kalkbadan
Poeta que considera el portal su segunda casa
LA SECUENCIA FINAL
La pupila derrama su tintero,
la mente se disuelve en un chasquido
y el aliento se exilia bendecido
por un vacío medular y entero.
Y en plena orgía terminal del cero
—y aceptando no ser habiendo sido—
un tablero se enciende y queda hendido
allá en la gravedad del sumidero.
Entonces, una mano fraternal
arranca de un tirón los fotogramas
y regresa la vida al manantial.
Y en el lecho, ¡cantando entre las llamas!,
—como postrera pieza de las piezas—
aquel niño manchado de cerezas.
Kalkbadan
En Madrid, a 13 de octubre de 2018
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