
Los pasos se escuchan
como amortiguados en arena
mis instintos luchan
reprimiendo angustia terrena
miradas asesinas
siento tras mis huellas
chorreadas de resinas
malditas todas ellas
olor a azufre macilento
que hiere mis sentidos
nacido de modo violento
traspasa mis labios partidos
el temor brilla por su ausencia
no es él quien me mueve
solo la aborrecida sentencia
de ser uno de los malditos nueve
sonido de metales contra la caliza
y respiraciones arrastradas
augurando nuevos azotes y paliza
recibidas en la espaldas mostradas
los pasos señalan que es hora de penitencia
sonido que me retiene en el averno
aunque luche con insistencia
no salto la página del cuaderno.
* Pesadilla dominguera
©®Todos los derechos reservados bajo el nombre de Jorge de Córdoba, Barak ben Asís, Cesarfco.cd
Última edición: