José Ignacio Ayuso Diez
Epicuro y la ataraxia, sin miedos ...
Con permiso, una pequeña carga de madera...
Tus deditos en volandas
recorren raudos mi espalda
mientras yo, bajo tu falda,
espero encontrar mis mandas.
Amo a las mozas ribaldas
que alegran nuestro destino
caminantes sin camino
pícaros de amor furtivo
(el otro no vale un higo.)
Da menos penas el vino.
Da menos penas el vino,
también más pedos beodos.
Ya lo sabían los godos
bebe aceite de ricino.
No me seas un cretino
y no alternes con esclavas.
Una vuelta por las cavas
te hará pensar lo que digo.
Yo te quiero como amigo.
Deja en paz a las eslavas.