Alan Cuadrado
Poeta fiel al portal
Son los sonidos de las ves, el sol sale en escena y edifica el día
ahí estabas tú, con la misma mirada, el viento sopla y rasga en el recuerdo
de esa bolsa rota que había tirado, crece en su estructura la posibilidad de levantarse
volar y planear en el viento tan lejos, tan alto como el viento lo deseé
cierro los ojos, los aprieto con toda la presión de mi vientre y lo recuerdo
el premio de permanecer, de mantenerse, el atesoro de recordarte en ese momento
era quizás la música, las comidas, las tardes y de nuevo ahí viene el viento
con dureza hemos aceptado estar aquí, donde el brillo sale en los ojos y con el sol
amanece con el sol radiando la suerte, la frente y la vida de los tres
recordar es bello y lo sé a pesar del viento, de las lluvias y del frío en el cual nos cobijamos
hoy el calor es tan intenso, tan desértico y estoy seguro que el viento quema
sudar es la agonía del cuerpo y el viento le seca y reseca después de volver a sudar
la quemazón, el ador, el color rojizo en el cuello, en los brazos, en la planta de los pies
tarantulas peludas en la espalda vertiendo el limón de su veneno en esta quemazón
escorpiones luchando en el pórtico, si no te ven no hay que pagar, nadie está obligado a hacerlo
un coche, un crédito, una deuda, un carro, un automóvil, unos zapatos nuevos, sin hoyos
centro américa, una gaviota volando, un pelícano canadiense se postra en los mangles del sur
en la desolación logro avistar de la manera más franca y sencilla, un agasajo preparado con
chocolatas, camarón, cayo de hacha, o por lo menos un burrito que cueste menos de 100 pesos
una comida que cueste menos de 100 pesos, un crédito que cueste menos de 100 pesos
porcentaje sobre 100, el porcentaje de mi pobreza será, quizás deba vender comida
quizás deba dejar de vender mis horas de vida para pagarme una vida decente
o quizás deba vender mi vida más cara y cada hora ponderada será el himno tabasqueño
recuerdo tabasco, el madam de cárdenas tenía cucarachas, los meceros las ocultaban
villa hermosa, noroña con reclamos sobre los vuelos y sus seguidores humedeciendo el sueño
según bebía cognac y no tiene sentido que sea francés, lo sabrá mi esófago de barret
hoy ocupo un ventilador para cruzar el desierto, y otro ventilador si deseo llegar fresco
si deseo no llegar empapado de sudor, a vender mi vida entera por unos cuantos pesos
el benito juarez de los billetes dice que el respeto al derecho ajeno no conoce mi paz
en el edén un pejelarto me anunciaba la premonición de un régimen totalitario
una dictadura tabasqueña, “ven ven ven” la canción por todas partes y que tabasco es un edén
estoy engordando en el mismo nivel absurdo en el que un mosquito podría succionarme
devorarme parte por parte sin ser atragantado, mis ojos desorbitados quieren relucir que ven
veo un poco más allá del nuevo régimen que he encontrado en el nuevo desierto sofocado
el profesionalismo es una dicción penumbra y regorgueta que desespera la osadía de los colmos
incluso podría celebrar un fraude con unas méndigas migajas con la que alimentan los perros
ignorantes, grotescos, sin modales, degustan de ser perros y perseguir su premio, el de merecer
pues cada quien recibe ni más ni menos, lo que merece y en medio de esto me pierdo
carezco de sentido, no entiendo de nuevo divagando en la perdición pero ahora mis ojos
sangran, se desvelan y heridos de estar abiertos veo oscuro el sentido y la importancia de las cosas
ya no soy el mismo definitivamente, definitivamente no tengo diarrea por tragar pez en cárdenas
poseo un precancer por analizar tendencias, proyectar errores materiales y pensar en números
tengo espíritu de gotero y no poseo nada, no soy dueño de nada y no alcanzo lograr un guarrido
quisiera unos dientes de oro para morder el tipo de cambio y el mercado de derivados
quisiera comprar una acción de apple y otra de amazon para burlarme en el futuro de su vpn
josé ignacio se ha ido y a veces sueño con él, lo extraño pero abrazo más el dolor que me causó
cuando recuerdo el dolor comienzo a sentir que soy otro, que no hay una franja pintada en el piso
tengo que volar la barda de nuevo, si me ponen el pie de nuevo lo brincaré, así soy yo
no me gusta pisar lo pisoteado, no me gusta escuchar lo mismo todos los días
me enfada, me aburre, me laxa releerme, me defeca saber que sigo imaginando y creyendo
tendré que filtrar las cuartadas de la locura y de las leyes máximas de las dealidades
quizás ocupe un puro y una copa de whiskey mientras me ve un indigente para cargar mi karma
o curtir un limón con carbonato y esperar que se ponga negro mientras llueve
y es que la amargura se transpira en la polaridad y en la insistencia de cantar, de reir y no parar
quisiera ya liberarme de mis demonios del desierto y saborear la dulzura de cantar un jazz
dubiridu, scubidubah… tu bahh tu bahhh scudibidu du da bu di ri diridiri baahhhh
es la sutileza de un mimo cuando se disfraza y con magia es el bufón más autentico
y el dramaturgo de la poesía convierte mi desesperación de no haber preparado un nido como tal
cual fracaso de la naturaleza y la infantiles de mi inmadurez me pinta del verde más fuerte
para gritar que soy un bebé llorón, soy una bomba de tiempo en el mundo cambiante
soy un patético montículo de excremento pero además soy un avión estrellado con la realidad
así resumo con mis dotes de mediocre escritor, soy padre, soy papá, tengo un hijo
"A pesar de la inmensidad del universo, siempre vivimos un mundo increíblemente pequeño"
-Alan Cuadrado-
ahí estabas tú, con la misma mirada, el viento sopla y rasga en el recuerdo
de esa bolsa rota que había tirado, crece en su estructura la posibilidad de levantarse
volar y planear en el viento tan lejos, tan alto como el viento lo deseé
cierro los ojos, los aprieto con toda la presión de mi vientre y lo recuerdo
el premio de permanecer, de mantenerse, el atesoro de recordarte en ese momento
era quizás la música, las comidas, las tardes y de nuevo ahí viene el viento
con dureza hemos aceptado estar aquí, donde el brillo sale en los ojos y con el sol
amanece con el sol radiando la suerte, la frente y la vida de los tres
recordar es bello y lo sé a pesar del viento, de las lluvias y del frío en el cual nos cobijamos
hoy el calor es tan intenso, tan desértico y estoy seguro que el viento quema
sudar es la agonía del cuerpo y el viento le seca y reseca después de volver a sudar
la quemazón, el ador, el color rojizo en el cuello, en los brazos, en la planta de los pies
tarantulas peludas en la espalda vertiendo el limón de su veneno en esta quemazón
escorpiones luchando en el pórtico, si no te ven no hay que pagar, nadie está obligado a hacerlo
un coche, un crédito, una deuda, un carro, un automóvil, unos zapatos nuevos, sin hoyos
centro américa, una gaviota volando, un pelícano canadiense se postra en los mangles del sur
en la desolación logro avistar de la manera más franca y sencilla, un agasajo preparado con
chocolatas, camarón, cayo de hacha, o por lo menos un burrito que cueste menos de 100 pesos
una comida que cueste menos de 100 pesos, un crédito que cueste menos de 100 pesos
porcentaje sobre 100, el porcentaje de mi pobreza será, quizás deba vender comida
quizás deba dejar de vender mis horas de vida para pagarme una vida decente
o quizás deba vender mi vida más cara y cada hora ponderada será el himno tabasqueño
recuerdo tabasco, el madam de cárdenas tenía cucarachas, los meceros las ocultaban
villa hermosa, noroña con reclamos sobre los vuelos y sus seguidores humedeciendo el sueño
según bebía cognac y no tiene sentido que sea francés, lo sabrá mi esófago de barret
hoy ocupo un ventilador para cruzar el desierto, y otro ventilador si deseo llegar fresco
si deseo no llegar empapado de sudor, a vender mi vida entera por unos cuantos pesos
el benito juarez de los billetes dice que el respeto al derecho ajeno no conoce mi paz
en el edén un pejelarto me anunciaba la premonición de un régimen totalitario
una dictadura tabasqueña, “ven ven ven” la canción por todas partes y que tabasco es un edén
estoy engordando en el mismo nivel absurdo en el que un mosquito podría succionarme
devorarme parte por parte sin ser atragantado, mis ojos desorbitados quieren relucir que ven
veo un poco más allá del nuevo régimen que he encontrado en el nuevo desierto sofocado
el profesionalismo es una dicción penumbra y regorgueta que desespera la osadía de los colmos
incluso podría celebrar un fraude con unas méndigas migajas con la que alimentan los perros
ignorantes, grotescos, sin modales, degustan de ser perros y perseguir su premio, el de merecer
pues cada quien recibe ni más ni menos, lo que merece y en medio de esto me pierdo
carezco de sentido, no entiendo de nuevo divagando en la perdición pero ahora mis ojos
sangran, se desvelan y heridos de estar abiertos veo oscuro el sentido y la importancia de las cosas
ya no soy el mismo definitivamente, definitivamente no tengo diarrea por tragar pez en cárdenas
poseo un precancer por analizar tendencias, proyectar errores materiales y pensar en números
tengo espíritu de gotero y no poseo nada, no soy dueño de nada y no alcanzo lograr un guarrido
quisiera unos dientes de oro para morder el tipo de cambio y el mercado de derivados
quisiera comprar una acción de apple y otra de amazon para burlarme en el futuro de su vpn
josé ignacio se ha ido y a veces sueño con él, lo extraño pero abrazo más el dolor que me causó
cuando recuerdo el dolor comienzo a sentir que soy otro, que no hay una franja pintada en el piso
tengo que volar la barda de nuevo, si me ponen el pie de nuevo lo brincaré, así soy yo
no me gusta pisar lo pisoteado, no me gusta escuchar lo mismo todos los días
me enfada, me aburre, me laxa releerme, me defeca saber que sigo imaginando y creyendo
tendré que filtrar las cuartadas de la locura y de las leyes máximas de las dealidades
quizás ocupe un puro y una copa de whiskey mientras me ve un indigente para cargar mi karma
o curtir un limón con carbonato y esperar que se ponga negro mientras llueve
y es que la amargura se transpira en la polaridad y en la insistencia de cantar, de reir y no parar
quisiera ya liberarme de mis demonios del desierto y saborear la dulzura de cantar un jazz
dubiridu, scubidubah… tu bahh tu bahhh scudibidu du da bu di ri diridiri baahhhh
es la sutileza de un mimo cuando se disfraza y con magia es el bufón más autentico
y el dramaturgo de la poesía convierte mi desesperación de no haber preparado un nido como tal
cual fracaso de la naturaleza y la infantiles de mi inmadurez me pinta del verde más fuerte
para gritar que soy un bebé llorón, soy una bomba de tiempo en el mundo cambiante
soy un patético montículo de excremento pero además soy un avión estrellado con la realidad
así resumo con mis dotes de mediocre escritor, soy padre, soy papá, tengo un hijo
"A pesar de la inmensidad del universo, siempre vivimos un mundo increíblemente pequeño"
-Alan Cuadrado-