pequeña anie
Poeta que considera el portal su segunda casa
¡Por fin! rompí la crisálida
donde me escondía,
¡cobarde!
me sentía segura,
casi seca, fría y sin ternura
me volví una rea
de la amargura...
¡por fin! olvido que fui oruga
maltratada y sin valor?
al pasado no he de temer,
pues sus garras
no me alcanzarán hoy...
¡ por fin ! reconozco
que soy mariposa
de belleza única interior,
en el mundo soy única
¿cómo yo? ¡ sólo yo!
eso me da valor...
no temo al tiempo
ni a sus estaciones,
llegó el momento
de darle lecciones...
no temo a su frío invierno
que gélido me envolvía,
lo enfrentaré sin refugio
sin abrigo, al desnudo,
pues su frío
conmigo ¡nunca pudo!...
esperaré con ansias
a la primavera,
a aquella
que todo el mundo espera
para admirar su belleza,
hoy que soy princesa
la espero con algarabía
pues ante mí
ella se rendirá con pleitesía...
que venga el verano
¡ qué venga!
con sus asfixiantes días
a pretender quitar la energía
que tienen mis alas de volar,
¡pobre arrogante!
nunca mi vuelo
has de frenar...
puede llegar antes el otoño,
con sus ínfulas de dictador
a deshojar los sueños
y a dejar sin pétalos a la flor,
descarado sin piedad
a mi no me vuelves a tocar,
hoy enraizados mis sueños
no los podrás deshojar,
y mucho menos
¡¡¡mis alas cortar!!!.
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