jalvarez_delgado
Poeta veterano en el portal
Mientras eras rehén en Santiago
y tu secuestrador: El conquistador
charlaba y bebía en sus aposentos,
las sombras de la noche
corrían en silencio.
La soledad, tu compañera
y el cielo plagado de estrellas
testigo único
de los pasos desnudos y delicados
de guacolda
llegaban como un presagio
A tu refugio en las caballerízas.
Tu corazón inquieto casi se escapa
de tu pecho
al ver los brillosos y negros ojos
de una india joven y hermosa
Como una princesa.
El amor te llegó con el silencio
y la luz de la luna,
tu corazón en cenizas
se sintió inquebrantable
poderosa como una bandada
de pájaros del sur del mundo.
A tus cortos años supiste
que ella sería tu amante esposa,
y tú compañera en la guerra
libertaria contra el invasor;
desde entonces comienza
Tu historia de Amor.
y tu secuestrador: El conquistador
charlaba y bebía en sus aposentos,
las sombras de la noche
corrían en silencio.
La soledad, tu compañera
y el cielo plagado de estrellas
testigo único
de los pasos desnudos y delicados
de guacolda
llegaban como un presagio
A tu refugio en las caballerízas.
Tu corazón inquieto casi se escapa
de tu pecho
al ver los brillosos y negros ojos
de una india joven y hermosa
Como una princesa.
El amor te llegó con el silencio
y la luz de la luna,
tu corazón en cenizas
se sintió inquebrantable
poderosa como una bandada
de pájaros del sur del mundo.
A tus cortos años supiste
que ella sería tu amante esposa,
y tú compañera en la guerra
libertaria contra el invasor;
desde entonces comienza
Tu historia de Amor.
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