LLora triste mi guitarra (Romance)

Amadís

Poeta fiel al Portal
Llora triste mi guitarra
porque tu amor he perdido,
y sus notas por el aire
van llevando mis suspiros.

Cuando paso por tu calle
aroma dejas de mirtos,
que me recuerdan los
días
de tanto anhelo y delirio.

Qué felices paseando
y de las manos cogidos
alumbrados por la luna
con las estrellas de abrigo.

Y cuánto orgullo sentíamos
al compartir nuestro idilio,
cuando soñando despiertos
de rosas era el camino.

Qué sedosos tus cabellos
no hay ojos con tanto brillo
ni rosa como en tus labios
ni mujer con tu tronío.

Ni viste ninguna reina
con tu donaire y estilo,
un ángel eres del cielo
por el que
perdí el sentido.

Pero se truncó mi vida
por lujurioso amorío,
que se me cruzó de frente,
¡sea por siempre maldito!

Y por presumir de hombre
perdí un amor tan divino,
me toca pagar la pena
que justo ahora recibo.

Yo amaba a esa mujer
y por obrar con mal juicio
voy como perro sin dueño,
condena que no resisto.

Espero con el romance,
que arrepentido le he escrito,
ya sea con el perdón
al final su veredicto.


 
Última edición:
Llora triste mi guitarra

Ver el archivos adjunto 53623

Llora triste mi guitarra
porque tu amor yo he perdido,
y sus notas por el aire
van llevando mis suspiros.

Cuando paso por tu calle
aroma dejas de mirtos,
y me recuerdan los días
que me amabas con delirio.

Qué felices paseando
y de las manos cogidos
nos alumbraba la luna
y las estrellas de abrigo.

Cuánto orgullo sentíamos
al compartir nuestro idilio,
soñando íbamos despiertos
de rosas era el camino.

Qué sedosos tus cabellos
no hay ojos con tanto brillo
ni rosa como tus labios
ni mujer con tu tronío.

Ni viste ninguna reina
con tu donaire y estilo,
un ángel pareces del cielo
por cual perdí mis sentidos.

Pero se trocó mi vida
por lujurioso amorío,
que se me cruzó de frente,
¡para siempre sea maldito!

Y por presumir de hombre
perdí un amor tan divino,
me toca pagar la pena
que justo ahora recibo.

Yo amaba a esa mujer
y por obrar con mal juicio
voy como perro sin dueño,
condena a que me resisto.

Espero con este romance,
que arrepentido le he escrito,
que sea ya su perdón
al final su veredicto.

Llora triste mi guitarra
porque tu amor yo he perdido,
y sus notas por el aire
van llevando mis suspiros.

*Mi segundo romance.
Me ha emocionado tu romances y me siento identificada. Ahora comprendo por qué tu poesía está cambiando, un abrazo con afecto.-
 
Llora triste mi guitarra

Ver el archivos adjunto 53623

Llora triste mi guitarra
porque tu amor yo he perdido,
y sus notas por el aire
van llevando mis suspiros.

Cuando paso por tu calle
aroma dejas de mirtos,
y me recuerdan los días
que me amabas con delirio.

Qué felices paseando
y de las manos cogidos
nos alumbraba la luna
y las estrellas de abrigo.

Cuánto orgullo sentíamos
al compartir nuestro idilio,
soñando íbamos despiertos
de rosas era el camino.

Qué sedosos tus cabellos
no hay ojos con tanto brillo
ni rosa como tus labios
ni mujer con tu tronío.

Ni viste ninguna reina
con tu donaire y estilo,
un ángel pareces del cielo
por cual perdí mis sentidos.

Pero se trocó mi vida
por lujurioso amorío,
que se me cruzó de frente,
¡para siempre sea maldito!

Y por presumir de hombre
perdí un amor tan divino,
me toca pagar la pena
que justo ahora recibo.

Yo amaba a esa mujer
y por obrar con mal juicio
voy como perro sin dueño,
condena a que me resisto.

Espero con este romance,
que arrepentido le he escrito,
que sea ya su perdón
al final su veredicto.

Llora triste mi guitarra
porque tu amor yo he perdido,
y sus notas por el aire
van llevando mis suspiros.

*Mi segundo romance.

Si eres guitarrista sabrás que ese instrumento sabe reir cuando tú ries y llorar cuando lloras. Está arrimado al alma, como un perro fiel, sin pedir nada a cambio, solo tus caricias.

Buen romance. Un abrazo.
 
Llora triste mi guitarra

Ver el archivos adjunto 53623

Llora triste mi guitarra
porque tu amor yo he perdido,
y sus notas por el aire
van llevando mis suspiros.

Cuando paso por tu calle
aroma dejas de mirtos,
y me recuerdan los días
que me amabas con delirio.

Qué felices paseando
y de las manos cogidos
nos alumbraba la luna
y las estrellas de abrigo.

Cuánto orgullo sentíamos
al compartir nuestro idilio,
soñando íbamos despiertos
de rosas era el camino.

Qué sedosos tus cabellos
no hay ojos con tanto brillo
ni rosa como tus labios
ni mujer con tu tronío.

Ni viste ninguna reina
con tu donaire y estilo,
un ángel pareces del cielo
por cual perdí mis sentidos.

Pero se trocó mi vida
por lujurioso amorío,
que se me cruzó de frente,
¡para siempre sea maldito!

Y por presumir de hombre
perdí un amor tan divino,
me toca pagar la pena
que justo ahora recibo.

Yo amaba a esa mujer
y por obrar con mal juicio
voy como perro sin dueño,
condena a que me resisto.

Espero con este romance,
que arrepentido le he escrito,
que sea ya su perdón
al final su veredicto.

Llora triste mi guitarra
porque tu amor yo he perdido,
y sus notas por el aire
van llevando mis suspiros.

*Mi segundo romance.
Me gustaron mucho tus letras vestidas de romance. La melancolía que cantan atrapa. Un gusto estimado poeta.
 
Más trabados que en el primero veo tus octosílabos en este romance, estimado Miguel. Ya adaptarás el oído a este verso que es el más natural...

Te dejo algunas notas en la cita.

abrazo
Jorge

Llora triste mi guitarra

Ver el archivos adjunto 53623

Llora triste mi guitarra
porque tu amor yo he perdido, (el «yo» me parece prescindible)
y sus notas por el aire
van llevando mis suspiros.

Cuando paso por tu calle
aroma dejas de mirtos,
y me recuerdan los días (creo que es el aroma, singular, el que te recuerda los días...)
que me amabas con delirio. (debería ser «en que»...)

Qué felices paseando
y de las manos cogidos
nos alumbraba la luna (preferiría «alumbrados por la luna/con las estrellas de abrigo»)
y las estrellas de abrigo.

Cuánto orgullo sentíamos (7)
al compartir nuestro idilio,
soñando íbamos despiertos (¿qué te parece «cuando soñando despiertos»?)
de rosas era el camino.

Qué sedosos tus cabellos
no hay ojos con tanto brillo
ni rosa como tus labios (quizás «como en»)
ni mujer con tu tronío.

Ni viste ninguna reina
con tu donaire y estilo,
un ángel pareces del cielo (9)
por cual perdí mis sentidos. (la expresión «por cual» no va: sería «por el cual»; no se me ocurre ahora una solución)

Pero se trocó mi vida
por lujurioso amorío,
que se me cruzó de frente,
¡para siempre sea maldito! (sea por siempre maldito? la sinéresis en «sea» no me convence)

Y por presumir de hombre
perdí un amor tan divino,
me toca pagar la pena
que justo ahora recibo.

Yo amaba a esa mujer
y por obrar con mal juicio
voy como perro sin dueño,
condena a que me resisto. (pena a la que me resisto? es cierto que tienes «pena» antes, pero el «la» falta...)

Espero con este romance, (9)
que arrepentido le he escrito,
que sea ya su perdón (ese «ya»... ;)(lograr que sea el perdón?)
al final su veredicto.

Llora triste mi guitarra
porque tu amor yo he perdido, (ver comentario a la primera estrofa)
y sus notas por el aire
van llevando mis suspiros.

*Mi segundo romance.
 
Última edición:
Estimado Jorge, muchas gracias por tus observaciones que veo muy convenientes. Cuando tenga tiempo haré las oportunas correcciones. Tengo que hacer más lecturas de romances a ver si ,así, algo se me queda. Un abrazo.
Miguel
 
Última edición:
Estimado Jorge con tu inestimable ayuda y un poco de mi cosecha he dejado corregido este mi segundo romance. Estoy seguro que ha quedado mejor. Un abrazo.
Miguel
 
Última edición:
Llora triste mi guitarra

Ver el archivos adjunto 53623

Llora triste mi guitarra
porque tu amor he perdido,
y sus notas por el aire
van llevando mis suspiros.

Cuando paso por tu calle
aroma dejas de mirtos,
que me recuerdan los
días
de tanto anhelo y delirio.

Qué felices paseando
y de las manos cogidos
alumbrados por la luna
con las estrellas de abrigo.

Y cuánto orgullo sentíamos
al compartir nuestro idilio,
cuando soñando despiertos
de rosas era el camino.

Qué sedosos tus cabellos
no hay ojos con tanto brillo
ni rosa como en tus labios
ni mujer con tu tronío.

Ni viste ninguna reina
con tu donaire y estilo,
un ángel eres del cielo
por el que
perdí el sentido.

Pero se trocó mi vida
por lujurioso amorío,
que se me cruzó de frente,
¡ sea por siempre maldito!

Y por presumir de hombre
perdí un amor tan divino,
me toca pagar la pena
que justo ahora recibo.

Yo amaba a esa mujer
y por obrar con mal juicio
voy como perro sin dueño,
condena que no resisto.

Espero con este romance,
que arrepentido le he escrito,
que sea con su perdón
al final el veredicto.

Llora triste mi guitarra
porque tu amor he perdido,
y sus notas por el aire
van llevando mis suspiros.

*Mi segundo romance.
Hermoso y emotivo romance, Miguel. Un placer leerte.
Fuerte abrazo.
 
Llora triste mi guitarra

Ver el archivos adjunto 53623

Llora triste mi guitarra
porque tu amor he perdido,
y sus notas por el aire
van llevando mis suspiros.

Cuando paso por tu calle
aroma dejas de mirtos,
que me recuerdan los
días
de tanto anhelo y delirio.

Qué felices paseando
y de las manos cogidos
alumbrados por la luna
con las estrellas de abrigo.

Y cuánto orgullo sentíamos
al compartir nuestro idilio,
cuando soñando despiertos
de rosas era el camino.

Qué sedosos tus cabellos
no hay ojos con tanto brillo
ni rosa como en tus labios
ni mujer con tu tronío.

Ni viste ninguna reina
con tu donaire y estilo,
un ángel eres del cielo
por el que
perdí el sentido.

Pero se trocó mi vida
por lujurioso amorío,
que se me cruzó de frente,
¡sea por siempre maldito!

Y por presumir de hombre
perdí un amor tan divino,
me toca pagar la pena
que justo ahora recibo.

Yo amaba a esa mujer
y por obrar con mal juicio
voy como perro sin dueño,
condena que no resisto.

Espero con este romance,
que arrepentido le he escrito,
que sea con el perdón
al final su veredicto.

Llora triste mi guitarra
porque tu amor he perdido,
y sus notas por el aire
van llevando mis suspiros.

*Mi segundo romance.


Hola Miguel, quiero felicitarte por tu delicado y nostálgico romance, se nota tu trabajo, tu inspiración y tu constancia; el afán de mejorar que te acompaña, hará el resto, sin olvidar dejarte poseer por el duende de la lectura de los grandes, por su musicalidad.
Un afectuoso saludo.
Isabel
 
Llora triste mi guitarra

Ver el archivos adjunto 53623

Llora triste mi guitarra
porque tu amor he perdido,
y sus notas por el aire
van llevando mis suspiros.

Cuando paso por tu calle
aroma dejas de mirtos,
que me recuerdan los
días
de tanto anhelo y delirio.

Qué felices paseando
y de las manos cogidos
alumbrados por la luna
con las estrellas de abrigo.

Y cuánto orgullo sentíamos
al compartir nuestro idilio,
cuando soñando despiertos
de rosas era el camino.

Qué sedosos tus cabellos
no hay ojos con tanto brillo
ni rosa como en tus labios
ni mujer con tu tronío.

Ni viste ninguna reina
con tu donaire y estilo,
un ángel eres del cielo
por el que
perdí el sentido.

Pero se trocó mi vida
por lujurioso amorío,
que se me cruzó de frente,
¡sea por siempre maldito!

Y por presumir de hombre
perdí un amor tan divino,
me toca pagar la pena
que justo ahora recibo.

Yo amaba a esa mujer
y por obrar con mal juicio
voy como perro sin dueño,
condena que no resisto.

Espero con este romance,
que arrepentido le he escrito,
que sea con su perdón
al final el veredicto.

Llora triste mi guitarra
porque tu amor he perdido,
y sus notas por el aire
van llevando mis suspiros.

*Mi segundo romance.

Valoro la inspiración que te ha llegado fuerte en tus momentos de abatimiento, felicidades tocayo.- Abrazo.
Miguel.
 
Si eres guitarrista sabrás que ese instrumento sabe reir cuando tú ries y llorar cuando lloras. Está arrimado al alma, como un perro fiel, sin pedir nada a cambio, solo tus caricias.

Buen romance. Un abrazo.
Estimado Vicente, lo de tocar la guitarra es mera ficción poética. Pero sus notas las llevo dentro de mí.
Me siento feliz, pues conocí a Carlos Cano. Él era ya un mozalbete y yo un niño. Él ya la dominaba. Viviámos cerca, en el Albaicín.
También compartí pupitre con más de un balarín de la zambra, en el Sacro Monte, pues íbamos al colegio del Ave María, del Padre Manjón.
También tuve la ocasión de conocer a la Porrona, todo arte. Un abrazo.
Sabrás que en Granada se celebra un Festival de Cante Jondo.
Miguel
 
Última edición:
Estimado Vicente, lo de tocar la guitarra es mera ficción poética. Pero sus notas las llevo dentro de mí.
Me siento feliz, pues conocí a Carlos Cano. Él era ya un mozalbete y yo un niño. Él ya la dominaba. Viviámos cerca, en el Albaicín.
También compartí pupitre con más de un balarín de la zambra, en el Sacro Monte, pues íbamos al colegio del Ave María, del Padre Manjón.
También tuve la ocasión de conocer a la Porrona, todo arte. Un abrazo.
Sabrás que en Granada se celebra un Festival de Cante Jondo.
Miguel


El ritmo más natural del verso en español dicen que es el octosílabo, y en tu romance esto se hace patente con la compañía de la guitarra.

Me gustó mucho.

Abrazo

Carlos
 
Última edición:
Hola Miguel, quiero felicitarte por tu delicado y nostálgico romance, se nota tu trabajo, tu inspiración y tu constancia; el afán de mejorar que te acompaña, hará el resto, sin olvidar dejarte poseer por el duende de la lectura de los grandes, por su musicalidad.
Un afectuoso saludo.
Isabel
Muchas gracias Isabel por tus hermosas y elogiosas palabras que te agradezco de corazón. Es importante lo que dices, la lectura nos hace crecer como poetas. Un abrazo con todo mi afecto.
Miguel
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba