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María Juncal

VicenteMoret

Moder. Biblioteca P. Clásica.Cronista del Tamboura
Miembro del equipo
Moderadores


MARÍA JUNCAL

Va María con su cesto
hacia el Mercado Central,
y la gente, cuando pasa,
mirando hacia otro lugar,
en voz muy baja comenta:
-¡Pobre María Juncal!-
-¡Vendo pescado muy fresco,
recién salido del mar!-
...Pero en el cesto no hay nada,
nadie lo pudo llenar.
-¡Muchas gracias, señorito,
verá qué ricas están...
Pescadas en La Marola,
y con cebo natural!-
Parece como que busca
debajo del delantal
el cambio que corresponde
al que acaba de comprar,
y sigue su cantinela
con esa voz singular:
-¡Vendo pescado muy fresco,
recién salido del mar!-
María Juncal no es vieja,
pelo negro y desigual,
con algunas canas blancas,
y va siempre sin peinar.
Se viste con lo que encuentra,
sobre los hombros un chal,
calza zuecos de madera
que resuenan al andar.
Debía de ser muy guapa,
y muy garbosa, y sensual:
Sus labios rojos, carnosos,
sus ojos azul letal.
Se casaba enamorada
veinticinco años atrás,
con un apuesto muchacho,
un pescador del lugar.
Concebía dos varones,
su Rafael y su Blas,
que ahora mismo tendrían
unos veinte, o algo más.
Robaliza en La Marola
iban los tres a pescar,
pero un día no volvieron...
Se los tragaba la mar.
Sus cuerpos no aparecieron
y dejaron de buscar.
...Y María enloquecía
de impotencia y de pesar.
Todos los días del año,
se ve a María Juncal
que está vendiendo pescado
en el Mercado Central.
...De Cariño a Finisterre
todo pueblo litoral
cuenta entre sus habitantes
con su María Juncal.
...Y todas dicen lo mismo
al que las quiere escuchar:
-¡Vendo pescado muy fresco,
recién salido del mar!-

xxx

Churrete


 
Última edición:
Muy bueno Churrete, me ha encantao, ese personaje legendario que va vendiendo pescado, belleza descuidada con su trágica historia, historia sobre la que se han hecho poemas y canciones, bellos poemas como este tuyo. un placer Churrete saludos y estrellas mil
 
Muy bueno Churrete, me ha encantao, ese personaje legendario que va vendiendo pescado, belleza descuidada con su trágica historia, historia sobre la que se han hecho poemas y canciones, bellos poemas como este tuyo. un placer Churrete saludos y estrellas mil

Gracias poeta y amigo. Un abrazo. Churrete.
 


MARÍA JUNCAL

Va María con su cesto
hacia el Mercado Central,
y la gente, cuando pasa,
mirando hacia otro lugar,
en voz muy baja comenta:
-¡Pobre María Juncal!-
-¡Vendo pescado muy fresco,
recién salido del mar!-
...Pero en el cesto no hay nada,
nadie lo pudo llenar.
-¡Muchas gracias, señorito,
verá qué ricas están...
Pescadas en La Marola,
y con cebo natural!-
Parece como que busca
debajo del delantal
el cambio que corresponde
al que acaba de comprar,
y sigue su cantinela
con esa voz singular:
-¡Vendo pescado muy fresco,
recién salido del mar!-
María Juncal no es vieja,
pelo negro y desigual,
con algunas canas blancas,
y va siempre sin peinar.
Se viste con lo que encuentra,
sobre los hombros un chal,
calza zuecos de madera
que resuenan al andar.
Debía de ser muy guapa,
y muy garbosa, y sensual:
Sus labios rojos, carnosos,
sus ojos azul letal.
Se casaba enamorada
veinticinco años atrás,
con un apuesto muchacho,
un pescador del lugar.
Concebía dos varones,
su Rafael y su Blas,
que ahora mismo tendrían
unos veinte, o algo más.
Robaliza en La Marola
iban los tres a pescar,
pero un día no volvieron...
Se los tragaba la mar.
Sus cuerpos no aparecieron
y dejaron de buscar.
...Y María enloquecía
de impotencia y de pesar.
Todos los días del año,
se ve a María Juncal
que está vendiendo pescado
en el Mercado Central.
...De Cariño a Finisterre
todo pueblo litoral
cuenta entre sus habitantes
con su María Juncal.
...Y todas dicen lo mismo
al que las quiere escuchar:
-¡Vendo pescado muy fresco,
recién salido del mar!-

xxx

Churrete



amigo Vicente, me puso la carne de gallina tu María Juncal y su leyenda
te quedó niquelao enhorabuena.
 
Me suena tu romance añejo y cercano. Una delicia de composicion que sabes tocar con maestria y finura.
Muchas gracias amigo Vicente, por tan extraordinaria creación.
Un abrazo.
 
Buena composición Churrete, buena historia la de Maria Juncal, triste su vida, por la perdida de sus seres queridos, quedando un poco trastocada, me ha gustado, abrazos y estrellas.
 


MARÍA JUNCAL

Va María con su cesto
hacia el Mercado Central,
y la gente, cuando pasa,
mirando hacia otro lugar,
en voz muy baja comenta:
-¡Pobre María Juncal!-
-¡Vendo pescado muy fresco,
recién salido del mar!-
...Pero en el cesto no hay nada,
nadie lo pudo llenar.
-¡Muchas gracias, señorito,
verá qué ricas están...
Pescadas en La Marola,
y con cebo natural!-
Parece como que busca
debajo del delantal
el cambio que corresponde
al que acaba de comprar,
y sigue su cantinela
con esa voz singular:
-¡Vendo pescado muy fresco,
recién salido del mar!-
María Juncal no es vieja,
pelo negro y desigual,
con algunas canas blancas,
y va siempre sin peinar.
Se viste con lo que encuentra,
sobre los hombros un chal,
calza zuecos de madera
que resuenan al andar.
Debía de ser muy guapa,
y muy garbosa, y sensual:
Sus labios rojos, carnosos,
sus ojos azul letal.
Se casaba enamorada
veinticinco años atrás,
con un apuesto muchacho,
un pescador del lugar.
Concebía dos varones,
su Rafael y su Blas,
que ahora mismo tendrían
unos veinte, o algo más.
Robaliza en La Marola
iban los tres a pescar,
pero un día no volvieron...
Se los tragaba la mar.
Sus cuerpos no aparecieron
y dejaron de buscar.
...Y María enloquecía
de impotencia y de pesar.
Todos los días del año,
se ve a María Juncal
que está vendiendo pescado
en el Mercado Central.
...De Cariño a Finisterre
todo pueblo litoral
cuenta entre sus habitantes
con su María Juncal.
...Y todas dicen lo mismo
al que las quiere escuchar:
-¡Vendo pescado muy fresco,
recién salido del mar!-

xxx

Churrete


Buena historia nos presentas de Maria Juncal, pero triste, seguro que en ella se esconde alguna certeza en tus palabras. Me alegra haber pasado a leer tu poema amigo. Estrellas a tu pluma, un beso y un abrazo. Tere
 


MARÍA JUNCAL

Va María con su cesto
hacia el Mercado Central,
y la gente, cuando pasa,
mirando hacia otro lugar,
en voz muy baja comenta:
-¡Pobre María Juncal!-
-¡Vendo pescado muy fresco,
recién salido del mar!-
...Pero en el cesto no hay nada,
nadie lo pudo llenar.
-¡Muchas gracias, señorito,
verá qué ricas están...
Pescadas en La Marola,
y con cebo natural!-
Parece como que busca
debajo del delantal
el cambio que corresponde
al que acaba de comprar,
y sigue su cantinela
con esa voz singular:
-¡Vendo pescado muy fresco,
recién salido del mar!-
María Juncal no es vieja,
pelo negro y desigual,
con algunas canas blancas,
y va siempre sin peinar.
Se viste con lo que encuentra,
sobre los hombros un chal,
calza zuecos de madera
que resuenan al andar.
Debía de ser muy guapa,
y muy garbosa, y sensual:
Sus labios rojos, carnosos,
sus ojos azul letal.
Se casaba enamorada
veinticinco años atrás,
con un apuesto muchacho,
un pescador del lugar.
Concebía dos varones,
su Rafael y su Blas,
que ahora mismo tendrían
unos veinte, o algo más.
Robaliza en La Marola
iban los tres a pescar,
pero un día no volvieron...
Se los tragaba la mar.
Sus cuerpos no aparecieron
y dejaron de buscar.
...Y María enloquecía
de impotencia y de pesar.
Todos los días del año,
se ve a María Juncal
que está vendiendo pescado
en el Mercado Central.
...De Cariño a Finisterre
todo pueblo litoral
cuenta entre sus habitantes
con su María Juncal.
...Y todas dicen lo mismo
al que las quiere escuchar:
-¡Vendo pescado muy fresco,
recién salido del mar!-

xxx

Churrete



Vicente te aplaudo de pie por que has creado una obra de arte,es una belleza total,con unas rimas impresionantes y una historia tan certera en casi todos los pueblos de pescadores hay alguna María Juncal,se me ha erizado la piel a medida que leía este poema,te felicito en verdad tus letras son fabulosas ,lamento no poder dejarte reputación por que la mereces,te dejo estrellas y un beso con toda mi admiración hacia tus versos.Sandra
 
Vicente te aplaudo de pie por que has creado una obra de arte,es una belleza total,con unas rimas impresionantes y una historia tan certera en casi todos los pueblos de pescadores hay alguna María Juncal,se me ha erizado la piel a medida que leía este poema,te felicito en verdad tus letras son fabulosas ,lamento no poder dejarte reputación por que la mereces,te dejo estrellas y un beso con toda mi admiración hacia tus versos.Sandra

Gracias Sandra... agradezco muy sinceramente tu comentario. Un beso muy afectuoso. Churrete.
 


MARÍA JUNCAL

Va María con su cesto
hacia el Mercado Central,
y la gente, cuando pasa,
mirando hacia otro lugar,
en voz muy baja comenta:
-¡Pobre María Juncal!-
-¡Vendo pescado muy fresco,
recién salido del mar!-
...Pero en el cesto no hay nada,
nadie lo pudo llenar.
-¡Muchas gracias, señorito,
verá qué ricas están...
Pescadas en La Marola,
y con cebo natural!-
Parece como que busca
debajo del delantal
el cambio que corresponde
al que acaba de comprar,
y sigue su cantinela
con esa voz singular:
-¡Vendo pescado muy fresco,
recién salido del mar!-
María Juncal no es vieja,
pelo negro y desigual,
con algunas canas blancas,
y va siempre sin peinar.
Se viste con lo que encuentra,
sobre los hombros un chal,
calza zuecos de madera
que resuenan al andar.
Debía de ser muy guapa,
y muy garbosa, y sensual:
Sus labios rojos, carnosos,
sus ojos azul letal.
Se casaba enamorada
veinticinco años atrás,
con un apuesto muchacho,
un pescador del lugar.
Concebía dos varones,
su Rafael y su Blas,
que ahora mismo tendrían
unos veinte, o algo más.
Robaliza en La Marola
iban los tres a pescar,
pero un día no volvieron...
Se los tragaba la mar.
Sus cuerpos no aparecieron
y dejaron de buscar.
...Y María enloquecía
de impotencia y de pesar.
Todos los días del año,
se ve a María Juncal
que está vendiendo pescado
en el Mercado Central.
...De Cariño a Finisterre
todo pueblo litoral
cuenta entre sus habitantes
con su María Juncal.
...Y todas dicen lo mismo
al que las quiere escuchar:
-¡Vendo pescado muy fresco,
recién salido del mar!-

xxx

Churrete





Bello homenaje a tan sufridas mujeres que viven y mueren por un mismo mar al amar...
Estrellas y si me dejan algo más...
Un placer leer tu arte...
Mi aprecio y latir vital contigo.
Vidal
 


MARÍA JUNCAL

Va María con su cesto
hacia el Mercado Central,
y la gente, cuando pasa,
mirando hacia otro lugar,
en voz muy baja comenta:
-¡Pobre María Juncal!-
-¡Vendo pescado muy fresco,
recién salido del mar!-
...Pero en el cesto no hay nada,
nadie lo pudo llenar.
-¡Muchas gracias, señorito,
verá qué ricas están...
Pescadas en La Marola,
y con cebo natural!-
Parece como que busca
debajo del delantal
el cambio que corresponde
al que acaba de comprar,
y sigue su cantinela
con esa voz singular:
-¡Vendo pescado muy fresco,
recién salido del mar!-
María Juncal no es vieja,
pelo negro y desigual,
con algunas canas blancas,
y va siempre sin peinar.
Se viste con lo que encuentra,
sobre los hombros un chal,
calza zuecos de madera
que resuenan al andar.
Debía de ser muy guapa,
y muy garbosa, y sensual:
Sus labios rojos, carnosos,
sus ojos azul letal.
Se casaba enamorada
veinticinco años atrás,
con un apuesto muchacho,
un pescador del lugar.
Concebía dos varones,
su Rafael y su Blas,
que ahora mismo tendrían
unos veinte, o algo más.
Robaliza en La Marola
iban los tres a pescar,
pero un día no volvieron...
Se los tragaba la mar.
Sus cuerpos no aparecieron
y dejaron de buscar.
...Y María enloquecía
de impotencia y de pesar.
Todos los días del año,
se ve a María Juncal
que está vendiendo pescado
en el Mercado Central.
...De Cariño a Finisterre
todo pueblo litoral
cuenta entre sus habitantes
con su María Juncal.
...Y todas dicen lo mismo
al que las quiere escuchar:
-¡Vendo pescado muy fresco,
recién salido del mar!-

xxx

Churrete


[FONT=&quot]Bello y triste romance Vic.
[FONT=&quot]Estupendamente narrado, lleno de musicalidad y de amor hacia el personaje de esa viuda que también pierde a sus hijos, la tragedia de los pescadores y la traición del mar que todo lo arrebata.

[FONT=&quot]Cuanta razón tienen estos versos: [FONT=&quot]
[FONT=&quot]“todo pueblo litoral
cuenta entre sus habitantes
con su María Juncal.”

[FONT=&quot]Un placer leerte POETA
[FONT=&quot]Un abrazo[FONT=&quot]

[FONT=&quot]

[FONT=&quot]
 
[FONT=&quot]Bello y triste romance Vic.
[FONT=&quot]Estupendamente narrado, lleno de musicalidad y de amor hacia el personaje de esa viuda que también pierde a sus hijos, la tragedia de los pescadores y la traición del mar que todo lo arrebata.

[FONT=&quot]Cuanta razón tienen estos versos: [FONT=&quot]
[FONT=&quot]“todo pueblo litoral
cuenta entre sus habitantes
con su María Juncal.”

[FONT=&quot]Un placer leerte POETA
[FONT=&quot]Un abrazo[FONT=&quot]

[FONT=&quot]

[FONT=&quot]

Gracias Valentina. Besos. Churrete.
 


MARÍA JUNCAL

Va María con su cesto
hacia el Mercado Central,
y la gente, cuando pasa,
mirando hacia otro lugar,
en voz muy baja comenta:
-¡Pobre María Juncal!-
-¡Vendo pescado muy fresco,
recién salido del mar!-
...Pero en el cesto no hay nada,
nadie lo pudo llenar.
-¡Muchas gracias, señorito,
verá qué ricas están...
Pescadas en La Marola,
y con cebo natural!-
Parece como que busca
debajo del delantal
el cambio que corresponde
al que acaba de comprar,
y sigue su cantinela
con esa voz singular:
-¡Vendo pescado muy fresco,
recién salido del mar!-
María Juncal no es vieja,
pelo negro y desigual,
con algunas canas blancas,
y va siempre sin peinar.
Se viste con lo que encuentra,
sobre los hombros un chal,
calza zuecos de madera
que resuenan al andar.
Debía de ser muy guapa,
y muy garbosa, y sensual:
Sus labios rojos, carnosos,
sus ojos azul letal.
Se casaba enamorada
veinticinco años atrás,
con un apuesto muchacho,
un pescador del lugar.
Concebía dos varones,
su Rafael y su Blas,
que ahora mismo tendrían
unos veinte, o algo más.
Robaliza en La Marola
iban los tres a pescar,
pero un día no volvieron...
Se los tragaba la mar.
Sus cuerpos no aparecieron
y dejaron de buscar.
...Y María enloquecía
de impotencia y de pesar.
Todos los días del año,
se ve a María Juncal
que está vendiendo pescado
en el Mercado Central.
...De Cariño a Finisterre
todo pueblo litoral
cuenta entre sus habitantes
con su María Juncal.
...Y todas dicen lo mismo
al que las quiere escuchar:
-¡Vendo pescado muy fresco,
recién salido del mar!-

xxx

Churrete




[FONT=&quot] Siento la tardanza, no podía acceder al portal y me retrase muchísimo en las lecturas y contestaciones, poco a poco me iré poniendo al día pues es un montón lo que se me acumulo.

Churrete amigo mío, te quedo muy bien, me gusto muchísimo...
[FONT=&quot]Amigo "Eres un mostró" y tienes un saber digno del mejor poeta.
Un abrazo de tu amigo José Manuel.
 
[FONT=&quot] Siento la tardanza, no podía acceder al portal y me retrase muchísimo en las lecturas y contestaciones, poco a poco me iré poniendo al día pues es un montón lo que se me acumulo.

Churrete amigo mío, te quedo muy bien, me gusto muchísimo...
[FONT=&quot]Amigo "Eres un mostró" y tienes un saber digno del mejor poeta.
Un abrazo de tu amigo José Manuel.

Gracias José Manuel. Un abrazo cordial. Churrete.
 

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