Tratas un tema en tu soneto trágico, pero esmerado, la enfermedad y no sé si a tu pesar la denuncia inconsciente hacia las poderosas multinacionales farmacéuticas cuya misión es curar, porque poder pueden hacerlo pero no les interesa por cuestiones económicas, en vez de dedicarse a lo que hacen actualmente que es solamente paliar (encubrir, disimular, mitigar) las dolencias y convertir enfermedades que podrían curarse en crónicas y permanentes. Lo repito, mi buen amigo, este mundo controlado por los poderosos da asco.
Saludos