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Madre





Madre.



En mi carne viví tu carne viva
en su apacible claustro retenido
y aunque te tuve atenta a mi latido,
hoy mi razón de tu razón me priva.

Ya me dirás en qué morada esquiva
podré, madre, olvidarme de tu olvido,
a qué turbia oquedad y sinsentido
te replegó tu nave a la deriva.

No existe territorio en mi amargura
en que extender mi llanto ni venero
donde desalojar mi desventura.

En el albor del despertar primero
viví tu voz de lúcida ternura
y en la orfandad de tu silencio muero.



A mi madre, enferma de Alzheimer, ya en Dios.
Creo que en el segundo cuarteto hace falta un punto y coma, por el tema de la pausa sintáctica.

Pero te ha quedado bonito.

Saluti
 
Vicente,

Gracias por traer este poema de nuevo al frente para que podamos disfrutar de su belleza. También del dolor se puede extraer gemas como ésta.

Uno de tus mejores trabajos y mira que la barra está bastante alta ya.

Te saludo con afecto. Mi madre duerme en el señor desde Febrero del año pasado así que comparto tu sentir.

Javier
 



Madre.



En mi carne viví tu carne viva
en su apacible claustro retenido
y aunque te tuve atenta a mi latido,
hoy mi razón de tu razón me priva.

Ya me dirás en qué morada esquiva
podré, madre, olvidarme de tu olvido,
a qué turbia oquedad y sinsentido
te replegó tu nave a la deriva.

No existe territorio en mi amargura
en que extender mi llanto ni venero
donde desalojar mi desventura.

En el albor del despertar primero
viví tu voz de lúcida ternura
y en la orfandad de tu silencio muero.



A mi madre, enferma de Alzheimer, ya en Dios.
Es muy difícil poner me gusta a un contenido tan triste, Vicente, pero has bordado el tema con tu trabajo.
Y sé que no hay respuesta para tus preguntas, pero creo que olvidarnos del olvido y recordar la memoria del amor nos ayuda un pocoa vivir el duelo sin tanto sufrimiento. Esa voz de lúcida ternura vivirá para siempre en tu corazón. Abrabesos conmovidos compañero. Gracias por escribir y compartir.
 



Madre.



En mi carne viví tu carne viva
en su apacible claustro retenido
y aunque te tuve atenta a mi latido,
hoy mi razón de tu razón me priva.

Ya me dirás en qué morada esquiva
podré, madre, olvidarme de tu olvido,
a qué turbia oquedad y sinsentido
te replegó tu nave a la deriva.

No existe territorio en mi amargura
en que extender mi llanto ni venero
donde desalojar mi desventura.

En el albor del despertar primero
viví tu voz de lúcida ternura
y en la orfandad de tu silencio muero.



A mi madre, enferma de Alzheimer, ya en Dios.
Hermoso poema, poeta Vicente. Me encantó pasar. Saludo cordial.
 



Madre.



En mi carne viví tu carne viva
en su apacible claustro retenido
y aunque te tuve atenta a mi latido,
hoy mi razón de tu razón me priva.

Ya me dirás en qué morada esquiva
podré, madre, olvidarme de tu olvido,
a qué turbia oquedad y sinsentido
te replegó tu nave a la deriva.

No existe territorio en mi amargura
en que extender mi llanto ni venero
donde desalojar mi desventura.

En el albor del despertar primero
viví tu voz de lúcida ternura
y en la orfandad de tu silencio muero.



A mi madre, enferma de Alzheimer, ya en Dios.
Se merecería una breve tregua de lucidez para leer esta joya. Un gran abrazo, Vicente.
 



Madre.



En mi carne viví tu carne viva
en su apacible claustro retenido
y aunque te tuve atenta a mi latido,
hoy mi razón de tu razón me priva.

Ya me dirás en qué morada esquiva
podré, madre, olvidarme de tu olvido,
a qué turbia oquedad y sinsentido
te replegó tu nave a la deriva.

No existe territorio en mi amargura
en que extender mi llanto ni venero
donde desalojar mi desventura.

En el albor del despertar primero
viví tu voz de lúcida ternura
y en la orfandad de tu silencio muero.



A mi madre, enferma de Alzheimer, ya en Dios.
Precioso homenaje, yo también perdí ya a mi madre y me siento identificado con el mensaje.
Saludos.
 
Creo vale un doble comentario, tu poema es bellamente triste Vicente, pero ya sabes, ella está en un mejor lugar y en tu corazón. Gracias por compartir tus sentimientos, y que tengas un buen comienzo en el 2019. Todo va a estar bien con tu familia, como debe ser.
Te dejo siempre mi cariño en la distancia y mi respeto por toda tu obra.-

¡Glup! No, ni se te ocurra volver a comentar, eso es cosa delicada en este foro. Mi educación está por encima de la norma, me obliga a la correspondencia. Y que sea lo que Dios quiera.
Gracias, Catia. Besos.
 
Última edición:
Con el soneto y el complemento sonoro me has hecho llorar por la mía que la perdí por cancer cuando tenía 61 años. Ahora y en las mismas circunstancias que la tuya, aunque no con Dios, stá la madre de mi consorte.
Saludos y feliz año.
Castro


¿No con Dios? Tú sabrás por qué lo dices. Muchas gracias, Castro, por tu proximidad.

Un abrazo.
 
¡Glup! No, ni se te ocurra volver a comentar, eso es cosa delicada en este foro. Mi educación está por encima de la norma, me obliga a la correspondencia. Y que sea lo que Dios quiera.
Gracias, Catia. Besos.
Un hermoso soneto, estimado Vicente, expresando con sobriedad uno de los más dolorosos dramas que nos toca vivir.

Te pido disculpas por agregar aquí algo que no tiene nada que ver:

Comento tu burlón «Glup» con toda seriedad: el cumplimiento de la norma que transgredes es también un gesto de buena educación, no solo de respeto hacia la administración de este portal, sino hacia tus compañeros. Has subido con tu respuesta a Catia un tema que estaba por lo menos tres páginas abajo, es decir que has BAJADO por lo menos trescientos temas. Sé, además, que podrías haber subido tu tema con el legítimo recurso de responder a uno de los muchos comentarios que tiene sin responder. Es decir que si lo hiciste así es por vanagloriarte de tu derecho a la transgresión. Como me has dicho tú en algunas oportunidades, te diré que el caso merece reflexión. Este no es un sitio para el chateo, justamente por eso: los abusos en ese sentido perjudican a otros.

abrazo
Jorge
 
Gracias, Jorge, por tu felicitación a este doloroso soneto.
En cuanto a lo que señalas solo te diré que ni burla ni interés en subirme el poema toda vez que, como bien dices, tenía comentarios por responder. Observarás que inmediatamente comenté el siguiente a Catia, con lo que queda despejado el supuesto afán de protagonismo por mi parte. Mi respuesta a ella ha sido solo un gesto de obligada cortesía que para nada vulnera ni interrumpe el natural proceso reglamentario de dimes y diretes.

Otro para ti.
 
Última edición:
Gracias, Jorge, por tu felicitación a este doloroso soneto.
En cuanto a lo que señalas solo te diré que ni burla ni interés en subirme el poema toda vez que, como bien dices, tenía comentarios por responder. Observarás que inmediatamente comenté el siguiente a Catia, con lo que queda despejado el supuesto afán de protagonismo por mi parte. Mi respuesta a ella carece de toda intencionalidad de "chateo", ha sido solo un gesto de obligada cortesía que para nada vulnera ni interrumpe el natural proceso reglamentario de dimes y diretes.

Otro para ti.
 
Última edición:



Madre.



En mi carne viví tu carne viva
en su apacible claustro retenido
y aunque te tuve atenta a mi latido,
hoy mi razón de tu razón me priva.

Ya me dirás en qué morada esquiva
podré, madre, olvidarme de tu olvido,
a qué turbia oquedad y sinsentido
te replegó tu nave a la deriva.

No existe territorio en mi amargura
en que extender mi llanto ni venero
donde desalojar mi desventura.

En el albor del despertar primero
viví tu voz de lúcida ternura
y en la orfandad de tu silencio muero.



A mi madre, enferma de Alzheimer, ya en Dios.

Nunca se olvida a un ser querido, solo se aprende a vivir sin él, bellísimo, conmovedor y desgarrador soneto.- abrazo.
Miguel.
 
Liricamente exquisito cada uno de los versos, donde el dolor refleja la agonía en las que viven las personas que tienen esta enfermedad y todos aquellos que las aman. Bello y triste poema, Vicente, saludos Daniel
 



Madre.



En mi carne viví tu carne viva
en su apacible claustro retenido
y aunque te tuve atenta a mi latido,
hoy mi razón de tu razón me priva.

Ya me dirás en qué morada esquiva
podré, madre, olvidarme de tu olvido,
a qué turbia oquedad y sinsentido
te replegó tu nave a la deriva.

No existe territorio en mi amargura
en que extender mi llanto ni venero
donde desalojar mi desventura.

En el albor del despertar primero
viví tu voz de lúcida ternura
y en la orfandad de tu silencio muero.



A mi madre, enferma de Alzheimer, ya en Dios.
Que bella nace la inspiración de su pluma rememorando el amor más puro que pueda tener un ser humano sobre la tierra.
Felicitaciones poeta
MANUEL
 



Madre.



En mi carne viví tu carne viva
en su apacible claustro retenido
y aunque te tuve atenta a mi latido,
hoy mi razón de tu razón me priva.

Ya me dirás en qué morada esquiva
podré, madre, olvidarme de tu olvido,
a qué turbia oquedad y sinsentido
te replegó tu nave a la deriva.

No existe territorio en mi amargura
en que extender mi llanto ni venero
donde desalojar mi desventura.

En el albor del despertar primero
viví tu voz de lúcida ternura
y en la orfandad de tu silencio muero.



A mi madre, enferma de Alzheimer, ya en Dios.
En la ultima estrofa muestras la intensidad de tú sufrimiento, y muestras como en ese momento tan existencial nos convertimos en niños, huérfanos de aquella voz que en silencio marcha al descanso eterno.
QEPD tú querida madre. Un brazo cordial y mis respetos...
 
Un hermoso soneto, estimado Vicente, expresando con sobriedad uno de los más dolorosos dramas que nos toca vivir.

Te pido disculpas por agregar aquí algo que no tiene nada que ver:

Comento tu burlón «Glup» con toda seriedad: el cumplimiento de la norma que transgredes es también un gesto de buena educación, no solo de respeto hacia la administración de este portal, sino hacia tus compañeros. Has subido con tu respuesta a Catia un tema que estaba por lo menos tres páginas abajo, es decir que has BAJADO por lo menos trescientos temas. Sé, además, que podrías haber subido tu tema con el legítimo recurso de responder a uno de los muchos comentarios que tiene sin responder. Es decir que si lo hiciste así es por vanagloriarte de tu derecho a la transgresión. Como me has dicho tú en algunas oportunidades, te diré que el caso merece reflexión. Este no es un sitio para el chateo, justamente por eso: los abusos en ese sentido perjudican a otros.

abrazo
Jorge

Me vas a permitir, Jorge, que abunde en mi anterior comentario. ¡Uno, a veces, resulta tan tardío en rematar las ideas que se le vienen a la cabeza!
Termino ahora para puntualizar que la condición de transgresor que con tanta ligereza me atribuyes resulta una arrogancia imprudente, carece de tacto, del más elemental respeto y sobre todo de coherencia. En tu poema "Aleteia (1)" (te invito a que lo repases) ya te señalé que tú mismo te permitiste, ad libitum y sin la menor consideración, subirlo a primera línea y por la cara sin cumplir el reglamentario requisito que con tanto saña me reprochas. (Por cierto, aún sin responder)
Te reproduzco el gazapo:
http://www.mundopoesia.com/foros/temas/lluvia-de-invierno.559059/

Créeme que no me anima afán alguno por la confrontación, tan solo me mueve la necesaria coherencia y el más elemental derecho al respeto.
Para ejercer el viejo oficio de censor se necesita congruencia, autocrítica, rigor, decoro y humildad, cualidades que en tu desafortunado comentario brillan por su ausencia.

Te vuelvo a invitar a la reflexión.

Un saludo.
 
Última edición:
Estimado Vicente, admiro esa fuerza interpretativa y emotiva que le imprimes a tus poemas. Me da tanto gusto leerlos que los repaso una y otra vez , y cada vez los disfruto más. felicidades. Rosendo.


Muchas gracias, Rosendo. Un verdadero placer recibirte en mi espacio.

Un abrazo.
 
Hola Vicente,

Me encuentro en la primera parte de tu dedicatoria y, sinceramente, me parecen unos versos tan acertados como dolorosos.
En fin, a veces, al tiempo le gusta tanto escribir con su pluma, que no se da cuenta de que ya no hay tinta... y sigue escribiendo.

Un abrazo y un sincero lo siento
 
Los seis meses finales de mi "viejo" fueron un calco de lo que narras.

Un gusto, aunque amargo, de lectura ha sido.

Gus




Madre.



En mi carne viví tu carne viva
en su apacible claustro retenido
y aunque te tuve atenta a mi latido,
hoy mi razón de tu razón me priva.

Ya me dirás en qué morada esquiva
podré, madre, olvidarme de tu olvido,
a qué turbia oquedad y sinsentido
te replegó tu nave a la deriva.

No existe territorio en mi amargura
en que extender mi llanto ni venero
donde desalojar mi desventura.

En el albor del despertar primero
viví tu voz de lúcida ternura
y en la orfandad de tu silencio muero.

A mi madre, enferma de Alzheimer, ya en Dios.
 



Madre.



En mi carne viví tu carne viva
en su apacible claustro retenido
y aunque te tuve atenta a mi latido,
hoy mi razón de tu razón me priva.

Ya me dirás en qué morada esquiva
podré, madre, olvidarme de tu olvido,
a qué turbia oquedad y sinsentido
te replegó tu nave a la deriva.

No existe territorio en mi amargura
en que extender mi llanto ni venero
donde desalojar mi desventura.

En el albor del despertar primero
viví tu voz de lúcida ternura
y en la orfandad de tu silencio muero.

A mi madre, enferma de Alzheimer, ya en Dios.
Vicente, que gusto encontrarte de nuevo con tan hermoso soneto a tu madre, lleno de ternura y agradecimiento por su generoso ser. Un abrazo y de nuevo, que gusto.
 



Madre.



En mi carne viví tu carne viva
en su apacible claustro retenido
y aunque te tuve atenta a mi latido,
hoy mi razón de tu razón me priva.

Ya me dirás en qué morada esquiva
podré, madre, olvidarme de tu olvido,
a qué turbia oquedad y sinsentido
te replegó tu nave a la deriva.

No existe territorio en mi amargura
en que extender mi llanto ni venero
donde desalojar mi desventura.

En el albor del despertar primero
viví tu voz de lúcida ternura
y en la orfandad de tu silencio muero.

A mi madre, enferma de Alzheimer, ya en Dios.
Excelente, sin más.

Saludos cordiales.
 

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