Melquiades San Juan
Poeta veterano en MP
Hubo un tiempo en que uno se extraviaba al ir por el mundo. Caminaba en una dirección y si quería volver por el mismo camino ya no podía hacerlo, porque "el mismo" camino ya no era "el mismo", había cambiado.
Fue esa época en que habían muchos hombres de fe, y andaban de aquí para allá y le daban vuelo a su fe.
Y es que dicen que la fe mueve montañas, y cuando se tiene fe y no se encuentra algo verdaderamente útil en que emplearla, pues se mata el tiempo moviendo las montañas a capricho, y peor aún si dos, tres o más hombres de fe se encuentran por los mismos rumbos, el paisaje cambia en fracción de segundos, sin menoscabo del riesgo que los hombres de poca fe corren de quedar aplastados bajo una montaña en una de esas extravagancias de la fe.
Fue esa época en que habían muchos hombres de fe, y andaban de aquí para allá y le daban vuelo a su fe.
Y es que dicen que la fe mueve montañas, y cuando se tiene fe y no se encuentra algo verdaderamente útil en que emplearla, pues se mata el tiempo moviendo las montañas a capricho, y peor aún si dos, tres o más hombres de fe se encuentran por los mismos rumbos, el paisaje cambia en fracción de segundos, sin menoscabo del riesgo que los hombres de poca fe corren de quedar aplastados bajo una montaña en una de esas extravagancias de la fe.
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