Armand
Poeta asiduo al portal
Las palabras dichas
por los labios del ayer
son la cama en la que hoy
se revuelcan los pensamientos.
Olvidados y marginales
mueren alcanzados por la desdicha
nuestros recuerdos.
En el presente
solo puede vivir el que fluye
y como el agua fresca de rocío
se anida cauteloso en el silencio
tratando de no resplandecer
como si esa no fuese su tarea ideal.
En el mundo de las ideas nacen cruces
y poco queda que hacer ante este vacío
que ahora ya no es existencial.
Las palabras en los labios del ayer
son olvidos que devuelve el pasado,
un mal paso que te juega la memoria
otra cicatriz de lo que llaman vida.
Nada nos para, nada nos desvía la mirada
pero nadie nos ve realmente.
Nadie quiere saber que son diferentes
las cosas cuando el tiempo ha pasado.
por los labios del ayer
son la cama en la que hoy
se revuelcan los pensamientos.
Olvidados y marginales
mueren alcanzados por la desdicha
nuestros recuerdos.
En el presente
solo puede vivir el que fluye
y como el agua fresca de rocío
se anida cauteloso en el silencio
tratando de no resplandecer
como si esa no fuese su tarea ideal.
En el mundo de las ideas nacen cruces
y poco queda que hacer ante este vacío
que ahora ya no es existencial.
Las palabras en los labios del ayer
son olvidos que devuelve el pasado,
un mal paso que te juega la memoria
otra cicatriz de lo que llaman vida.
Nada nos para, nada nos desvía la mirada
pero nadie nos ve realmente.
Nadie quiere saber que son diferentes
las cosas cuando el tiempo ha pasado.