La rueda de la vida

Kein Williams

Poeta fiel al portal
Volando hacía el destino
millones corren esta carrera
somos la semilla, fruto de amor
el ingrediente principal de la vida
no puedo creer lo veloz que yo soy
les he ganado a todos, llego a la meta.

Soy solo un coágulo de sangre
y no recuerdo porque estoy aquí
encerrado en un espacio reducido
¡Suerte!, no sé que es la claustrofobia
mi cerebro aún no se ha desarrollado
alguien aún no sabe de mi existencia.

Vaya… ¿Seré acaso esquizofrénica?
escucho voces que me llaman a cada rato
alguien me aprieta, creo que voy a patearlo
que contrariedad, en vez de dolerle se sonríe
le dice a mi portador, el bebé se está moviendo.

Alguien dice que ya estoy aquí 8 meses
pero a mí me parece que fue todo un siglo
pero bueno yo no sé nada sobre estas cosas
como tengo sueño me pierdo la conversación
pero de un arrebato noto que me quieren sacar.

Lucho desesperada, yo no quiero salir
nadie me pidió permiso para desalojarme
pagué el alquiler de ese vientre hace tiempo
las voces me retumban en la cabeza, las luces
algo me esta ahorcando por la garganta, me duele
un hombre corta la soga que me está reprimiendo
y corta el otro extremo que nace desde mi cuerpo.

Estoy asustada y no puedo decir nada, quedo inmóvil
quiero hablar pero misteriosamente no sé como hacerlo
entonces siento que soy un péndulo pues estoy colgada
y alguien me ataca, golpeándome, haciéndome gritar.

Ya estoy en brazos de alguien, creo que se llama Mamá
vaya es hermosa, quiero saludarla pero me tapa la boca
me hace mamar de un tubo que suelta un líquido sabroso
¡Vaya creo que luego le daré las gracias!, ahora tengo sueño
nací hace ya un mes, y veo que están muy felices conmigo
veo a mi madre diciendo que soy la más bello de este mundo
a mi padre soñando con verme crecer, dice que soy su princesa
alguien más está aquí, es muy tierno y me hace reír, parece que solo yo lo puedo ver.

Tengo mis muñecas guardadas
el tiempo pasa y todo se vuelve gris
la luna llena es anaranjada por la noche
y me siento inerte, como un cuerpo sin vida
mis padres siempre me dirán que yo soy bella
pero otros me ven rechoncha, me dicen cerda.

Mis mejores amigas me aconsejan
no quieren que vaya con Ana y Mia
estoy en la edad de la susceptibilidad
me atormenta la idea de ser rechazada
miro al espejo acostada desde mi cama
siento mis huesos y aún así me veo gorda.

Duermo. El creador se acerca y sopla sobre mí
abro mis ojos y mi corazón late por primera vez
me enseña a moverme, me llena de detalles y amor
estoy radiante de alegría, la paz total ilumina mi rostro
me crea las montañas, las aves, los frutos. Bailo con Dios.

Aparece un muchacho muy apuesto y me toma de la mano
pone en mi boca una rosa que traía en la suya. Dios me mira
observa como me alejo de él, y me hace señas para que vuelva
pero el muchacho es tan sensual que me deja como hipnotizada.

Dios está entristecido, me manda señales para que regrese a él
sigue cerca de mí, pero no interviene, él respeta mis decisiones
con el tiempo pierdo el sentido de mi vida, y me aparece otro ser
está vestido de negro, trata de convencerme de que me quite la vida
lo intento sin éxito. Una chispa de lucidez me hace rebelarme ante él
y trato de regresar hasta mi Creador, pero el encapuchado se interpone
lucho contra él pero interfiere ante mí una barrera infranqueable de seres
el muchacho apuesto, la amiga borracha, la modelo anoréxica que admiro.

Lucho contra ellos, pero me estrello y caigo hasta el suelo
lo intento de nuevo pero reboto mas fuerte lastimando mi piel
siento tirones hacía abajo, rayos y truenos crujen en el ambiente
moriré en el intento si es necesario, pero no me rendiré me liberaré
quiero la paz que un día tuve, pero los seres son más fuertes que yo
en la pelea pierdo la tela negra que me cubría, mi ropa ahora es blanca
sigo chocando, sufro heridas, golpes, humillaciones, mis fuerzas se agotan.

A mí me dijeron que todo es posible con buena actitud. No es ciert
por más que lo intento no llego a mi Creador, y recibo un golpe fatal
entonces ocurre el milagro. Dios mismo decide venir a mí, a rescatarme
llega hasta la podredumbre de mi mundo y se enfrenta a mis enemigos
son muchos contra Él, hay gritos, estruendos, brillos, reflejos y centellas
mientras se libra la batalla yo al fin puedo levantarme, por fin soy yo misma
después de una cruenta lucha, Dios derriba a los seres que me tenían prisionera
se yergue, me abraza, siento su amor incomprensible, inmerecido, besa mi frente.

Despierto en la madrugada ante tal revelación
mi padre me pregunta, ¿Qué te pasa mi princesa?
lo abrazo fuertemente, mis brazos aún son pequeños
soy una niña, y tuve una premonición sobre mi vida
pero me dieron la tinta para rescribirla si lo deseo.

Mi cuarto es color rosa, teñido de vanidad
pero yo aún tengo la inocencia dentro de mí
mis muñecas están aburridas y quieren jugar
pero yo empiezo a recordar algo imposible.

El otro ser tierno que me hacía sonreír
al que nadie veía, solamente yo lo hacía
era muy similar al héroe de mi revelación
tenía la mirada dulce, piel perfumada, bella voz.

Un manto blanco y un hato azul
su mirada irradiaba una cálida luz
el guardián protector en mi juventud
ese ser al que yo vi era el Señor Jesús.

Dios padre lo hizo a su semejanza
Dios hijo estuvo en mi cuna y lactancia
Dios padre me salvó en época de desgracia
Dios hijo viene a llenarme el alma de esperanza.

Es de día y yo tan solo dormité un poco
Papá me besa y se va al trabajo como loco
Mamá se aproxima para darme mi lonchera
ya tengo 6 años y es mi primer día de escuela.

Y todo empieza tan mal que me asusta
los niños son malos, uno me jala el pelo
otro no me deja sentarme en ningún pupitre
y una niña dice que yo no le caigo nada bien
pero una niñita de zapatos rotos me pregunta
¿Quieres ser mi amiga? Por supuesto que quiero
ya estoy en mi graduación, el dolor ya no existe
porque vencí los obstáculos con amor y con fe.

Tres de Octubre del año dos mil veinticuatro
hay un bebé en su vientre, al menos lo sospecha
no recuerda nada de lo que ella vivió en un vientre
mientras hoy yo soy un coágulo que no tiene forma
la escucho contarme la historia de su vida nuevamente
cuando Dios la salvó de seguir una vida llena de maldad
tengo sueño me acuesto en la parte más suave de la matriz
un hombre me aprieta, lo pateo y sonríe dice que soy varón
la vida es una constante de giros repetidos como en este caso
mientras que a mi lado un hombre bueno y tierno me hace reír.
 
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Volando hacía el destino
millones corren esta carrera
somos la semilla, fruto de amor
el ingrediente principal de la vida
no puedo creer lo veloz que yo soy
les he ganado a todos, llego a la meta.

Soy solo un coágulo de sangre
y no recuerdo porque estoy aquí
encerrado en un espacio reducido
suerte, no sé que es la claustrofobia
mi cerebro aún no se ha desarrollado
alguien aún no sabe de mi existencia.

Vaya… ¿Seré acaso esquizofrénica?
escucho voces que me llaman a cada rat
alguien me aprieta, creo que voy a patearlo
que contrariedad, en vez de dolerle se sonrí
le dice a mi portador, el bebé se está moviendo.

Alguien dice que ya estoy aquí 8 meses
pero a mí me parece que fue todo un siglo
pero bueno yo no sé nada sobre estas cosas
como tengo sueño me pierdo la conversación
pero de un arrebato noto que me quieren sacar.

Lucho desesperada, yo no quiero salir
nadie me pidió permiso para desalojarme
pagué el alquiler de ese vientre hace tiempo
las voces me retumban en la cabeza, las luces
algo me esta ahorcando por la garganta, me duele
un hombre corta la soga que me está reprimiendo
y corta el otro extremo que nace desde mi cuerpo.

Estoy asustada y no puedo decir nada, quedo inmóvil
quiero hablar pero misteriosamente no sé como hacerlo
entonces siento que soy un péndulo pues estoy colgada
y alguien me ataca, golpeándome, haciéndome gritar.

Ya estoy en brazos de alguien, creo que se llama Mamá
vaya es hermosa, quiero saludarla pero me tapa la boca
me hace mamar de un tubo que suelta un líquido sabroso
¡Vaya creo que luego le daré las gracias!, ahora tengo sueño
nací hace ya un mes, y veo que están muy felices conmigo
veo a mi madre diciendo que soy la más bello de este mundo
a mi padre soñando con verme crecer, dice que soy su princesa
alguien más está aquí, es muy tierno y me hace reír, parece que solo yo lo puedo ver.

Tengo mis muñecas guardadas
el tiempo pasa y todo se vuelve gris
la luna llena es anaranjada por la noche
y me siento inerte, como un cuerpo sin vida
mis padres siempre me dirán que yo soy bella
pero otros me ven rechoncha, me dicen cerda.

Mis mejores amigas me aconsejan
no quieren que vaya con Ana y Mia
estoy en la edad de la susceptibilidad
me atormenta la idea de ser rechazada
miro al espejo acostada desde mi cama
siento mis huesos y aún así me veo gorda.

Duermo. El creador se acerca y sopla sobre mí
abro mis ojos y mi corazón late por primera vez
me enseña a moverme, me llena de detalles y amor
estoy radiante de alegría, la paz total ilumina mi rostro
me crea las montañas, las aves, los frutos. Bailo con Dios.

Aparece un muchacho muy apuesto y me toma de la mano
pone en mi boca una rosa que traía en la suya. Dios me mira
observa como me alejo de él, y me hace señas para que vuelva
pero el muchacho es tan sensual que me deja como hipnotizada.

Dios está entristecido, me manda señales para que regrese a él
sigue cerca de mí, pero no interviene, él respeta mis decisiones
con el tiempo pierdo el sentido de mi vida, y me aparece otro ser
está vestido de negro, trata de convencerme de que me quite la vida
lo intento sin éxito. Una chispa de lucidez me hace rebelarme ante él
y trato de regresar hasta mi Creador, pero el encapuchado se interpone
lucho contra él pero interfiere ante mí una barrera infranqueable de seres
el muchacho apuesto, la amiga borracha, la modelo anoréxica que admiro.

Lucho contra ellos, pero me estrello y caigo hasta el suelo
lo intento de nuevo pero reboto mas fuerte lastimando mi piel
siento tirones hacía abajo, rayos y truenos crujen en el ambiente
moriré en el intento si es necesario, pero no me rendiré me liberaré
quiero la paz que un día tuve, pero los seres son más fuertes que yo
en la pelea pierdo la tela negra que me cubría, mi ropa ahora es blanca
sigo chocando, sufro heridas, golpes, humillaciones, mis fuerzas se agotan.

A mí me dijeron que todo es posible con buena actitud. No es ciert
por más que lo intento no llego a mi Creador, y recibo un golpe fatal
entonces ocurre el milagro. Dios mismo decide venir a mí, a rescatarme
llega hasta la podredumbre de mi mundo y se enfrenta a mis enemigos
son muchos contra Él, hay gritos, estruendos, brillos, reflejos y centellas
mientras se libra la batalla yo al fin puedo levantarme, por fin soy yo misma
después de una cruenta lucha, Dios derriba a los seres que me tenían prisionera
se yergue, me abraza, siento su amor incomprensible, inmerecido, besa mi frente.

Despierto en la madrugada ante tal revelación
mi padre me pregunta, ¿Qué te pasa mi princesa?
lo abrazo fuertemente, mis brazos aún son pequeños
soy una niña, y tuve una premonición sobre mi vida
pero me dieron la tinta para rescribirla si lo deseo.

Mi cuarto es color rosa, teñido de vanidad
pero yo aún tengo la inocencia dentro de mí
mis muñecas están aburridas y quieren jugar
pero yo empiezo a recordar algo imposible.

El otro ser tierno que me hacía sonreír
al que nadie veía, solamente yo lo hacía
era muy similar al héroe de mi revelación
tenía la mirada dulce, piel perfumada, bella voz.

Un manto blanco y un hato azul
su mirada irradiaba una cálida luz
el guardián protector en mi juventud
ese ser al que yo vi era el Señor Jesús.

Dios padre lo hizo a su semejanza
Dios hijo estuvo en mi cuna y lactancia
Dios padre me salvó en época de desgracia
Dios hijo viene a llenarme el alma de esperanza.

Es de día y yo tan solo dormité un poco
Papá me besa y se va al trabajo como loco
Mamá se aproxima para darme mi lonchera
ya tengo 6 años y es mi primer día de escuela.

Y todo empieza tan mal que me asusta
los niños son malos, uno me jala el pelo
otro no me deja sentarme en ningún pupitre
y una niña dice que yo no le caigo nada bien
pero una niñita de zapatos rotos me pregunta
¿Quieres ser mi amiga? Por supuesto que quiero
ya estoy en mi graduación, el dolor ya no existe
porque vencí los obstáculos con amor y con fe.

Tres de Octubre del año dos mil veinticuatro
hay un bebé en su vientre, al menos lo sospecha
no recuerda nada de lo que ella vivió en un vientre
mientras hoy yo soy un coágulo que no tiene forma
la escucho contarme la historia de su vida nuevamente
cuando Dios la salvó de seguir una vida llena de maldad
tengo sueño me acuesto en la parte más suave de la matriz
un hombre me aprieta, lo pateo y sonríe dice que soy varón
la vida es una constante de giros repetidos como en este caso
mientras que a mi lado un hombre bueno y tierno me hace reír.
Wow, todo un relato hecho poesía. Profundas y reflexivas letras . Gusto leerte nuevamente, un abrazo
 

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