Lírico.
Exp..
Las cuatro puertas
Tras la primera puerta
encontré a la política escupiendo
sus discursos en un cubo
de basura. La segunda
puerta se abrió también;
tras ella estaba el fútbol,
estaban los cosméticos, la industria
farmacéutica, los coches,
las marcas de colonia,
la comida rápida,
y la pornografía
por internet. Tras la tercera
puerta estaba un anciano hablando solo
como quien nunca acaba
de saldar cuentas
con el tiempo. Tras la última
puerta había una niña
delicada, muy triste, con los ojos
mirando desde el fondo
de otro mundo, era
la poesía.
Tras la primera puerta
encontré a la política escupiendo
sus discursos en un cubo
de basura. La segunda
puerta se abrió también;
tras ella estaba el fútbol,
estaban los cosméticos, la industria
farmacéutica, los coches,
las marcas de colonia,
la comida rápida,
y la pornografía
por internet. Tras la tercera
puerta estaba un anciano hablando solo
como quien nunca acaba
de saldar cuentas
con el tiempo. Tras la última
puerta había una niña
delicada, muy triste, con los ojos
mirando desde el fondo
de otro mundo, era
la poesía.
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