Adrian Gerardo
Poeta fiel al portal

Volvió mi primo de Bariloche, la guitarra vuelve a sonar llenando los cuencos de luz, olvidando cuan pesados nos sentimos, volando bastante más lejos que los limites.
Llueve en mi ventana esas gotas de luz, sembrando buenas intenciones en nuestros hijos, hermanos almines.
Que proeza de la vida, ganarse siempre el corazón de la gente, esculpiendo un horizonte, o bostezando un abrazo.
Cuanta arena se desliza por la mano del viajero, antes que este se enamore perdidamente, de su propio viaje, su propia esencia.
Creo y descreo los cordones, cintura de águilas, notas del cielo y la tierra, todo lo que sucede para nacer de nuevo.
Manantial de poder divino, cauce de herramientas, herramientas para trabajar en sintonía con el universo.
Collage de girasoles, texturas de otoño y buenos colores, una firma digital para abrazar lo fraternal, lo que nunca perdimos
pero a veces olvidamos.
Sonríe hermano mío, por ser como eres, un dulce viajero.
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