GLAVIANA
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sangre agitada,
latir profundo,
fibra estremece,
luna custodia.
Sentir estalla.
Fluye, fluye,
vuela, vuela.
Un instante atraviesa,
el núcleo reservado
esencia irradia.
 
En marejada desciende
a caudales por las venas,
rajan persianas del alba.
Estalla; sucumbe,
se impulsa al infinito,
susurra lo que siente,
derrama desde sí
en lluvia de cristales.
Manantial se vierte
letras el aire pinta,
muta en luz la lluvia,
muta en luz la vida,
inundan, impregnan,
¡Nacen versos,
huellas perpetuas!
latir profundo,
fibra estremece,
luna custodia.
Sentir estalla.
Fluye, fluye,
vuela, vuela.
Un instante atraviesa,
el núcleo reservado
esencia irradia.
 
En marejada desciende
a caudales por las venas,
rajan persianas del alba.
Estalla; sucumbe,
se impulsa al infinito,
susurra lo que siente,
derrama desde sí
en lluvia de cristales.
Manantial se vierte
letras el aire pinta,
muta en luz la lluvia,
muta en luz la vida,
inundan, impregnan,
¡Nacen versos,
huellas perpetuas!
Última edición: