La colina verde
se enredo en el horizonte.
El cielo enrojeció vergonzoso
entrando en la noche con cautela.
El silencio
tapizo despacio
la vereda
del pueblo a la casa.
Me seguía la luna
naranja y callada;
el frío hería
mi cara y mis manos,
mis pasos rompían
la magia muda.
Las sombras
hacia rato que murieron.
Ha veces
gritaban los charcos helados.
Cerca del árbol
apareció tu cuerpo
moviéndose lento.
La paz sosegó mis pensamientos
y sentí,
que me esperabas como siempre.
se enredo en el horizonte.
El cielo enrojeció vergonzoso
entrando en la noche con cautela.
El silencio
tapizo despacio
la vereda
del pueblo a la casa.
Me seguía la luna
naranja y callada;
el frío hería
mi cara y mis manos,
mis pasos rompían
la magia muda.
Las sombras
hacia rato que murieron.
Ha veces
gritaban los charcos helados.
Cerca del árbol
apareció tu cuerpo
moviéndose lento.
La paz sosegó mis pensamientos
y sentí,
que me esperabas como siempre.