MARISOL PÉREZ
Poeta que considera el portal su segunda casa
El cielo ya parece cansado
Y tus ojos ya quieren dormir.
El cansancio está acostado,
frente a frente no lo quiero dejar ir....
Estoy rasguñando todo
quiero arañar cada recuerdo,
y no se rinde mis dedos…
Aun sabiendo el andar del miedo,
¡Todo lo muerdo!
Se hizo corto el tiempo para amar
y largo será el olvido.
No hay nada que pueda sosegar…
Los recuerdos, ni el amor... Ni nada parecido.
Hoy tengo el hálito de tus besos dormido,
y los velos de la tristeza cuelgan.
Dejando oscura la embestida carga,
de un destino abatido.
Los velos de la tristeza cuelgan,
se tuerce cada momento de ausencia.
Dejando oscura la embestida carga,
nada es arcano, nada es igual sin su presencia.
Un despertar que no tuvo porque amanecer,
¡Amanecida murió temprana la aurora!
No hubo manera de parar el tiempo y vencer,
El aciago triste de su hora.
Desde ahí, los amaneceres no son iguales
los velos de mi tristeza cuelgan,
Y frente a frente tengo a mis soles,
bajo un rayo sin luz.
Se escapa el trinar
ya no puedo detener el dolor...
La pena sabe encarnar,
el vacío existente de mi amor.
SOL.
Marisol Pérez.
Archivos adjuntos
Última edición: