Tu mar y mi mar no son el mismo espejo.
Tengo la pupila abierta como un mediodía,
tengo escritas las amapolas del silencio
en la orilla de los bosques tardíos.
Cuando miro tu risa yo encuentro la memoria de los cabellos
y un halo de viento que se ahoga.
Más allá de las catedrales
el resplandor exhibe sus mil branquias de estatua,
sus estanques y su rosa, su senectud de caoba.
Ya no busco al saltimbanqui,
ni espío al héroe, mi tren viaja como un murciélago
entre suspiros de noche, hacia el NAPALM de tu color.
Hoy giro en mi rótulo como una playa triste.
Tengo la pupila abierta como un mediodía,
tengo escritas las amapolas del silencio
en la orilla de los bosques tardíos.
Cuando miro tu risa yo encuentro la memoria de los cabellos
y un halo de viento que se ahoga.
Más allá de las catedrales
el resplandor exhibe sus mil branquias de estatua,
sus estanques y su rosa, su senectud de caoba.
Ya no busco al saltimbanqui,
ni espío al héroe, mi tren viaja como un murciélago
entre suspiros de noche, hacia el NAPALM de tu color.
Hoy giro en mi rótulo como una playa triste.