Canta
entre el cielo y le calle
la lluvia fría.
Baila
antes mis ojos ausentes
el agua
acompañada del viento.
Se mecen inquietos los árboles
atados a la acera,
rodeados de una tarde
cada vez mas obscura.
Marzo,
de nieve envuelto
se amarra fuerte
a un duro invierno.
Las luces del día se alargan
luchando apenas
con las tinieblas tristes.
El jazmín y el azahar
esperan inquietos,
con sus capullos
a punto de primavera,
para que el primer sol cálido
les deje expulsar su blancura,
les deje invadir el espacio
que su alma desea
penetrando casi imperceptible
por todos los sentidos
que se dejen tocar
de su alada presencia
con la lluvia
cantando y bailando
casi toda la primavera.
entre el cielo y le calle
la lluvia fría.
Baila
antes mis ojos ausentes
el agua
acompañada del viento.
Se mecen inquietos los árboles
atados a la acera,
rodeados de una tarde
cada vez mas obscura.
Marzo,
de nieve envuelto
se amarra fuerte
a un duro invierno.
Las luces del día se alargan
luchando apenas
con las tinieblas tristes.
El jazmín y el azahar
esperan inquietos,
con sus capullos
a punto de primavera,
para que el primer sol cálido
les deje expulsar su blancura,
les deje invadir el espacio
que su alma desea
penetrando casi imperceptible
por todos los sentidos
que se dejen tocar
de su alada presencia
con la lluvia
cantando y bailando
casi toda la primavera.