Se instalo el frió
hoy en mi piel,
corrió como el agua
inundando mi cara.
Planté
una vela encendida
simulando el fuego del hogar,
arropé mi cuerpo con una manta
atrapando el calor;
soñando con las llamas rojas
de una candela.
Navegó la tarde entre las luces pardas,
solo sonreía
en la calle atada al silencio,
la luna blanca,
que con su habitual descaro
entro en mi sala
por la ventana.
Los pasos en la madera
cantaban con notas graves
y tu sombra penetro primero
dibujando en mi mano
nubes negras,
palomas de sueño.
Tu beso se poso en mi pelo
cambiando la rutina
por un encuentro.
hoy en mi piel,
corrió como el agua
inundando mi cara.
Planté
una vela encendida
simulando el fuego del hogar,
arropé mi cuerpo con una manta
atrapando el calor;
soñando con las llamas rojas
de una candela.
Navegó la tarde entre las luces pardas,
solo sonreía
en la calle atada al silencio,
la luna blanca,
que con su habitual descaro
entro en mi sala
por la ventana.
Los pasos en la madera
cantaban con notas graves
y tu sombra penetro primero
dibujando en mi mano
nubes negras,
palomas de sueño.
Tu beso se poso en mi pelo
cambiando la rutina
por un encuentro.