Me miro
como se mira un niño
con su barquito
de papel sobre el agua.
Flotando
soy un pequeño nenúfar quieto,
solo me observa
la luna con su inesperada certeza
de llegar a su noche estrellada.
Me miro
en los espejos de las vitrinas
siempre a la misma hora,
para no perder la costumbre
de esta cuidad sin luz.
Existe soledad en los espejos
nadie tienta al amor allí,
donde cae la tersura del beso.
Nadie toca violines
bajo el aguacero
nadie inventa la noticia
de florecer bajo las parras,
solo existe la manía
de volverse a mirar
y encontrar a aquella mujer
que amó cien veces.
como se mira un niño
con su barquito
de papel sobre el agua.
Flotando
soy un pequeño nenúfar quieto,
solo me observa
la luna con su inesperada certeza
de llegar a su noche estrellada.
Me miro
en los espejos de las vitrinas
siempre a la misma hora,
para no perder la costumbre
de esta cuidad sin luz.
Existe soledad en los espejos
nadie tienta al amor allí,
donde cae la tersura del beso.
Nadie toca violines
bajo el aguacero
nadie inventa la noticia
de florecer bajo las parras,
solo existe la manía
de volverse a mirar
y encontrar a aquella mujer
que amó cien veces.
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