Ráscase el perro, ráscase impaciente,
tras de la oreja ráscase violento.
Al acercarme a ver cual es su intento
veo tamaña pulga impertinente.
Veo y no veo; inmediatamente
salta la pulga, grande es su contento
al encontrar más tierno un alimento
sobre mi piel tan limpia y reluciente.
Cesa en su rasca el perro descansado,
yo entre la ropa hurgo con presteza:
¿Dónde demonios, pulga, te has metido?
Rápidamente heme desvestido,
a la ducha me meto sin pereza
y me froto como un desesperado.
Me pica lo rascado...
La ropa por supuesto, sin demora,
coloco en la sufrida lavadora.
tras de la oreja ráscase violento.
Al acercarme a ver cual es su intento
veo tamaña pulga impertinente.
Veo y no veo; inmediatamente
salta la pulga, grande es su contento
al encontrar más tierno un alimento
sobre mi piel tan limpia y reluciente.
Cesa en su rasca el perro descansado,
yo entre la ropa hurgo con presteza:
¿Dónde demonios, pulga, te has metido?
Rápidamente heme desvestido,
a la ducha me meto sin pereza
y me froto como un desesperado.
Me pica lo rascado...
La ropa por supuesto, sin demora,
coloco en la sufrida lavadora.