Dr Jose Roberto Hernandez
Poeta asiduo al portal
Tengo una flor en casa, un tallo de delgadas raíces y muchísimos pétalos, tengo una rosa genuina con más pistilos que los estambres que le cuelgan.
Tengo un lirio deslizándose entre mis paredes cuyo perfume compite con su sonrisa, es una azucena más brava que las hormigas y más dulce que los mejores néctares que recopilan las abejas.
La sembré en una maceta hace un tiempo y una noche escapo y amaneció a mi lado; esa mañana me despertó el olor increíble a buganvilia fresca.
He intentado deshojarla para, contando saber si ella me quiere, pero esta salvaje margarita agita su cabeza y se despeina, cada vez que los blancos pétalos le toco.
Tengo una flor que brilla como quiera que se ponga, a veces me parece una estrella, es por eso que miro tanto la noche en las madrugadas para ver si ellas allá arriba son flores o realmente estrellas.
Vampi
Tengo un lirio deslizándose entre mis paredes cuyo perfume compite con su sonrisa, es una azucena más brava que las hormigas y más dulce que los mejores néctares que recopilan las abejas.
La sembré en una maceta hace un tiempo y una noche escapo y amaneció a mi lado; esa mañana me despertó el olor increíble a buganvilia fresca.
He intentado deshojarla para, contando saber si ella me quiere, pero esta salvaje margarita agita su cabeza y se despeina, cada vez que los blancos pétalos le toco.
Tengo una flor que brilla como quiera que se ponga, a veces me parece una estrella, es por eso que miro tanto la noche en las madrugadas para ver si ellas allá arriba son flores o realmente estrellas.
Vampi