Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sus cabellos siguen mojados por la lluvia
y ella llora y llora en la terraza de la casa
en la soledad de su vacío.
Y sus ojos como la lluvia
siguen desbordando aguas del manantial del alma.
Pero ella no habla, no oye,
es tanto su destello
que nadie puede llorar para alcanzarla.
Y sus cabellos como sombras
cubren el rostro mojado
y de paso el pecho adolorido
de inmensidad.
Y su alma manantial no se seca
porque llora en la lluvia sola
como la que no puede oír ni hablar
en fuertes aguas que caen del rostro
llenando la ciudad.
y ella llora y llora en la terraza de la casa
en la soledad de su vacío.
Y sus ojos como la lluvia
siguen desbordando aguas del manantial del alma.
Pero ella no habla, no oye,
es tanto su destello
que nadie puede llorar para alcanzarla.
Y sus cabellos como sombras
cubren el rostro mojado
y de paso el pecho adolorido
de inmensidad.
Y su alma manantial no se seca
porque llora en la lluvia sola
como la que no puede oír ni hablar
en fuertes aguas que caen del rostro
llenando la ciudad.