bella decima
mi admiración.
mi admiración.
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Coleccionaba mujeres
como si fueran botines
exigiendo querubines
para alivio de placeres.
Y aunque el paso rehuyeres
de su amor, que es un camelo,
tan tenaz es su libelo
que transforma a Dulcinea
en Quijote que recrea
su mentira sin recelo.
Mariposa entre alfileres
en un vuelo de adoquines,
escamados sus confines
deshojándose en quereres.
¡Almas vírgenes ulceres!
que al dulzor del caramelo,
olvidaron que el desvelo
al ensueño boicotea
y en lacayo con librea
esclaviza todo anhelo.
Mas un día quiso Ceres
que la rosa en sus jardines
resonando los maitines
a este crápula de ayeres,
le dejase sin poderes
con tan sólo oler su pelo
Ya no cuento ni cincelo
pues la rima me flojea,
sin prebenda no hay quien vea
otro verso en Maquiavelo.