Lord Vélfragor
Poeta adicto al portal
Acrecentados dolores que vienen,
arqueando mi dorsal sin descanso,
es sólo el momento del respiro,
cuando la soledad abrupta viene entre olas,
cuando es el sol que se apaga en mis manos,
durante los momentos sinceros,
durante la noche eterna,
durante mi maligno amanecer,
es ahí donde no se esconde mi maleficio,
es ahí que sale a relucir mi pentagrama,
acusado por hechicero,
y alabado como mago,
buscado por mentiroso,
y odiado por embustero,
una marca de lujuria siempre dejo en mi camino,
entre los suspiros y aromas sexuales,
es ahí donde podrás encontrarme,
no más sacrificios de sangre,
pues de ella me harté con los vanales,
las prostitutas y mendigas me han dejado con hambre,
pues qué mejor para mí que corromper una alma limpia,
declara mi nombre entre gritos,
y no me dignaré a escucharte,
pero si llamas con agrado y dulce melodía
estaré presente hagas lo que hagas,
no me tientan para nada las almas fracasadas,
pero como moriría por esa alma aventurera,
ha confesado su locura,
al invocarme con esta tesitura...
Que sea más de tu agrado no lo sé,
que tu seas mía... es mi deseo...
Ven que mi locura termina en estos desvaríos,
y que tal vez la pluma me juegue bromas...
Al no dejar mis palabras claras,
pero si mis ideas,
torcidas y retorcidas.
fiel a mi naturaleza...
Demonio sí,
Amante también...
Lujurioso vos lo sabrás...
y también un hechicero...
Malleus Malleficarum
L.V.
arqueando mi dorsal sin descanso,
es sólo el momento del respiro,
cuando la soledad abrupta viene entre olas,
cuando es el sol que se apaga en mis manos,
durante los momentos sinceros,
durante la noche eterna,
durante mi maligno amanecer,
es ahí donde no se esconde mi maleficio,
es ahí que sale a relucir mi pentagrama,
acusado por hechicero,
y alabado como mago,
buscado por mentiroso,
y odiado por embustero,
una marca de lujuria siempre dejo en mi camino,
entre los suspiros y aromas sexuales,
es ahí donde podrás encontrarme,
no más sacrificios de sangre,
pues de ella me harté con los vanales,
las prostitutas y mendigas me han dejado con hambre,
pues qué mejor para mí que corromper una alma limpia,
declara mi nombre entre gritos,
y no me dignaré a escucharte,
pero si llamas con agrado y dulce melodía
estaré presente hagas lo que hagas,
no me tientan para nada las almas fracasadas,
pero como moriría por esa alma aventurera,
ha confesado su locura,
al invocarme con esta tesitura...
Que sea más de tu agrado no lo sé,
que tu seas mía... es mi deseo...
Ven que mi locura termina en estos desvaríos,
y que tal vez la pluma me juegue bromas...
Al no dejar mis palabras claras,
pero si mis ideas,
torcidas y retorcidas.
fiel a mi naturaleza...
Demonio sí,
Amante también...
Lujurioso vos lo sabrás...
y también un hechicero...
Malleus Malleficarum
L.V.
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