¡¿Libertades?!

danie

solo un pensamiento...
Se puede decir que no soy un hombre machista;
pero, en cierta forma, a ella siempre la tuve dentro de un puño,
hasta que llegó el día que me miró fijo y me dijo:
—Eres un insensible, un simple charlatán,
un pedazo de mierda y estoy cansada,
harta de tu haraganería, de tus modales apestosos,
de que tus ojos se desvíen al primer culo que se menea. —Y continuó—:
Me voy a la casa de mi madre. No me busques ni me llames.
Es que no siempre podemos tener un as bajo la manga
o a veces nos quedamos sin apostar, aún teniendo una fija,
antes que el croupier diga: ¡No va más!
Su repentino exabrupto me tomó por sorpresa
aunque era cantado
que la relación se mantenía por el simple hecho del aguante y la costumbre.
Fue así como ella un día partió y yo,
simplemente, la miré con una mirada relajada,
prácticamente lánguida desde la mecedora
mientras sostenía mi cerveza.
Se subió al taxi y partió;
creo que fue en ese instante cuando ella se dio cuenta
que la libertad no es compatible con la alianza de casados,
que la libertad tiene mucho de egolatría, de soledad
y de poder decir:
no tengo porque aguantar más los pedos hediondos que se echa el otro,
aunque ese otro sea el primer amor; —algo que yo tuve siempre bien claro—
y que el amor, —bueno— el amor es algo
de lo que se puede hablar luego,
muy luego,
cuando tengamos tiempo de sobra para aburrirnos
dentro de la tumba.
 
Última edición:
El primer amor está sobrevalorado. La experiencia de cerrar una puerta para siempre por primera vez tampoco está nada mal. Y luego, a enamorarse otra vez por primera vez, como siempre. Un saludo. Luis
 
El primer amor está sobrevalorado. La experiencia de cerrar una puerta para siempre por primera vez tampoco está nada mal. Y luego, a enamorarse otra vez por primera vez, como siempre. Un saludo. Luis
 
El primer amor está sobrevalorado. La experiencia de cerrar una puerta para siempre por primera vez tampoco está nada mal. Y luego, a enamorarse otra vez por primera vez, como siempre. Un saludo. Luis

En sí, el amor siempre está sobrevaluado en la sociedad “desde el primero hasta el último”… No obstante, esto solo es otro álter ego, otro de tantos…

Saludos y gracias por la lectura.
 
Me encanta el poema. Me parece que después de "no me busques ni me llames" estaría bien empezar una nueva "stanza".

Muy buen poema. Sergio
 
pues sí la vida de casados y la libertad no son nada compatibles
qué poemazo Dani
yo realmente prefiero cada vez más estar solo

buen día
Ciertamente el avatar que tengo con estas letras mucho no pegan. Pero… yo que sé, nunca hay que decir de esta agua no hay que beber. No obstante yo escribo esto para joder nomas… Como siempre digo, de la realidad al realismo hay poco o nada. :P Es bueno saber que estas bien, amigo. Veo que colgaste un poema. Ahora paso a leerlo. Es que este foro de realismo sucio también necesita tus letras.

Saludos.
 
Se puede decir que no soy un hombre machista;
pero, en cierta forma, a ella siempre la tuve dentro de un puño,
hasta que llegó el día que me miró fijo y me dijo:
—Eres un insensible, un simple charlatán,
un pedazo de mierda y estoy cansada,
harta de tu haraganería, de tus modales apestosos,
de que tus ojos se desvíen al primer culo que se menea. —Y continuó—:
Me voy a la casa de mi madre. No me busques ni me llames.
Es que no siempre podemos tener un as bajo la manga
o a veces nos quedamos sin apostar, aún teniendo una fija,
antes que el croupier diga: ¡No va más!
Su repentino exabrupto me tomó por sorpresa
aunque era cantado
que la relación se mantenía por el simple hecho del aguante y la costumbre.
Fue así como ella un día partió y yo,
simplemente, la miré con una mirada relajada,
prácticamente lánguida desde la mecedora
mientras sostenía mi cerveza.
Se subió al taxi y partió;
creo que fue en ese instante cuando ella se dio cuenta
que la libertad no es compatible con la alianza de casados,
que la libertad tiene mucho de egolatría, de soledad
y de poder decir:
no tengo porque aguantar más los pedos hediondos que se echa el otro,
aunque ese otro sea el primer amor; —algo que yo tuve siempre bien claro—
y que el amor, —bueno— el amor es algo
de lo que se puede hablar luego,
muy luego,
cuando tengamos tiempo de sobra para aburrirnos
dentro de la tumba.
Bien por ella; lo que no me seduce es que volviera a casa de su madre. Cuando se rompen unos lazos se crean otros nuevos; que hasta las soledades se comparten.
Real, muy real, casi de ir por casa o por el pueblo. Llega el poema.
Un abrazo, Danie, con la libertad en el aire.
 
Hola , Danie, has tocado un tema escabroso, en este trabajo , coincido con algunos puntos y estoy en desacuerdo con otros , ya lo dijo la desaparecida físicamente, Rocio Durcal , en una de sus canciones: es más fuerte la costumbre que el amor , yo particularmente creo que la tolerancia de soportar al otro está basada en los lazos de cariño que se hacen fuertes con el paso del tiempo por la convivencia , se va sentando un amor menos pasional y más profundo que echa raíces en los corazones de ambos , por otro lado , cuando esa relación se vuelve tóxica por abusos de todo tipo de uno al otro, o entre ambos , el amor no puede echar raíces , todo lo que quieres es huir de esa jaula , aunque sea de oro , jaja.
Creo que ya me extendí y esto no es un psicoanálisis , :D.
Un gusto leer y dejarte mi huellita .
Abrazo .

Se puede decir que no soy un hombre machista;
pero, en cierta forma, a ella siempre la tuve dentro de un puño,
hasta que llegó el día que me miró fijo y me dijo:
—Eres un insensible, un simple charlatán,
un pedazo de mierda y estoy cansada,
harta de tu haraganería, de tus modales apestosos,
de que tus ojos se desvíen al primer culo que se menea. —Y continuó—:
Me voy a la casa de mi madre. No me busques ni me llames.
Es que no siempre podemos tener un as bajo la manga
o a veces nos quedamos sin apostar, aún teniendo una fija,
antes que el croupier diga: ¡No va más!
Su repentino exabrupto me tomó por sorpresa
aunque era cantado
que la relación se mantenía por el simple hecho del aguante y la costumbre.
Fue así como ella un día partió y yo,
simplemente, la miré con una mirada relajada,
prácticamente lánguida desde la mecedora
mientras sostenía mi cerveza.
Se subió al taxi y partió;
creo que fue en ese instante cuando ella se dio cuenta
que la libertad no es compatible con la alianza de casados,
que la libertad tiene mucho de egolatría, de soledad
y de poder decir:
no tengo porque aguantar más los pedos hediondos que se echa el otro,
aunque ese otro sea el primer amor; —algo que yo tuve siempre bien claro—
y que el amor, —bueno— el amor es algo
de lo que se puede hablar luego,
muy luego,
cuando tengamos tiempo de sobra para aburrirnos
dentro de la tumba.
 
Jajaja me han gustado tus letras Daniel:D :DLo llevo a La Tertulia. Abrazotes.
 
Última edición por un moderador:
Jajaja me han gustado tus letras Daniel:D :DLo llevo a La Tertulia. Abrazotes.
hahaha... see, lo llevaste. Lástima que te fuiste " si no fueras tan ingenua —en el buen sentido— algunas veces" Bueno, podes leerme igual desde afuera. Besitos. :)
 
Pues estoy totalmente de acuerdo contigo, Danie. ¿El amor de pareja? ... un invento de la Iglesia y de las tiendas de vestidos de novia, explotado hasta la saciedad por Hollywood y miles de cantantes y poetas horteras :D Buen poema, amigo. Un fuerte abrazo.
 
Se puede decir que no soy un hombre machista;
pero, en cierta forma, a ella siempre la tuve dentro de un puño,
hasta que llegó el día que me miró fijo y me dijo:
—Eres un insensible, un simple charlatán,
un pedazo de mierda y estoy cansada,
harta de tu haraganería, de tus modales apestosos,
de que tus ojos se desvíen al primer culo que se menea. —Y continuó—:
Me voy a la casa de mi madre. No me busques ni me llames.
Es que no siempre podemos tener un as bajo la manga
o a veces nos quedamos sin apostar, aún teniendo una fija,
antes que el croupier diga: ¡No va más!
Su repentino exabrupto me tomó por sorpresa
aunque era cantado
que la relación se mantenía por el simple hecho del aguante y la costumbre.
Fue así como ella un día partió y yo,
simplemente, la miré con una mirada relajada,
prácticamente lánguida desde la mecedora
mientras sostenía mi cerveza.
Se subió al taxi y partió;
creo que fue en ese instante cuando ella se dio cuenta
que la libertad no es compatible con la alianza de casados,
que la libertad tiene mucho de egolatría, de soledad
y de poder decir:
no tengo porque aguantar más los pedos hediondos que se echa el otro,
aunque ese otro sea el primer amor; —algo que yo tuve siempre bien claro—
y que el amor, —bueno— el amor es algo
de lo que se puede hablar luego,
muy luego,
cuando tengamos tiempo de sobra para aburrirnos
dentro de la tumba.
Tal cual, eso es lo que hay.
Un placer leerte, Danie, un verdadero placer.
Saludos... y espero seguir saludándote desde la ultratumba.
Javier
 
A mí lo que me parece es que disfrutas demasiado con tus cojudeces y la poesía como para ponerte en serio con el tema de las relaciones de amor. Me resulta placentera la idea de crear maduración desde el niño que hace lo que le sale de las bolas. Buen poema Danie. Sigue postergando las relaciones como si se tratasen de multas de circulación si quieres y sobre todo si eso te lleva a aguantar por aquí.
 
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