Los árboles

lore1

Poeta que considera el portal su segunda casa
226019_122410837855073_7620480_n.jpg


Los árboles contemplan nuestra historia desde la mudez de sus troncos. Son sabios pensadores y fuente inagotable de energía. Ellos son muchas veces una referencia que une nuestro presente con nuestro pasado.
Entre arboledas nos criamos sanos y felices. La primera que recuerdo, la de mi primera infancia, allí en la calle Santiago, donde jugando, se nos pasaban las horas casi sin enterarnos. Tan solo nos dábamos cuenta que había que subir a casa cuando empezaban las madres a gritar por la ventana (todas lo hacían en aquel entrañable barrio): ¡Niños, a comer!
La segunda, la de mi adolescencia, en la plaza Urdanibia, emblemática plaza en la que alegres saltábamos detrás de la banda en las fiestas patronales. ¡Cuántos 1 de julio de feria de ganado! ¡Cuántos sábados de mercadillo! ¡Cuántos hermosos recuerdos quedan también de la calle San Marcial y también del hermoso castaño cuya transformación veíamos año tras año desde la ventana! Las castañas pilongas que recogíamos en el otoño. Su desnudez en el letargo del invierno. Su esplendor en primavera, revestido con aquella flores blancas que duraban hasta la fiesta principal, y vuelta a empezar año tras año.
Árboles que bordean las aceras, embelleciendo la ciudad y entregándonos toda su fortaleza y brío. Desde el chopo hasta el roble, pasando por acacia y el sauce. Todos son nobles y llenos de soledad, hermosura y sombra; como la hermosa palmera que adorna los jardines cercanos al ambulatorio. Parece como que desde su altura contemplara la ciudad ajena al tráfico y al ruido acústico que provoca. Un pulmón que respira en medio de esta calle céntrica de la ciudad, como queriendo transmitir parte de su vitalidad a todo aquel que la contempla con admiración, devolviendo sombra al que se acalora, energía al que se siente débil y optimismo al que siente tristeza.
 

Archivos adjuntos

  • 226019_122410837855073_7620480_n.jpg
    226019_122410837855073_7620480_n.jpg
    68,5 KB · Visitas: 245
Son unos dioses amiga querida
superiores al hombre en muchos aspectos.
Muchos de ellos llegan a durar incluso un milenio
mientras que nosotros en un soplido
del viento dejamos la Tierra. Un beso,
te dejo reputación.
 
226019_122410837855073_7620480_n.jpg


Los árboles contemplan nuestra historia desde la mudez de sus troncos. Son sabios pensadores y fuente inagotable de energía. Ellos son muchas veces una referencia que une nuestro presente con nuestro pasado.
Entre arboledas nos criamos sanos y felices. La primera que recuerdo, la de mi primera infancia, allí en la calle Santiago, donde jugando, se nos pasaban las horas casi sin enterarnos. Tan solo nos dábamos cuenta que había que subir a casa cuando empezaban las madres a gritar por la ventana (todas lo hacían en aquel entrañable barrio): ¡Niños, a comer!
La segunda, la de mi adolescencia, en la plaza Urdanibia, emblemática plaza en la que alegres saltábamos detrás de la banda en las fiestas patronales. ¡Cuántos 1 de julio de feria de ganado! ¡Cuántos sábados de mercadillo! ¡Cuántos hermosos recuerdos quedan también de la calle San Marcial y también del hermoso castaño cuya transformación veíamos año tras año desde la ventana! Las castañas pilongas que recogíamos en el otoño. Su desnudez en el letargo del invierno. Su esplendor en primavera, revestido con aquella flores blancas que duraban hasta la fiesta principal, y vuelta a empezar año tras año.
Árboles que bordean las aceras, embelleciendo la ciudad y entregándonos toda su fortaleza y brío. Desde el chopo hasta el roble, pasando por acacia y el sauce. Todos son nobles y llenos de soledad, hermosura y sombra; como la hermosa palmera que adorna los jardines cercanos al ambulatorio. Parece como que desde su altura contemplara la ciudad ajena al tráfico y al ruido acústico que provoca. Un pulmón que respira en medio de esta calle céntrica de la ciudad, como queriendo transmitir parte de su vitalidad a todo aquel que la contempla con admiración, devolviendo sombra al que se acalora, energía al que se siente débil y optimismo al que siente tristeza.

He disfrutado mucho tu tema, pues los bosques son mis lugares favoritos para pasear, mediatar, leer y escribir. Lo malo es que vivo en un lugar donde los bosque me quedan muy lejos.
A veces hay arboles milenarios que una sierra ansiosa de dinero o completamente inconciente corta sin saber lo que ha visto ese arbol si saber el tesoero que representa un arbol con tantos años de pie. Un saludo cordial.
 
Hola Lourdes!

Me hiciste volver a mi infancia
cuando me sentía parte del bosque
como un animalillo más
subía a la copa de los árboles a mis 6 años
ya trepaba con facilidad hasta la parte más alta
y el viento me mecía allá arriba
era intrépida ahora no subo ni a un banco
de cocina jajaja, me da horror.
Qué tiempos más bonitos aquellos
y qué maravilla que aún se conserven los árboles
en las ciudades como pequeños pulmones
Pienso en mi ignorancia que por ley deberían
todas las calles tener suficiente espacio en sus
orillas para que a todo su largo hubiese un cordón
de árboles como ornato y de esa forma
un pequeño bosquesito como un cintillo de verdor
y frescura, pero claro son solo sueños.
Imagina la frescura que eso daría a quienes viajan
además del hermoso paisaje que disfrutaría.
Acá algunas autopistas tienen pequeños tramos donde los árboles
de un lado se abrazán con los del otro, no son autopistas muy amplias
esp sude sobre todo en las afueras de la cidudad en las zonas más rurales
pero es una delicia pasar por allí.

Bueno ya no te robo espacio que me lo tomé todo.

un abrazote y mis felicitaciones por tu bonita narración
de esos momentos felices y del paisaje
es algo que me da cuerda cuando de naturaleza se trata.
Encantada mi bella poeta,

Ligia
 
Ellos están desde el principio de la existencia, son quienes junto con el sol nos dan vida, inconmesurables histrias tendrían para contar. Viven embelleciendo con sus colores todo el paisaje, son la alegría de nuestra niñez. Hermosisima prosa Lore1, una descripción bella y exacta de ellos. Felicitaciones y saludos poeta
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba