Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Por todo el litoral sigue lloviendo
en este atardecer que sabe a tanto...
La lluvia se apodera de mi canto
mojando lo que el alma está sintiendo.
De Covas a Viveiro va cayendo
un agua pequeñita y con encanto,
llovizna que a la arena pone un manto
y al árbol... lo que el árbol va bebiendo.
El cielo -derramándose nuboso-
se entrega colosal y enternecido
al mar en un milagro generoso
que llega como beso bendecido,
nutriendo con su aliento portentoso
la Vida donde Dios tiene sentido.
en este atardecer que sabe a tanto...
La lluvia se apodera de mi canto
mojando lo que el alma está sintiendo.
De Covas a Viveiro va cayendo
un agua pequeñita y con encanto,
llovizna que a la arena pone un manto
y al árbol... lo que el árbol va bebiendo.
El cielo -derramándose nuboso-
se entrega colosal y enternecido
al mar en un milagro generoso
que llega como beso bendecido,
nutriendo con su aliento portentoso
la Vida donde Dios tiene sentido.