Estimado ANTHUA, quiero expresarte mi gran agradecimiento por tu bellísima poesía recordando a Eduardo. Cada vez que abro una carpeta donde Eduardo guardaba muchos de sus poesías impresas, siento un dolor intenso en mi pecho y mis ojos vuelven a llenarse de lágrimas. Aún así, me consuela que pudo llegar a todos sus amigos poetas con sus enseñanzas, porque fue una de las muchas cosas que llenaron su alma, la poesía y sus alumnos. Acá abajo transcribo uno de sus artículos en el taller de MP. Te saludo con gran cariño Carola
II. El poeta.
1. El poeta (del griego poietes, el que crea, el novador, el que halla e inventa maravillas.) es el que realiza la belleza por medio de la palabra rítmica. La belleza existe en todas las cosas, pero se halla oculta en ellas y sólo algunos tienen el don de descubrirla totalmente, de comprenderla y de gozarla intensamente, y luego, bajo la impulsión de sus facultades creadoras, de reproducirla en su fantasía idealizándola y transmitirla a otros, en un arrebato de inspiración, por medio del lenguaje artístico.
Aquellos que han nacido dotados con esa maravillosa facultad, son los poetas.
De ahí que, entre los antiguos, el poeta fuera mirado como un sagrado intérprete, un superhombre y un mediador entre Dios y el Mundo, creyéndolo depositario de los secretos de la Naturaleza, de la Humanidad y de la misma Divinidad, por cuyo motivo, solían tributarle honores casi divinos (Los poetas románticos no sólo se creían maestros, magos, precursores, sino profetas y mesías con una grandiosa misión).