BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Desde la tumba
puedo seguir escribiendo versos
desde una lápida asegurada
saqueada por vestigios de momias
desde la tumba
puedo suscitar alguna apreciación
un verso insólito, una nomenclatura
nueva.
Mas no puedo corregir
el rumbo del coche
la mano que acaricia mi entrepierna
puedo seguir eso sí acariciando versos
las olas catapultadas por siglos de combates
lo que llora en mí no puedo no puedo
hasta que se nombren los dados odiosos
los hombres lloran las mujeres harán lo mismo
islotes tremendos que pagarán con sus vidas
el error superfluo la terrible embestida
los golpes insuflados como dedos sobre la maquinaria
incesante de la vida y de la muerte
como máquinas caen los llantos los apesadumbrados
ángeles isósceles, las abusivas obscenidades
las llamas que cesan como combustible aéreo.
©
puedo seguir escribiendo versos
desde una lápida asegurada
saqueada por vestigios de momias
desde la tumba
puedo suscitar alguna apreciación
un verso insólito, una nomenclatura
nueva.
Mas no puedo corregir
el rumbo del coche
la mano que acaricia mi entrepierna
puedo seguir eso sí acariciando versos
las olas catapultadas por siglos de combates
lo que llora en mí no puedo no puedo
hasta que se nombren los dados odiosos
los hombres lloran las mujeres harán lo mismo
islotes tremendos que pagarán con sus vidas
el error superfluo la terrible embestida
los golpes insuflados como dedos sobre la maquinaria
incesante de la vida y de la muerte
como máquinas caen los llantos los apesadumbrados
ángeles isósceles, las abusivas obscenidades
las llamas que cesan como combustible aéreo.
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