…….atravesaron esa puerta abierta…Colorín, colorado, para este bello cuento, en forma de poesía, un final feliz, quiere la Morado.




También a ti te ha gustado esa metáfora de "el príncipe de madera", puede ser de lo mejor del poema sin ninguna duda... de verdad que sí y tú también lo has captado... y tiene un profundo significado absolutamente decadente y trascendente para mí esa metáfora... ojito. Abrazos y un beso
 
El recuerdo y las ruinas.
Es bastante impresionante como ves y describes lo que sientes.
He estado con vértigos y he tenido que esperar para poder leer tus poemas; no son para una mente embotada.
Un placer compañero deleitarse en tus estelas sentimentales.
Me ha encantado.

Toma tierra, estimado, contra el vértigo biodramina y dejar la poesía temporalmente. Abrazos.
 
Y nunca más
he vuelto a cerrar
aquella puerta,
Princesa.
Querido poeta. Plablo Rodriguez. Nos deja una obra maravillosa. espléndida. bordadada de bellas metáforas que lo hacen más hermoso. Es grato leer que dejas la puerta abierta , eso quiere decir que tienes un corazón inmenso, donde no cabe el desaire ni el resentimiento, y la nostalgia la aceptas como todo un caballero, con optimismo y valentía, ha sido un grán placer leer esta obra poética de altura con un léxico muy rico. Le dejo todo mi cariño. Abrazos.


Me encanta tu comentario, el tiempo no lo borra todo, cierto, el caballero esperó una vida por una ilusión marchita. Como el verde que se arrebujó alrededor de la entrada abierta. Abrazos, Elizabeth
 
Ana María Giordano;4463061 dijo:
Acabo de leer un bello poema pleno de melancólicas imágenes y bellos versos.
Me ha gustado mucho leerte
Soy nueva, me alegró encontrarte poeta.

Ana María

Encantado de conocerte y perdón por la tardanza en agradecer tu paso, he estado algo ausente del portal y poco animado a escribir, incluso a leer. Abrazos, Ana
 

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