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La túnica del pródigo

lesmo

Poeta veterano en el portal
No tardes y libérame del ciego
con el barro que abre la mirada,
y del sordo que ignora tu llamada
con la chispa rugiente de tu fuego.

Ahoga el vozarrón que tiene el ego,
aquel que en el azogue es casi nada,
y allí, cuando descubra su emboscada,
que sepa cuánto arrastro de ser lego.

Aparta de mi boca y mi conciencia
al ensoberbecido ángel mudo,
que oculta, que disfraza y que silencia.

Así, como el ladrón, es como acudo
a Ti, el desmemoriado; tu sentencia:
la túnica del pródigo desnudo.
 
Última edición:
No tardes y libérame del ciego
con el barro que abre la mirada,
y del sordo que ignora tu llamada
con la chispa atronadora de tu fuego.

Ahoga el vozarrón que tiene el ego,
aquel que en el azogue es casi nada,
y allí, cuando descubra su emboscada,
que sepa cuánto arrastro de ser lego.

Aparta de mi boca y mi conciencia
al ensoberbecido ángel mudo,
que oculta, que disfraza y que silencia.

Así, como el ladrón, es como acudo
a Ti, el desmemoriado; tu sentencia:
la túnica del pródigo desnudo.
Un hermoso soneto que expresa humildes y sabias peticiones de quien, en el contexto lírico, tiene grandes padecimientos, pero también una gran fuerza de voluntad y una conciencia transparente... En el aspecto técnico, habría que adecuar la métrica del cuarto verso, dodecasílabo ternario cuyo ritmo cantarín te ha confundido. La palabra clave en ese verso es «atronadora»; yo emplería «atronante», de igual significado y menos sílabas, aunque hay otras palabras igualmente bellas: estruendosa, estridente, sonora, rugiente... | Por otra parte, quiero decirte que me pierdo un poco en el último terceto, porque sé del hijo pródigo, pero visto así, como una sinécdoque, no lo comprendo muy bien.

Un abrazo infinito, junto a mi admiración y mi afecto, mi querido amigo.
Gracias por todo lo que nos enseñas y por el grato instante poético.
 
Un hermoso soneto que expresa humildes y sabias peticiones de quien, en el contexto lírico, tiene grandes padecimientos, pero también una gran fuerza de voluntad y una conciencia transparente... En el aspecto técnico, habría que adecuar la métrica del cuarto verso, dodecasílabo ternario cuyo ritmo cantarín te ha confundido. La palabra clave en ese verso es «atronadora»; yo emplería «atronante», de igual significado y menos sílabas, aunque hay otras palabras igualmente bellas: estruendosa, estridente, sonora, rugiente... | Por otra parte, quiero decirte que me pierdo un poco en el último terceto, porque sé del hijo pródigo, pero visto así, como una sinécdoque, no lo comprendo muy bien.

Un abrazo infinito, junto a mi admiración y mi afecto, mi querido amigo.
Gracias por todo lo que nos enseñas y por el grato instante poético.
¡Vamos, querido Elhi, un dodecasílabo ternario perfecto! Con sus tres cláusulas tetasilábicas con acento en tercera. Ni pensado sale mejor. Y mira que he visto últimamente dodecasílabos ternarios. Cualquiera de las soluciones que me propones es adecuada pero rugiente la veo especialmente sonora y que expresa muy bien el sonido del fuego consumiéndolo todo.
El último verso, que como muy bien señalas solo se comprende al conocer de la parábola la actitud del padre que viste la desnudez del hijo pródigo con la mejor túnica, me es difícil darle claridad cuando las tres palabras las entiendo necesarias para expresar lo que deseaba. Se me ocurre decir
...; tu sentecia
es la túnica al pródigo desnudo.

Podría tal vez proporcionar algo de claridad. Esperaré a conocer tu opinión.
Me expresas tu admiración y afecto que recibo como un regalo. Tratándose de admiración, la que siento por tu persona, por tu poesía y por tu trabajo, ese que tan excelentes frutos proporciona y que nos beneficia a tantos. Precisamente hoy mismo he consultado la entrada del endecasílabo y la tabla donde se clasifican que aparece en tu blog, en la que va también el fruto de tu trabajo. Todo un privilegio contar con esa y con las otras informaciones expresadas de manera impecable y clara.
Con todo afecto, un abrazo fuerte y fraterno, querido amigo. Y mi gratitud, por todo.
Salvador.
 
Última edición:
Un hermoso soneto que expresa humildes y sabias peticiones de quien, en el contexto lírico, tiene grandes padecimientos, pero también una gran fuerza de voluntad y una conciencia transparente... En el aspecto técnico, habría que adecuar la métrica del cuarto verso, dodecasílabo ternario cuyo ritmo cantarín te ha confundido. La palabra clave en ese verso es «atronadora»; yo emplería «atronante», de igual significado y menos sílabas, aunque hay otras palabras igualmente bellas: estruendosa, estridente, sonora, rugiente... | Por otra parte, quiero decirte que me pierdo un poco en el último terceto, porque sé del hijo pródigo, pero visto así, como una sinécdoque, no lo comprendo muy bien.

Un abrazo infinito, junto a mi admiración y mi afecto, mi querido amigo.
Gracias por todo lo que nos enseñas y por el grato instante poético.
Aunque creo querido amigo que podría quedar con cierta corrección si dijeran los dos últimos versos

[...]
a Ti, el desmemoriado que sentencia,
con vestidos, al pródigo desnudo.

Nuevamente, un fuerte abrazo.
Salvador.
 
Última edición:
El último verso, que como muy bien señalas solo se comprende al conocer de la parábola la actitud del padre que viste la desnudez del hijo pródigo con la mejor túnica, me es difícil darle claridad cuando las tres palabras las entiendo necesarias para expresar lo que deseaba.
Sí, esta precisamente es la parte más delicada del poema. Es decir, se entiende lo que quieres expresar, aunque haga falta más espacio para decirlo con mayor claridad y fuerza poética. A mí, por ejemplo, la explicación me basta... y antes de malograr el soneto, preferiría dejarlo tal cual está. Déjalo reposar... verás que con el tiempo aparecerán opciones que hoy no contemplamos.
Un abrazo.
 
Última edición por un moderador:
Sí, esta precisamente es la parte más delicada del poema. Es decir, se entiende lo que quieres expresar, aunque haga falta más espacio para decirlo con mayor claridad y fuerza poética. A mí, por ejemplo, la explicación me basta... y antes de malograr el soneto, preferiría dejarlo tal cual está. Déjalo reposar... verás que con el tiempo aparecerán opciones que hoy no contemplamos.
Un abrazo.
Muy bien, así mismo haré. Mil y mil gracias, querido amigo.
Salvador.
 
No tardes y libérame del ciego
con el barro que abre la mirada,
y del sordo que ignora tu llamada
con la chispa rugiente de tu fuego.

Ahoga el vozarrón que tiene el ego,
aquel que en el azogue es casi nada,
y allí, cuando descubra su emboscada,
que sepa cuánto arrastro de ser lego.

Aparta de mi boca y mi conciencia
al ensoberbecido ángel mudo,
que oculta, que disfraza y que silencia.

Así, como el ladrón, es como acudo
a Ti, el desmemoriado; tu sentencia:
la túnica del pródigo desnudo.
 
Qué bonito lo que nos cuentas! Cuánto trabajo interior para despojarse de sentimientos que nos empobrecen como personas y poder anhelar la simple túnica del que todo lo perdona.
Me ha gustado mucho!
Sé lo difisil que es escribir un soneto, estoy leyendo sobre ellos
Un placer haber leído tu poema!
 
Qué bonito lo que nos cuentas! Cuánto trabajo interior para despojarse de sentimientos que nos empobrecen como personas y poder anhelar la simple túnica del que todo lo perdona.
Me ha gustado mucho!
Sé lo difisil que es escribir un soneto, estoy leyendo sobre ellos
Un placer haber leído tu poema!
Celebro, estimada Carmen, que estas letras hayan resultado ser de tu agrado. Con mucha gratitud recibo este tan amable comentario.
El placer será siempre mío de recibirte en mis espacios.
Afectuosamente, un saludo muy cordial.
Salvador.
 
No tardes y libérame del ciego
con el barro que abre la mirada,
y del sordo que ignora tu llamada
con la chispa rugiente de tu fuego.

Ahoga el vozarrón que tiene el ego,
aquel que en el azogue es casi nada,
y allí, cuando descubra su emboscada,
que sepa cuánto arrastro de ser lego.

Aparta de mi boca y mi conciencia
al ensoberbecido ángel mudo,
que oculta, que disfraza y que silencia.

Así, como el ladrón, es como acudo
a Ti, el desmemoriado; tu sentencia:
la túnica del pródigo desnudo.
Ayyy Salva me llegan a lo profundo del alma tus maravillosos y reflexivos versos, conforme los voy leyendo me meto la mano en el pecho y los voy haciendo míos, me siento muy identificada con ellos. Y veo el milagro de recobrar la visión cuando escuchamos la verdad, cuando oímos a la hierba crecer y el vuelo de la razón y el sentimiento , ayyy cuando nos sentimos como en la parábola del hijo pródigo y ese Padre que acude a recibirlo con todos los honores y que siempre ha estado esperando que vuelva a Él... al Amor.
Encantada de leerte siempre mi entrañable amigo, besazos a mogollón llenos de inmenso cariño y de no menos admiración....muáááááackssss...
 
No tardes y libérame del ciego
con el barro que abre la mirada,
y del sordo que ignora tu llamada
con la chispa rugiente de tu fuego.

Ahoga el vozarrón que tiene el ego,
aquel que en el azogue es casi nada,
y allí, cuando descubra su emboscada,
que sepa cuánto arrastro de ser lego.

Aparta de mi boca y mi conciencia
al ensoberbecido ángel mudo,
que oculta, que disfraza y que silencia.

Así, como el ladrón, es como acudo
a Ti, el desmemoriado; tu sentencia:
la túnica del pródigo desnudo.

Como comentaba a otro compañero a veces se escapan grandes sonetos sin leer, me había sucedido con este tuyo que he disfrutado enormemente.

Un abrazo Salvador.
Oncina.
 
Ayyy Salva me llegan a lo profundo del alma tus maravillosos y reflexivos versos, conforme los voy leyendo me meto la mano en el pecho y los voy haciendo míos, me siento muy identificada con ellos. Y veo el milagro de recobrar la visión cuando escuchamos la verdad, cuando oímos a la hierba crecer y el vuelo de la razón y el sentimiento , ayyy cuando nos sentimos como en la parábola del hijo pródigo y ese Padre que acude a recibirlo con todos los honores y que siempre ha estado esperando que vuelva a Él... al Amor.
Encantada de leerte siempre mi entrañable amigo, besazos a mogollón llenos de inmenso cariño y de no menos admiración....muáááááackssss...
Mil y mil gracias, mi querida Isabel. Que te asomes con tu siempre generosísima mirada a mis letras ya es una alegría, más aún cuando dejas tu noble corazón en forma de comentario. Especialmente en este poema que se escribe casi en confidencia. Pero tu certera visión llega a enriquecer el mensaje que quise transmitir.
Con todos mis afectos, te mando un gran abrazo ya desde las Rías Bajas.
Salva.
 
Como comentaba a otro compañero a veces se escapan grandes sonetos sin leer, me había sucedido con este tuyo que he disfrutado enormemente.

Un abrazo Salvador.
Oncina.
Que encuentres estas letras de las que son de tu agrado, querido compañero, ya es suficiente regalo. Yo creo que a casi todos se nos quedan magníficas obras sin leer. Esta mía, como he dicho un poco más arriba, escrita en voz baja, si hay quienes la encuentran aceptable quedo muy agradecido, como agradecido te quedo a ti.
Con mucho afecto, un abrazo.
Salvador.
 
No tardes y libérame del ciego
con el barro que abre la mirada,
y del sordo que ignora tu llamada
con la chispa rugiente de tu fuego.

Ahoga el vozarrón que tiene el ego,
aquel que en el azogue es casi nada,
y allí, cuando descubra su emboscada,
que sepa cuánto arrastro de ser lego.

Aparta de mi boca y mi conciencia
al ensoberbecido ángel mudo,
que oculta, que disfraza y que silencia.

Así, como el ladrón, es como acudo
a Ti, el desmemoriado; tu sentencia:
la túnica del pródigo desnudo.

A mi me encanta el mensaje en el soneto, y como alguien dice, dejar reposar, no lo he aprendido aún y me largo sin paracaídas. Pero estoy aprendiendo a desojar margaritas, lo comparto y luego voy viendo, mientras leo a otros poetas. Un placer leerle Salvador. He tenido el gusto de verlo en clásica y me sacuden sus versos.
Gracias por compartir.-
 
A mi me encanta el mensaje en el soneto, y como alguien dice, dejar reposar, no lo he aprendido aún y me largo sin paracaídas. Pero estoy aprendiendo a desojar margaritas, lo comparto y luego voy viendo, mientras leo a otros poetas. Un placer leerle Salvador. He tenido el gusto de verlo en clásica y me sacuden sus versos.
Gracias por compartir.-
Muchas gracias siempre a usted, estimada Catia, por llegar con su mirada amable. El que estas letras resulten ser evocadoras ya es suficiente halago para mí. Un placer siempre sus visitas.
Afectuosamente, u saludo cordial.
Salvador.
 
No tardes y libérame del ciego
con el barro que abre la mirada,
y del sordo que ignora tu llamada
con la chispa rugiente de tu fuego.

Ahoga el vozarrón que tiene el ego,
aquel que en el azogue es casi nada,
y allí, cuando descubra su emboscada,
que sepa cuánto arrastro de ser lego.

Aparta de mi boca y mi conciencia
al ensoberbecido ángel mudo,
que oculta, que disfraza y que silencia.

Así, como el ladrón, es como acudo
a Ti, el desmemoriado; tu sentencia:
la túnica del pródigo desnudo.
Cada verso es una enseñanza para el que empieza , gracias por todo lo que me ofreces , un fuerte abrazo.
 
No tardes y libérame del ciego
con el barro que abre la mirada,
y del sordo que ignora tu llamada
con la chispa rugiente de tu fuego.

Ahoga el vozarrón que tiene el ego,
aquel que en el azogue es casi nada,
y allí, cuando descubra su emboscada,
que sepa cuánto arrastro de ser lego.

Aparta de mi boca y mi conciencia
al ensoberbecido ángel mudo,
que oculta, que disfraza y que silencia.

Así, como el ladrón, es como acudo
a Ti, el desmemoriado; tu sentencia:
la túnica del pródigo desnudo.
Wow!!

simplemente grandioso y excelentes imágenes, no me extraña de ti Salva, grato leerte
 
No tardes y libérame del ciego
con el barro que abre la mirada,
y del sordo que ignora tu llamada
con la chispa rugiente de tu fuego.

Ahoga el vozarrón que tiene el ego,
aquel que en el azogue es casi nada,
y allí, cuando descubra su emboscada,
que sepa cuánto arrastro de ser lego.

Aparta de mi boca y mi conciencia
al ensoberbecido ángel mudo,
que oculta, que disfraza y que silencia.

Así, como el ladrón, es como acudo
a Ti, el desmemoriado; tu sentencia:
la túnica del pródigo desnudo.
Precioso soneto!! Un gusto pasar
Un abrazo.
 
Yo lo dejaba como estaba
hágame caso por ser lego
no haga caso al vozarrón
que siempre tiene el ego.

Porque a fuerza de mejorar
el riesgo otra vez corremos
dejándola pasar sin remedio
al campo de competitiva clásica
y ser merecedor de otra copa
tan dorada y tan merecida
que al final tendrá cabida
y se la prendan de su capa
o la depositen en su túnica.

Que tiene ya más escálpelas
que un tuno a la puerta canta
de la catedral de Salamanca
en un certamen internacional
de hermandades cuarentunas.

Como dice Alfonso su poema está a una altura vertiginosa.
Otra vez lo haré mejor. Él que me entienda que me compre, él que no, que se guarde sus dineros, otra vez escupiendo al que como yo tartamudo sinécdoque (Menuda palabreja el todo por la parte o la parte por el todo, Marcus 7). Propongo un nuevo galardón que se otorgue en Clásica No Competitiva (Con premios), una estatua de sal estática sobre fondo blanco nuclear perla o transparente como el hielo que diría Malévich.
Prenda, que le prendan en la prenda de su túnica sin dejarla a prenda metiéndose en prendas sin soltar prenda ninguna, a eso me refiero. Saludos.
 
Última edición:
Yo lo dejaba como estaba
hágame caso por ser lego
no haga caso al vozarrón
que siempre tiene el ego.

Porque a fuerza de mejorar
el riesgo otra vez corremos
dejándola pasar sin remedio
al campo de competitiva clásica
y ser merecedor de otra copa
tan dorada y tan merecida
que al final tendrá cabida
y se la prendan de su capa
o la depositen en su túnica.

Que tiene ya más escálpelas
que un tuno a la puerta canta
de la catedral de Salamanca
en un certamen internacional
de hermandades cuarentunas.

Como dice Alfonso su poema está a una altura vertiginosa.
Otra vez lo haré mejor. Él que me entienda que me compre, él que no, que se guarde sus dineros, otra vez escupiendo al que como yo tartamudo sinécdoque (Menuda palabreja el todo por la parte o la parte por el todo, Marcus 7). Propongo un nuevo galardón que se otorgue en Clásica No Competitiva (Con premios), una estatua de sal estática sobre fondo blanco nuclear perla o transparente como el hielo que diría Malévich.
Prenda, que le prendan en la prenda de su túnica sin dejarla a prenda metiéndose en prendas sin soltar prenda ninguna, a eso me refiero. Saludos.
¡Qué bueno eres, amigo Fulgencio! Me encanta como sabes hilar siempre comentarios que llevan tu sello además de ser amables.
Te mando un abrazo fuerte, querido amigo.
Salva.
 

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