Los sueños que yo vivía
eran dulces,
llenos de abrazos fuertes.
Enredados en el agua de la alberca,
y la calida tierra roja
pintando mis pies.
Estaban en el vientre de una bodega
salpicado de botas,
de olor a vino viejo
manchado de sombras
y motas de polvo alrededor.
En los sueños,
una cortina gruesa
cubre los desvelos,
las penas,
los esfuerzos…
La vida que yo soñé
esta detrás de una ventana,
el laurel se asoma a ella,
y los pasos sosegados de su corazón
laten al compás de los míos.
El calor y el frió
posan como un cuatro
delante de mis cristales.
En mi vida
tus brazos
alrededor de mi cintura
mitigan los malos ratos
y las lagrimas
que siempre humedecen la vida.
eran dulces,
llenos de abrazos fuertes.
Enredados en el agua de la alberca,
y la calida tierra roja
pintando mis pies.
Estaban en el vientre de una bodega
salpicado de botas,
de olor a vino viejo
manchado de sombras
y motas de polvo alrededor.
En los sueños,
una cortina gruesa
cubre los desvelos,
las penas,
los esfuerzos…
La vida que yo soñé
esta detrás de una ventana,
el laurel se asoma a ella,
y los pasos sosegados de su corazón
laten al compás de los míos.
El calor y el frió
posan como un cuatro
delante de mis cristales.
En mi vida
tus brazos
alrededor de mi cintura
mitigan los malos ratos
y las lagrimas
que siempre humedecen la vida.