Nuria
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sueña el árbol con ser océano
de las olas blancas de un mar mundano.
Y ruge el mar con sus sábanas de satín
al vaivén del viento con son de clarín.
¿A quien le importa un simple lugar
si muy pronto hemos de caminar?
El viento no quiere soplar
pues se cree sol queriendo calentar.
Yo solo escucho las aves cantar,
ellas no entienden mi parafrasear.
Y entre mas comparo este loco lugar,
mas me convenzo de querer matizar.