Lexema
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tocas en murmullo
los cabellos del arbol,
tus dedos visten niebla
su pelo antes noche
en la espalda de tortuga.
Eres tan perfecta,
tan paciente y
no sabes fallar un
blanco fijo,
quién oirá tus pasos?
huellas perpetuas
son tus dígitos
sobre el roble inclinado
ante tus suabes caricias
de hierro fundido
Cuántas velas has
apagado con tus dedos?
Te gusta espiar la mecha
mientras el humo
se desliza al infinito?
Con tus dedos de justicia
señalas a los que vuelan
y al que se esconde en el capullo ;
tocando en murmullo
a discreción o calculado
Eres casi invicta
casi perpetua
casi doctor en la noche
casi buena y mala
casi dedo de Dios
los cabellos del arbol,
tus dedos visten niebla
su pelo antes noche
en la espalda de tortuga.
Eres tan perfecta,
tan paciente y
no sabes fallar un
blanco fijo,
quién oirá tus pasos?
huellas perpetuas
son tus dígitos
sobre el roble inclinado
ante tus suabes caricias
de hierro fundido
Cuántas velas has
apagado con tus dedos?
Te gusta espiar la mecha
mientras el humo
se desliza al infinito?
Con tus dedos de justicia
señalas a los que vuelan
y al que se esconde en el capullo ;
tocando en murmullo
a discreción o calculado
Eres casi invicta
casi perpetua
casi doctor en la noche
casi buena y mala
casi dedo de Dios
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