BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Más allá de las palabras,
donde se sacuden la morosidad
las piedras de repente mudas,
donde los labios emiten su melodía
de dedos convencidos.
Más allá del tono, de la violencia
de los estómagos, en que oprimen
con voracidad, los labios emergidos.
De esa entonación musical de las
fórmulas combativas, en desfiles marciales,
sin acopio de vegetales.
Donde la negrura anula la capacidad
del diente, y el mundo
hunde en el abismo su circunferencia
derrotada.
Allí, allí, donde se hallan los latidos
sin premura, ociosos, los labios reticentes
imprimen con soltura su agua de nenúfares.
©
donde se sacuden la morosidad
las piedras de repente mudas,
donde los labios emiten su melodía
de dedos convencidos.
Más allá del tono, de la violencia
de los estómagos, en que oprimen
con voracidad, los labios emergidos.
De esa entonación musical de las
fórmulas combativas, en desfiles marciales,
sin acopio de vegetales.
Donde la negrura anula la capacidad
del diente, y el mundo
hunde en el abismo su circunferencia
derrotada.
Allí, allí, donde se hallan los latidos
sin premura, ociosos, los labios reticentes
imprimen con soltura su agua de nenúfares.
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