Birbiloke
Poeta adicto al portal
Aquí está mi ducha
las cuatro paredes
de mi existencia
el vergel delante de mis ojos
y la cruz que se arrima
como un calvario.
Torpe y ciego
en oscura voluntad.
No me digas
te quiero mucho
sino te conozco
no sé tu esencia
qué en recovecos ví
rencor y venganza.
Más tu boca huele
sepultada en negro
de té y menta
cuando respiras.
Y no te creo
ni me creo a mi mismo
tanta virtud e ignorancia
delante de nuestros ojos.
Más no me sigas
...el curso del tiempo
nos disipa y nos disuelve
cómo alondras que viajan
de un lado a otro,
cómo hojas de Otoño
que el viento arremolina
y un niño pisa
crujiendo su frágil dureza.
las cuatro paredes
de mi existencia
el vergel delante de mis ojos
y la cruz que se arrima
como un calvario.
Torpe y ciego
en oscura voluntad.
No me digas
te quiero mucho
sino te conozco
no sé tu esencia
qué en recovecos ví
rencor y venganza.
Más tu boca huele
sepultada en negro
de té y menta
cuando respiras.
Y no te creo
ni me creo a mi mismo
tanta virtud e ignorancia
delante de nuestros ojos.
Más no me sigas
...el curso del tiempo
nos disipa y nos disuelve
cómo alondras que viajan
de un lado a otro,
cómo hojas de Otoño
que el viento arremolina
y un niño pisa
crujiendo su frágil dureza.