• Nuevo Hazte Mecenas sin publicidad, blog propio, y apoya la poesía en español. Mi Libro de Poesía · Métrica Española (beta)
  • Herramienta Métrica Española analiza tus versos: sílabas, sinalefas, rimas, formas poéticas. Probar →

Los lindes de la ignorancia (romance)

E.Fdez.Castro

Poeta que considera el portal su segunda casa
Vendido.jpg


Detalle del óleo de Merchi Brianes​

Tan ignorantes que somos
del existir en el Tiempo;
nuestras Vidas olvidadas,
salvo efímero recuerdo;
igual somos ignorantes
del Espacio mismo nuestro,
sin más que el pequeño ámbito
de la mente vida y cuerpo;
la vida identificamos
y mente que poseemos
en nuestra vulgar consciencia
con el físico elemento;
el medio consideramos
como un no-yo que tenemos
que tratar y utilizar
con el concepto del ego.
La conceptiva extensión
del Ser único y eterno
que con su Fuerza-Consciente
en campo del movimiento
con propio yo como Espacio
en relación con el Tiempo.
Debido a que con tal Fuerza
reunida en múltiples cuerpos,
vidas, mentes, con el alma
de gobernador haciendo;
pues nuestra mentalidad
por considerar solo esto,
considera vida única,
cree no-yo todo el resto:
por inopia similar,
su único total lindero.
Realmente conocer,
nuestra mente no podemos
sin que la Mente sin par
esté en el nuestro concepto;
y nuestra vitalidad
sin conocer Vida, empero,
no conociendo Materia,
no conocemos el cuerpo,
porque sus naturalezas
son decretadas por Esos.
Pero con todo este mar
del ser en todos fluyendo
no tenemos de él consciencia,
solamente conocemos
lo traído a superficie
por el pulcro mental nuestro.
El mundo vive en nosotros,
y se forma y piensa, pero
imaginamos que somos
separadamente de esto.
Como somos ignorantes
de tal intemporal nuestro,
del sub y superconsciente,
y del subliminal cuerpo,
también del universal,
no poseemos concepto.
Esto hace que nuestro yo
esté de un impulso pleno,
pugne irresistiblemente
por su natural decreto,
hacia la elaboración
del auto-conocimiento.
Multilateral Inopia
pugnando por el Talento,
el ser humano mental,
lo mismo decir podemos,
separativa consciencia,
del total Conocimiento.


31 de enero de 2020
Castro.
Basado en el libro II, La Vida Divina ( La conciencia Infinita y la Ignorancia), cap. XI, Los Lindes de la Ignorancia, de Sri Aurobindo.​
 

Archivos adjuntos

  • Vendido.jpg
    Vendido.jpg
    8,6 KB · Visitas: 336
Castro, amigo, te veo en plena forma. Nada de versos dubitativos o catalécticos (otro día lo explico, que tengo la masa de la pizza levitando), sino que tu narrativa se desenvuelve con frenética precisión. Tu claridad expositiva sugiere claridad de ideas y la claridad de ideas me lleva a pensar que estás en un buen momento personal, de lo que me alegro muchísimo. Me gustan los poemas con más tropos y figuras, ya me conoces y este tema que nos trasladas se presta a según qué '0scuridades' con las que tanto disfruto, pero tu pluma siempre es clara y ligera, lo cual, cuando las intenciones son divulgativas, es mucho más eficaz. Espero que nos sigas deleitando con tu poesía de escuadra cartabón y que no te desanimes si para algunos estas aportaciones resultan áridas. Con mi amistad puedes contar. Un saludo. Luis
 
Ver el archivos adjunto 51891

Detalle del óleo de Merchi Brianes​

Tan ignorantes que somos
del existir en el Tiempo;
nuestras Vidas olvidadas,
salvo efímero recuerdo;
igual somos ignorantes
del Espacio mismo nuestro,
sin más que el pequeño ámbito
de la mente vida y cuerpo;
la vida identificamos
y mente que poseemos
en nuestra vulgar consciencia
con el físico elemento;
el medio consideramos
como un no-yo que tenemos
que tratar y utilizar
con el concepto del ego.
La conceptiva extensión
del Ser único y eterno
que con su Fuerza-Consciente
en campo del movimiento
con propio yo como Espacio
en relación con el Tiempo.
Debido a que con tal Fuerza
reunida en múltiples cuerpos,
vidas, mentes, con el alma
de gobernador haciendo;
pues nuestra mentalidad
por considerar solo esto,
considera vida única,
cree no-yo todo el resto:
por inopia similar,
su único total lindero.
Realmente conocer,
nuestra mente no podemos
sin que la Mente sin par
esté en el nuestro concepto;
y nuestra vitalidad
sin conocer Vida, empero,
no conociendo Materia,
no conocemos el cuerpo,
porque sus naturalezas
son decretadas por Esos.
Pero con todo este mar
del ser en todos fluyendo
no tenemos de él consciencia,
solamente conocemos
lo traído a superficie
por el pulcro mental nuestro.
El mundo vive en nosotros,
y se forma y piensa, pero
imaginamos que somos
separadamente de esto.
Como somos ignorantes
de tal intemporal nuestro,
del sub y superconsciente,
y del subliminal cuerpo,
también del universal,
no poseemos concepto.
Esto hace que nuestro yo
esté de un impulso pleno,
pugne irresistiblemente
por su natural decreto,
hacia la elaboración
del auto-conocimiento.
Multilateral Inopia
pugnando por el Talento,
el ser humano mental,
lo mismo decir podemos,
separativa consciencia,
del total Conocimiento.


31 de enero de 2020
Castro.
Basado en el libro II, La Vida Divina ( La conciencia Infinita y la Ignorancia), cap. XI, Los Lindes de la Ignorancia, de Sri Aurobindo.​

Me parece increíble, Castro que hayas podido hacer un romance con este tema tan filosófico.
Como te dicho Luis, yo también te veo en muy buena forma.

Un abrazo desde Sevilla.

Miguel Ángel
 
Castro, amigo, te veo en plena forma. Nada de versos dubitativos o catalécticos (otro día lo explico, que tengo la masa de la pizza levitando), sino que tu narrativa se desenvuelve con frenética precisión. Tu claridad expositiva sugiere claridad de ideas y la claridad de ideas me lleva a pensar que estás en un buen momento personal, de lo que me alegro muchísimo. Me gustan los poemas con más tropos y figuras, ya me conoces y este tema que nos trasladas se presta a según qué '0scuridades' con las que tanto disfruto, pero tu pluma siempre es clara y ligera, lo cual, cuando las intenciones son divulgativas, es mucho más eficaz. Espero que nos sigas deleitando con tu poesía de escuadra cartabón y que no te desanimes si para algunos estas aportaciones resultan áridas. Con mi amistad puedes contar. Un saludo. Luis
Gracias mil, amigo Luis. Lo del dubitato y cotalético no lo he cogido. Espero que cuando la pizza, que a mí tambien mucho me gusta, deje de levitar, me lo expliques. Lo que digo es en lo que creo, y no como el fanático sino con conocimiento sobre el tema, y trato de ser lo más claro posible, porque mis conocimientos filológicos no han pasado del C.O.U. Hecho de menos tus saber sobre esta disciplina, por lo que admiro todo lo que bien escribes. Ya lo se que lo tuyo va por el culteranismo, cosa que admiro pero no puedo emular. De hecho estoy leyendo la antología de Góngora y mucho me pierdo, mas admiro su incomparable belleza. Seguiré con lo mismo, ya me conoces de hace tiempo, aunque aveces me meto en temas de otra índole.
Gracias por tu amistad, tambien, con gusto, puedes contar con la mía.
Un fuerte abrazo.
Castro.
 
Me parece increíble, Castro que hayas podido hacer un romance con este tema tan filosófico.
Como te dicho Luis, yo también te veo en muy buena forma.

Un abrazo desde Sevilla.

Miguel Ángel
Como es en lo que creo y conozco, poco me cuesta. Y el romance se presta para mucha temática´
Un aqbrazo, tambien, desde Galicia.
Castro.
 
Tambien por las tuyas, en que mucho me recreo. Ademas de tu blog que es maravilloso y los complementos sonoros son geniales.
Un cordial saludo.
Castro.
Muchas gracias, Castro. Un saludo cordial y mis respetos para tí.
Gracias por estar siempre en mi Blog. Mi desahogo. Un abrazo.
 
Ver el archivos adjunto 51891

Detalle del óleo de Merchi Brianes​

Tan ignorantes que somos
del existir en el Tiempo;
nuestras Vidas olvidadas,
salvo efímero recuerdo;
igual somos ignorantes
del Espacio mismo nuestro,
sin más que el pequeño ámbito
de la mente vida y cuerpo;
la vida identificamos
y mente que poseemos
en nuestra vulgar consciencia
con el físico elemento;
el medio consideramos
como un no-yo que tenemos
que tratar y utilizar
con el concepto del ego.
La conceptiva extensión
del Ser único y eterno
que con su Fuerza-Consciente
en campo del movimiento
con propio yo como Espacio
en relación con el Tiempo.
Debido a que con tal Fuerza
reunida en múltiples cuerpos,
vidas, mentes, con el alma
de gobernador haciendo;
pues nuestra mentalidad
por considerar solo esto,
considera vida única,
cree no-yo todo el resto:
por inopia similar,
su único total lindero.
Realmente conocer,
nuestra mente no podemos
sin que la Mente sin par
esté en el nuestro concepto;
y nuestra vitalidad
sin conocer Vida, empero,
no conociendo Materia,
no conocemos el cuerpo,
porque sus naturalezas
son decretadas por Esos.
Pero con todo este mar
del ser en todos fluyendo
no tenemos de él consciencia,
solamente conocemos
lo traído a superficie
por el pulcro mental nuestro.
El mundo vive en nosotros,
y se forma y piensa, pero
imaginamos que somos
separadamente de esto.
Como somos ignorantes
de tal intemporal nuestro,
del sub y superconsciente,
y del subliminal cuerpo,
también del universal,
no poseemos concepto.
Esto hace que nuestro yo
esté de un impulso pleno,
pugne irresistiblemente
por su natural decreto,
hacia la elaboración
del auto-conocimiento.
Multilateral Inopia
pugnando por el Talento,
el ser humano mental,
lo mismo decir podemos,
separativa consciencia,
del total Conocimiento.


31 de enero de 2020
Castro.
Basado en el libro II, La Vida Divina ( La conciencia Infinita y la Ignorancia), cap. XI, Los Lindes de la Ignorancia, de Sri Aurobindo.​
Aleluya Castro buen trabajo, ya te lo han dicho, nadie como tú para estos temas. Un abrazo.-
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba