No tienes ni idea de lo que fue el Euromaidan mejor habla con algún ucraniano... el 15 del que tampoco sabes nada era la clasee medía y jamás se tiraron cócteles molotov ni estaba trufado de nazis si trabas algo los mismos de la calle te sacaban de allí.
Sabes lo que los euromaidan torturaba a los policías y tenían armas de fuego, incluso se especula que muchos de los manifestantes muertos los hicieron el sector derecho, nazis, para provocar.
Sabes que los Mandan quemaron 40 personas vivas en Odesa de etnia rusa ... incluso había niños, anda vete a you tube y mira unos videos pero no de agentes de occidente sino de los que te enseñan lo que hace la nueva guardia Nazional ucraniana.
No hables de lo que desconoces compadre.
Y en cuanto a los griegos ya eran una democracia cuando en América estaban muchos en la edad de piedra, son los padres de la cultura occidental.
De verdad crees que ha un pueblo como ese se le puede enseñar algo desde tu tierra???? Han hecho las dos grandes guerras hasta 1973 había una dictadura militar sustentada por los USA tienen una conciencia nacional que en America ni os imagináis.
Enseñar a trabajar a los griegos jaja
Aquí tienes tu nazi mandan y sus pacíficas monjitas. .. seguro que es propaganda del enemigo ¡no!
Ucrania: paramilitares.
En noviembre de 2013 comenzaron en Kiev, capital de
Ucrania, furiosas protestas contra la decisión del presidente
Víctor Yanukovichde posponer la firma del Acuerdo de Asociación y Libre Comercio con la Unión Europa. A los latino-caribeños se nos hace difícil entenderlas pues sabemos bien que para países dependientes como los nuestros el “libre” comercio conlleva el desmantelamiento de la economía y la soberanía nacionales y un creciente aumento del desempleo, la pobreza, la desigualdad y la espiral de corrupción y violencia.
Volviendo a Ucrania, independientemente de que la pertenencia a la Unión Europea (UE) no es ninguna panacea, como lo pueden acreditar España, Grecia, Italia, Irlanda y Portugal, debe puntualizarse que el acuerdo que Yanukovich se negó a firmar no concede al país eslavo ni siquiera el ingreso a la organización.
Simplemente estipula que, como una colonia, Ucrania abra su mercado a una invasión de productos de la UE sin reciprocidad alguna. Ello conllevaría no solo el arrasamiento de la industria y la agricultura que hoy tienen un mercado seguro y en condiciones ventajosas en Rusia sino la pérdida de la independencia nacional. Pero, además, en un acto de arrogancia e injerencia intolerable la UE exigió a Yanukovich la puesta en libertad de la ex primera ministra Yulia Timoshenko como requisito de la asociación. Condenada a prisión por abuso de poder, Timoshenko forma parte de la oligarquía que se enriqueció con la privatización de las empresas públicas.
Por ello pese a la guerra sicológica contra Moscú y a favor de la “democracia occidental” y el libre mercado desarrollada en Ucrania por las fuerzas más reaccionarias desde el desbarajuste gorvachoviano(1985-1981), acrecentada con la llamada revolución naranja impulsada por Estados Unidos(2004), existe un considerable sector que se opone a la asociación con la Unión Europea y favorece la Unión Aduanera con Rusia(38 por ciento) según una encuesta del Instituto Internacional de Sociología de Kiev. No obstante, la misma encuesta revela que 37.8 sostiene la posición contraria.
Estos datos demuestran la polarización existente en la población en torno a este tema, que tal vez podría aún ser procesado satisfactoriamente por las instituciones ucranianas si cesara la grosera intervención extranjera.
Por las protestas de la plaza de la Independencia han desfilado la jefa de la diplomacia europea Catherine Ashton, los cancilleres alemán y canadiense Guido Westerwelle y John Baird y una gavilla de políticos de Polonia, Lituania, Georgia y Estados Unidos, entre ellos el infaltable John McCain. Renglón aparte merece la subsecretaria de Estado estadunidense Victoria Nuland, quien además de llevar 15 millones de dólares a la oposición ha estado manejando directamente la estrategia subversiva conducente a la formación de un nuevo gobierno como lo prueba su plática telefónica con el embajador de su país Geoffrey Pyatten, en la que, de paso mandó muy lejos y de forma muy grosera a sus aliados de la UE(
http://www.voltairenet.org/article182074.html).
Hay que añadir la labor subversiva, entrenamiento de paramilitares incluido, que vienen desarrollando fundaciones estadunidenses como la NED y el Instituto Albert Einstein, cuyo director Gene Sharp ha declarado olímpicamente: “Hacemos abiertamente lo que hace 20 años hacía la CIA encubiertamente” (
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=178219 ).
Las protestas, en las que ejercen gran influencia los fascistas del partido Svoboda, no tienen nada de espontáneas, por más que las condiciones de vida de Ucrania, como en casi todos los países de Europa del este, hayan decaído mucho respecto a la etapa soviética. Se enmarcan en el esquema de las revoluciones de colores desarrollado por Estados Unidos, también aplicado contra los gobiernos antineoliberales de Nuestra América, como hoy contra Venezuela. Sus objetivos son apoderarse del territorio y los recursos de los países que no se le someten, como ha hecho en la ex Yugoslavia, Irak, Libia y Siria, y acorralar a Moscú y Pekín en su guerra no declarada contra estos.
Lo mismo que de otra forma viene haciendo con estados latinoamericanos a quienes llama sus aliados pero que como ocurre con los integrantes de la Alianza del Pacífico, mediante los tratados de libre comercio y su correlato militarista han acelerado el saqueo de sus recursos naturales, el arrasamiento de su industria y agricultura, su degradación medioambiental y la enajenación de su identidad.
(Tomado de La
Me retiro estoy trabajando.