Soy emo ¡¿y?!
La vida y la muerte una batalla sin fin
Debiste haberme matado en lugar de dejarme llorando,
el alcohol es mi consuelo y los cigarrillos mi compañía,
esta amargura no es por el alcohol, sino es por mis lágrimas que se derraman.
Estoy de nuevo solo en mi habitación, en compañía de mi licor,
mi navaja me extrañaba tanto como yo a ella,
Las sombras me consuelan nuevamente,
el frío regresa a mi cuerpo, tan frío como un muerto,
el frío ya me es tan cálido.
Mi gata se acurruca en mis piernas,
tal pareciese querer curar mi dolor,
de no ser por ella yo no estaría escribiendo este poema.
Cierro mis ojos y no puedo hacer mas que imaginarte,
pero a la ves no puedo olvidar el dolor que me causaste,
me causa rabia el saber que me engañaste.
Pero no te culpo,
a fin de cuentas hasta yo mismo me repudio.
el alcohol es mi consuelo y los cigarrillos mi compañía,
esta amargura no es por el alcohol, sino es por mis lágrimas que se derraman.
Estoy de nuevo solo en mi habitación, en compañía de mi licor,
mi navaja me extrañaba tanto como yo a ella,
Las sombras me consuelan nuevamente,
el frío regresa a mi cuerpo, tan frío como un muerto,
el frío ya me es tan cálido.
Mi gata se acurruca en mis piernas,
tal pareciese querer curar mi dolor,
de no ser por ella yo no estaría escribiendo este poema.
Cierro mis ojos y no puedo hacer mas que imaginarte,
pero a la ves no puedo olvidar el dolor que me causaste,
me causa rabia el saber que me engañaste.
Pero no te culpo,
a fin de cuentas hasta yo mismo me repudio.