Ernesto del Carpio
Poeta recién llegado
Aleve es el deseo: una pantera
que tiende su emboscada y a la orilla
de la vejez te colma de amarilla
codicia de la ajena primavera.
Buscas serenidad en la sonata
que en la gaveta espera al arbitrario
pianista que en el módico escenario
le hará vivir su breve edad de plata.
Un hombre de otro siglo y de otra herencia
puso en el pentagrama lo que todos
tarde o temprano entienden, tantos modos
en que el dolor traspasa el amorío.
Ni a ti ni a mí nos basta la advertencia.
Rastreamos el perfume entre el gentío.
que tiende su emboscada y a la orilla
de la vejez te colma de amarilla
codicia de la ajena primavera.
Buscas serenidad en la sonata
que en la gaveta espera al arbitrario
pianista que en el módico escenario
le hará vivir su breve edad de plata.
Un hombre de otro siglo y de otra herencia
puso en el pentagrama lo que todos
tarde o temprano entienden, tantos modos
en que el dolor traspasa el amorío.
Ni a ti ni a mí nos basta la advertencia.
Rastreamos el perfume entre el gentío.