Luis Fernando Tejada
Poeta reconocido
El llanto que se
anuda en la garganta,
comprimiendo el corazón,
el que tragamos
muchas veces por orgullo,
para demostrar
la fuerza que no tenemos,
a veces es tan profundo que
puede curar las heridas,
lavar los dolores,
ablandar el más duro corazón,
disolver los rencores del alma,
llegar a ser el
principio del perdón,
el camino a la rectificación
o la causa del cambio interior.
anuda en la garganta,
comprimiendo el corazón,
el que tragamos
muchas veces por orgullo,
para demostrar
la fuerza que no tenemos,
a veces es tan profundo que
puede curar las heridas,
lavar los dolores,
ablandar el más duro corazón,
disolver los rencores del alma,
llegar a ser el
principio del perdón,
el camino a la rectificación
o la causa del cambio interior.