Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Los ojos de las paredes rotas
no se cierran nunca
porque el tiempo cuando pasa
siempre muere en sus pupilas,
una visión entre palabras
que alumbran despedidas,
un eco que viaja en las alas
de un secreto sediento,
una luna que no aprendió
el lenguaje de las horas,
son suficientes para congelar
la mirada del destino
y si la lluvia ríe lágrimas
nacerá un mañana sin frío,
escribe todo lo que puedas
en las hojas de los árboles
para que los hombres sin rostro
se queden mudos para siempre.
no se cierran nunca
porque el tiempo cuando pasa
siempre muere en sus pupilas,
una visión entre palabras
que alumbran despedidas,
un eco que viaja en las alas
de un secreto sediento,
una luna que no aprendió
el lenguaje de las horas,
son suficientes para congelar
la mirada del destino
y si la lluvia ríe lágrimas
nacerá un mañana sin frío,
escribe todo lo que puedas
en las hojas de los árboles
para que los hombres sin rostro
se queden mudos para siempre.