Oona
Poeta recién llegado
Desde siempre mis voces
me han tratado amablemente
y me hacen levantarme
en mi estupor.
Estuve sola con ellas
y nada me importaba
si reían o lloraban,
ni me importaban los rostros
que en mi mente se habían dispersado cómo simple polvareda,
tuvieron esos rostros mil líneas
y formas y ninguna recuerdo,
ninguna causó en mí
un verdadero impacto.
Observo todo
desde la posición más liviana,
reduciendo a un mínimo
el momento del recuerdo,
me apago y enciendo,
doblo los episodios y los guardo
en archivos obsoletos.
No me apuren, no esperen,
abundan en el mundo los incautos,
somos parte de un todo,
que no puede abarcarse.
me han tratado amablemente
y me hacen levantarme
en mi estupor.
Estuve sola con ellas
y nada me importaba
si reían o lloraban,
ni me importaban los rostros
que en mi mente se habían dispersado cómo simple polvareda,
tuvieron esos rostros mil líneas
y formas y ninguna recuerdo,
ninguna causó en mí
un verdadero impacto.
Observo todo
desde la posición más liviana,
reduciendo a un mínimo
el momento del recuerdo,
me apago y enciendo,
doblo los episodios y los guardo
en archivos obsoletos.
No me apuren, no esperen,
abundan en el mundo los incautos,
somos parte de un todo,
que no puede abarcarse.
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