Más de tres mil razones
para violentar las puertas del abismo,
el espacio protegido de la conmiseración;
para aliviar el peso
de los que sienten perseguida su sonrisa,
de los que duermen al borde de los acantilados.
Más de tres mil razones
para contradecir a los agoreros
que pronostican el fin antes de tiempo,
para habilitar nuevas sendas
que descubran
el rostro embozado de la mentira.
Más de tres mil razones para cambiar el paisaje,
para extender las estacas del alba
más allá de la oscuridad
donde yacen la injusticia y la discriminación.
Más de tres mil muertes cada año
y nadie se hace responsable
de la soledad de la última lágrima,
mientras el egoísmo disloca sus lomos de acero
en el pecho de los desfavorecidos.
Más de tres mil casos sin resolver
abandonados
a la sentencia fría de las estadísticas,
a la marginalidad de sus números.
Más de tres mil razones
para derogar la indiferencia
y señalar un camino a la esperanza
a quienes la han perdido.
para violentar las puertas del abismo,
el espacio protegido de la conmiseración;
para aliviar el peso
de los que sienten perseguida su sonrisa,
de los que duermen al borde de los acantilados.
Más de tres mil razones
para contradecir a los agoreros
que pronostican el fin antes de tiempo,
para habilitar nuevas sendas
que descubran
el rostro embozado de la mentira.
Más de tres mil razones para cambiar el paisaje,
para extender las estacas del alba
más allá de la oscuridad
donde yacen la injusticia y la discriminación.
Más de tres mil muertes cada año
y nadie se hace responsable
de la soledad de la última lágrima,
mientras el egoísmo disloca sus lomos de acero
en el pecho de los desfavorecidos.
Más de tres mil casos sin resolver
abandonados
a la sentencia fría de las estadísticas,
a la marginalidad de sus números.
Más de tres mil razones
para derogar la indiferencia
y señalar un camino a la esperanza
a quienes la han perdido.