Locura transitoria

manumalversación

Poeta fiel al portal
Una noche, volviendo a mi casa, cerca de malasaña, encontré a mi hígado sobre el capó de un coche envuelto en un espeso líquido verdoso. Seguí caminando como si no hubiera visto nada, suponiendo que sólo había imaginado el suceso, pero ya en Chamberí, a mitad de la calle luchana, en la plaza de las palomas, ya vacía, vi una masa roja latente sobre uno de sus bancos. Era mi corazón vivo, lleno de picotazos. Apresuré el paso para llegar pronto porque me moría de miedo.
Cuando ya divisiba la última calle, la mía, a 100 metros, no pude resistirme a correr. Entonces fue cuando resbalé por un pequeño charco pegajoso con innumerables venas. Me quedé en blanco, como flotando en un vacío, ignorando que ese pequeño charco en el que había caído, había sido mi cerebro.
Cuando pude reaccionar lo agarré, lo recompuse, lo limpié y lo coloqué dentro de mi cabeza. Di media vuelta y tranquilamente llegué hasta la plaza de las palomas. Tal como alcancé esa masa picoteada, me la metí con firmeza en el pecho, y regresé, sin dilación, por las inmediaciones del barrio de malasaña, para volver a retomar, esta vez entero, el camino de vuelta.
 
Muy acertado el título para este surrealista relato que nos ofreces con imaginativa redacción.

..................................
Maram25C325ADn.gif

 
libro-y-rosa-jpg.31607



Prosa del MES


(Seleccionada por la administración entre las propuestas remitidas por moderadores y/o usuarios)


Muchas FELICIDADES
MUNDOPOESIA.COM
 
Una noche, volviendo a mi casa, cerca de malasaña, encontré a mi hígado sobre el capó de un coche envuelto en un espeso líquido verdoso. Seguí caminando como si no hubiera visto nada, suponiendo que sólo había imaginado el suceso, pero ya en Chamberí, a mitad de la calle luchana, en la plaza de las palomas, ya vacía, vi una masa roja latente sobre uno de sus bancos. Era mi corazón vivo, lleno de picotazos. Apresuré el paso para llegar pronto porque me moría de miedo.
Cuando ya divisiba la última calle, la mía, a 100 metros, no pude resistirme a correr. Entonces fue cuando resbalé por un pequeño charco pegajoso con innumerables venas. Me quedé en blanco, como flotando en un vacío, ignorando que ese pequeño charco en el que había caído, había sido mi cerebro.
Cuando pude reaccionar lo agarré, lo recompuse, lo limpié y lo coloqué dentro de mi cabeza. Di media vuelta y tranquilamente llegué hasta la plaza de las palomas. Tal como alcancé esa masa picoteada, me la metí con firmeza en el pecho, y regresé, sin dilación, por las inmediaciones del barrio de malasaña, para volver a retomar, esta vez entero, el camino de vuelta.
Un camino maximo donde las formas son como reflexiones de
vitalidad, organos disueltos en ese sueño que al final es recomposion
de intantes. volver a la realidad cuando con tacto se siente.
saludos de luzyabsenta.
FELICIDADES por el reconocimiento obtenido.
es un lujo poder leer esta bella obra de espacios que
declaman y se extienden entre una imaginacion
ilimitada.saludos amables de luzyabsenta
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba